En una época de exámenes, hace ya un año… así empezó todo. La noche antes de hacer el último. Ese día, convencido de que iba a suspender la mañana siguiente (como así fue), me senté delante del ordenador, despreocupado, y se me ocurrió meterme en la pagina web de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

Sin pensarlo apenas, llegué al apartado de entradas. Entrada partido baloncesto, fase de grupos, 70 Yuanes…
¿Cuánto serán 70 Yuanes?– Me pregunté.
Acudo al conversor de Internet….corcho! 7 Euros. Qué barato. Descuelgo el teléfono.

Y aquí estamos, a horas de partir hacia Pekín el destinatario de la llamada, dos amigos más, y un servidor. Cuatro ÑBAs, rumbo a Beijing. Nos ha costado bastante llegar a este punto y tenerlo todo más o menos atado; aunque la verdad, excepto el problema surgido con las entradas, el resto tampoco nos importaba mucho. Tenemos 21 años, y si hay que dormir en la calle, se duerme.

¿Qué que ha ocurrido con las entradas? La cuestión es que los chinos se han quedado con el derecho a adquirir el 80% del aforo puesto en venta. Esto ha supuesto un auténtico descontrol para su gestión y nos ha dificultado conseguir las que queríamos. Para empezar,  había varios plazos de solicitud de entradas… nosotros las pedimos en el último, de Septiembre a Diciembre, si mal no recuerdo.

Además, la manera de elegir las entradas es la siguiente, por ejemplo:

Los días pares se juega el baloncesto masculino. 3 horarios: mañana, tarde y noche. 2 partidos en cada turno. ¿Cual elegimos? Ni idea, porque no sabemos cuándo juega España, puesto que en Septiembre no estaban claros ni siquiera los equipos clasificados, y mucho menos el calendario Olímpico. Aconsejados por la empresa que gestiona en España la venta de entradas, elegimos uno de los tres, de manera aleatoria, ya que nos habían asegurado que, en caso de que no nos tocara en el que juega España, podríamos cambiar nuestra entrada con otra persona de otro país que quisiera ver a su Selección y no tuviera entradas, como nosotros.

…mentira, todo mentira…

Lo intentamos en balonmano y en baloncesto. Sin respuestas. Enviaban e-mails a lo que ellos llamaban Ticket Office, y según ellos no respondían. Puesto que teníamos 4 de las 5 entradas para ver a Australia, enviamos un mail a la Federación Australiana de Baloncesto. Un servicio estupendo, en menos de 12 horas tenía la respuesta. Respuesta negativa, pero se agradece que por lo menos respondan, y no te tengan pendiente para nada. Decían que las habían cambiado con la Federación Española de Baloncesto. Llamamos a la Federación. Nadie sabe nada. Hablo con alguien de prensa que me dice que la Federación solo tiene 20 entradas para compromisos. No me lo acabo de creer. Llamo al COI, me dicen que no saben nada. Nos quedamos sin recursos. No queda otra: a morir a la reventa.

Llegados a este punto, me pregunto si realmente la Federación no puede hacer nada para que a la Selección Española le anime algún aficionado español, o si es que, acaso, prefieren a un chino con una camiseta roja que se duerme en los tiempos muertos, como pasó en Japón. Porque, sinceramente, esperábamos algo de ayuda para unos aficionados que recorren medio mundo para ver a su Selección.

Conclusión: cero partidos “acertados” de cinco intentos para ver a la Selección. Cero entradas conseguidas a posteriori. Bien es cierto que tenemos un China-EEUU, Rusia-Lituania, Argentina-Australia, EEUU-Angola…. Y \”pufos\” como Irán-Croacia, pero bueno.

Resumiendo: Vuelo, entradas, alojamiento, seguro, visado… parece que todo está más o menos en orden ¡Allá vamos! ¡Despegamos!