Muchas veces me lo pregunto.
Y creo que es la imperfección y el deseo.
Nuestra vida es un camino imperfecto deseando la perfección, y cuando la alcanzamos, si acaso, es muy tarde.
En el baloncesto universitario, jugadores imperfectos luchan por ser alguien; unos las estrellas, otros gregarios, que hacen equipo, pero todos participan de un mismo patrimonio sentimental.
Eso, raras veces lo vemos en profesionales, y cada vez menos.
Aunque también podría ser la contingencia…..