UNA OFERTA IRRECHAZABLE

 

Un servidor siempre tuvo claro que este verano de 2010 iba a ser muy convulso en la Liga NBA. Demasiados agentes libres estelares disponibles en el mercado al mismo tiempo, equipos ubicados en grandes mercados bien dispuestos a enmendar temporadas enteras de travesía del desierto, y franquicias que sueñan con retornar a los senderos de grandeza que pisaron en otros tiempos.

Todo por un sueño.

Pero lo que uno no pudo prever fue que la batalla por el fichaje del dos veces MVP de la NBA, el prodigioso LeBron James, todavía hoy jugador del Cleveland, alcanzara los niveles de locura colectiva que está alcanzando y que estamos contemplando día a día. Y lo más chocante es que toda esta demencia general sucede antes, incluso, de que se abra oficialmente el periodo de contratación de agentes libres el próximo día 1 de julio.

A LeBron James le han pedido que fiche por el club de sus amores desde el Presidente de los Estados Unidos, Mr. Barak Obama -que auspicia, claro, la candidatura del Chicago- hasta el alcalde de Nueva York, Mr. Michael Bloomberg, que divide sus gustos entre los eternos New York Knicks y los futuros Brooklyn Nets, pasando por el Gobernador del Estado de Ohio que también le pide al fenómeno que se quede en el Cleveland para llevar a los Cavaliers a la gloria final de una buena vez.

Para ilustrar esta esquizofrenia nada mejor que ver el video que acaba de producir “OhioEveryone”, una iniciativa creada exclusivamente para hacer que LeBron James se quede en el Cleveland y que recurre a la música como vehículo para la petición.

Siguiendo el modelo “Live-Aid”, aquella maravillosa iniciativa que tuvieron un par de grandes músicos en 1985 con el objetivo de recaudar fondos para la hambruna de Etiopía, estas gentes de “OhioEveryone” cantan una canción, que dura unos tres minutos, y cuya música es idéntica a la ya legendaria de “We Are the World/We are the Children”. Sólo que, en este caso, la letra cambia a “Please stay LeBron/We really need you!” (“¡Por favor Lebron quédate/Realmente te necesitamos!”).

En la fila delantera de ese ensamble musical improvisado aparece el Honorable Ted Strickland, Gobernador del Estado Soberano de Ohio, junto a Dick Goddard, el “Hombre del Tiempo” más conocido de todo el Estado. A su lado aparecen también personajes del mundo de las artes, de los medios de comunicación y de la política de Cleveland.

Supongo que por razones de copyright, el video ya no está disponible en YouTube. Pero he encontrado este enlace en Internet para que el amigo lector pueda contemplar y escuchar el video en cuestión con sus propios (y supongo que atónitos) ojos.

Algunas veces recibo e-mails de lectores y seguidores que me comentan que, muy a menudo, tiendo a referirme al pasado en la NBA como a un tiempo idílico. Supongo que en el comentario va implícito también que, al escribir con tanta amabilidad del pasado, doy a entender que no me gustan mucho estos tiempos modernos en la Liga NBA.

Pero eso no es cierto. Yo nunca jamás he suscrito la idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor. En ninguna faceta de la vida. Y creo sinceramente que en la NBA la mayoría de las cosas han cambiado para mejor en los tiempos actuales.

Pero sí es verdad que me parece que hay ciertos valores que parecen estar entrando en una franca regresión ahora mismo en la NBA.

Por ejemplo: nunca, jamás, en toda la ya larga historia de la Liga NBA, ninguna estrella ha tenido tanto poder acumulado en sus manos como ahora. Y es obvio que ha habido muchas estrellas rutilantes en la NBA anteriormente.

Hablo, concretamente, del poder real que le están otorgando a LeBron James para que decida, señale o indique qué entrenador, qué gerencia y hasta qué proyecto deportivo desea tener en el club que acabe fichándolo.

Porque una cosa es consultar con el jugador franquicia ciertos aspectos de la gestión deportiva del club –algo que me parece legítimo- y otra muy distinta es que la estrella del equipo llegue a poseer, en la punta de su dedo índice de la mano derecha, semejante nivel de control y de poder de decisión sobre el devenir de una entidad deportiva.

En ese orden de cosas, la gran oferta que el dueño de los Cavaliers de Cleveland, el multimillonario Dan Gilbert, le ha hecho a Tom Izzo, el magnífico técnico del equipo universitario de Michigan State, parece estar inspirada por LeBron James. Su fichaje facilitaría mucho, según dicen los insiders, la continuidad del fenómeno en el Cleveland.

A finales de la semana pasada, quizás sólo unas pocas horas después de haber despedido a Danny Ferry como manager general del club, el propietario de los Cavaliers le hizo una oferta a Tom Izzo para que dirija al equipo durante los próximos años.

Mr. Gilbert se reunió con el Coach Izzo y le propuso un contrato muy importante –se habla de 6 millones de dólares anuales por 5 temporadas- para que el ya legendario técnico de los Espartanos se decida a dar el salto a la NBA tras varias negativas a hacerlo en ocasiones anteriores.

El señor Gilbert, quien, curiosamente, es un ex alumno de la Estatal de Michigan, es también un sincero admirador de Tom Izzo. Así que, decidido a convencerlo por todos los mrdios, le hizo una propuesta –que incluye premios por objetivos y beneficios en especie como el uso libre y exclusivo de un avión privado- descomunal. Una oferta que el excelente entrenador ítaloamericano difícilmente podrá rechazar.

El Entrenador Izzo está muy bien pagado en Michigan State: para los estándares del baloncesto universitario, se entiende. El hombre gana unos 3 millones anuales, entre salario base, contrato de ropa deportiva, y los beneficios publicitarios que obtiene de su propio show de radio y televisión.

Ahora, esta oferta de Mr. Gilbert es justamente por el doble de lo que gana en Michigan. Y, en el mundo empresarial de los Estados Unidos siempre se dice que si alguien te hace una oferta que dobla lo que ganas en tu trabajo actual, tienes que aceptarla.

Sin embargo, yo no tengo nada claro que Tom Izzo acepte este trabajo como entrenador de los Cavaliers. Parece de sentido común pensar que ningún entrenador, sobre todo uno de alto nivel como él, aceptará la oferta de sustituir a Mike Brown sin conocer los planes de futuro de LeBron James previamente.

Oficialmente, por cierto, el fenómeno ha dicho que no piensa involucrarse directamente en la búsqueda y contratación del nuevo entrenador de los Cavaliers. Y seguramente sea cierto. Entre otras cosas porque, supongo, James querrá mantener todas sus opciones abiertas hasta el próximo día 1 de Julio.

Por su parte, los Espartanos de Michigan State tienen un núcleo de equipo muy sólido para el año que viene y han reclutado francamente muy bien entre los jugadores de instituto. Ahora mismo, el equipo ocupa el tercer lugar en las previsiones para la Liga NCAA 2010-2011. Tom Izzo siempre ha dicho que quería permanecer en Michigan State hasta conseguir otro título de campeón.

Además, tampoco es la primera vez que los cantos de sirena de la NBA han llegado hasta el despacho del Coach Izzo. Que se sepa, el hombre ha rechazado ofertas de los Timberwolves, de los Hawks y de los Raptors en los últimos diez años.

Los Cavaliers llevan tiempo buscando su identidad como franquicia. Y esto no es una opinión de columnista. Se trata de un dato objetivo. Durante los últimos años, el Cleveland ha decidido copiar un modelo muy exitoso que triunfa regularmente en el mundo del NBA. Lo cual no es ningún desdoro, por cierto. Emular aquello que está bien puede llegar a ser una buena estrategia con el tiempo.

Por eso, no es casualidad que dos ex altos cargos de los Cavalires, el entrenador Mike Brown y el manager general Danny Ferry, tengan un pasado en común: los Spurs de San Antonio.
Aunque, como es obvio, no consiguieron el éxito y los resultados esperados en Ohio. Pero no era mala idea copiar ese modus operandi que ha funcionado tan bien en los Spurs. Al fin y al cabo, los equipos de Gregg Popovich llevan tiempo conformando una franquicia ganadora que ha demostrado saber perfectamente cómo ganar títulos de campeón.

Pero en su camino hacia la gloria, los Cavs parecen haber olvidado una premisa esencial: que para conquistar un campeonato es necesario contar con un equipo, no sólo con una superestrella rodeada de jugadores secundarios de mayor o menor calidad. En otras palabras: los Spurs tienen -o han tenido, si se quiere- un equipo muy sólido. Los Cavaliers tienen –o han tenido, si se quiere- una superestrella.

Y eso es lo que, al final del camino, acaba por frustrar incluso a los aficionados más irreductibles de los Cavs. El hecho de que, año tras año, después de prometer que “este” será por fín el año en el que LeBron se mida a Kobe en las Series Finales de la NBA, el castillo de naipes acabe siempre cayéndose de manera irremediable. Eso sí, siempre aparece alguien diciendo aquello de que “este es un proyecto a medio plazo al fin y al cabo”.

Hay otros fans todavía más irredentos que sostienen ciertas teorías de la conspiración en las que el aparece invariablemente el victimismo del Cleveland, y de Cleveland, e incluso el lamento de todo el Estado de Ohio. La frase “la NBA quiere siempre equipos ubicados en grandes mercados en su Final” se convierte entonces en el mantra más socorrido en esos tiempos de frustración colectiva.

Pero ningún supuesto complot organizado contra el Cleveland puede llegar a planear maquiavélicamente que LeBron James no juegue a su altura habitual en un partido decisivo. O que a Mo Williams le tiemble la mano con más frecuencia de la deseada en los encuentros importantes. O que Delonte West decida, supuestamente, vivir una historia de amor y sexo con la mamá de la estrella y que, encima, esa historia se haga pública en los medios de comunicación. [Conste aquí, una vez más, que me importa un bledo si Mr. West se acuesta o no con Missis James. Lo que sí creo es que la publicidad de esa supuesta relación ha podido afectar seriamente la química de un equipo que nunca se ha caracterizado, precisamente, por la solidez de su pegamento interno].

No hay teoría de la conspiración, me temo. La cuestión, a mi juicio, es mucho más simple. El Cleveland tiene equipo, pero no es un equipo.

Así que, ahora, tras esta oferta de Mr. Gilbert al técnico de Michigan State, la pregunta clave que se hacen los aficionados es: ¿Puede Tom Izzo liderar un equipo de la NBA, conformado por unos cuantos jugadores con egos monumentales, durante la larga Liga Regular y durante los playoffs posteriores?. La respuesta no está nada clara.

Porque si algo nos muestra la historia reciente de la NBA es que los entrenadores de la NCAA que dieron el salto a la gran liga fracasaron de manera estrepitosa. La Liga NBA es un microcosmos en el que la única protección que tiene un técnico ante sus jugadores en el vestuario se sustenta sobre los anillos de campeón que el entrenador puede mostrar en sus dedos. O en sus muchos años de servicio y de triunfos en la Liga. Lo demás vale muy poco.

Lo que sí queda claro con este movimiento es que Mr. Dan Gilbert le ha dado las llaves de la franquicia al gran LBJ para que disponga de ellas como mejor convenga. No me parece una buena estrategia de gestión, pero sí me parece una decisión de business comprensible.

El valor de la franquicia de los Cavaliers de Cleveland decrecerá en unos 100 millones de dólares si LeBron James decide marcharse a otro equipo. El avispado dueño de los Cavs los sabe muy bien y no quiere perder dinero.

Así que Mr. Gilbert no tiene más opción que hacer al entrenador designado por el fenómeno LBJ, Mr. Tom Izzo en este caso, una oferta francamente descomunal. Una oferta, que, como diría el Padrino Don Vito Corleone, el técnico difícilmente podrá rechazar.

Comentarios

Genial, Miguel A, genial. Ya lo decían muchos que Lebron y unos cuantos más no podían llegar a campeones. También, cada día se cobra más importancia a la opinión del jugador franquicia. A día de hoy tienen demasiada voz en las decisiones del club y eso no es bueno.

Pues Lebron es un grandisimo jugador que hace estadisticas espectaculares, pero tiene una asignatura pendiente que es ganar el campeonato. Jordan, en un equipo hasta la fecha pequeño lo consiguió y parece que Lebron no sera capaz. La ambicion va por delante del romanticismo en este caso y prima lo personal a el amor a los colores. Al final, yo creo que se irá.

Yo creo que Jordan hizo algo similar con Doug Collins y tampoco salió del todo bien, para que salga bien hace falta "madurez de equipo" y eso sólo se consigue con tiempo y los jugadores adecuados.
Lo mismo con Bosch, los Lakers no llevaban 3 finales, pero con Gasol o con Duncan pues si...

Muy buen articulo, como siempre. Pero lo que realmente me espanta del tema LeBron es que si va poniendo condiciones para firmar a varios equipos que haran luego los equipos que no ha elegido.?. Me parece darle demasiado poder a un jugador. Por muy bueno que sea...

Muy buen articulo, como siempre. Pero lo que realmente me espanta del tema LeBron es que si va poniendo condiciones para firmar a varios equipos que haran luego los equipos que no ha elegido.?. Me parece darle demasiado poder a un jugador. Por muy bueno que sea...

Genial artículo maestro, como siempre. El caso de los Spurs, es único en toda la NBA, xq en este equipo, no existen egos, sino trabajo y esmero, y aunq Parker sea el "chupón" del equipo, hay para todos oportunidades...Lebrom irá donde a parte de dinero, más "leyenda" se pueda construir, y eso es Chicago (seguir el mismo camino de Jordan, sería su objetivo de superación x así decirlo) o New York (es el equipo con mayor mercado, y entre los equipos deportivos más conocidos del planeta, junto a los NY Yankees creo yo...y bueno, mi R.Madrid claro, q si no tito Floren nos pega...jeje!!). Cleveland, en este sentido, se le ha quedado pequeño, y se irá a otro con mayores opciones...Ahora, q tenga potestad a elegir y ordenar a su antojo, no es para nada positivo, sino todo lo contrario (con esto, no se consigue una química idónea de grupo, si la estrella empieza x elegir a "su" entrenador...). Vaya chapa q he metido...Saludos!!

Genial post. Lo que está ocurriendo con Lebron es una auténtica locura. Me da miedo pensar que Cleveland se convierta en el Real Madrid de la NBA, donde por mucho nombre de entrenador que tengas las expectativas sean demasiado. Todo eso si Lebron se queda. Y espero que coach Izzotome la decisión correcta.
Mi visión del caso Lebron http://bit.ly/a7SbWJ

saludos

Como siempre poco matiz se puede hacer del artículo. Es cierto que rodearon a LeBron de un gran elenco, pero por ejemplo Jamison (no nombrado en el artículo) fue el que más por debajo de lo esperado rindió. Y hasta donde memoria de los últimos anillos, no recuerdo ningún equipo que lo ganara sin hacer grandes defensas. Y es eso lo que diferencia a buenos equipos de campeones y el motivo por el cual equipos como Phoenix Suns tienen complicado con ese modelo ganar un anillo. Y es que para defender bien hay que hacerlo en equipo, no con individualidades.

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