Kirolbet Baskonia supera al corazón blaugrana para llegar a la final

4º partido de la serie semifinal entre Barça y Baskonia en el Palau

Foto de javidelaguardia
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Con un 0-5, un saco de pérdidas y cuarto y mitad de desacierto empezaba el partido, entre piernas cansadas y desarrollos tácticos. Una contra de Shengelia ponía un 6-10 para dar paso al tiempo muerto de televisión. Al regreso, tres triples seguidos de los vitorianos volvía locos a los aficionados venidos desde Gasteiz para marcar un 11-18 y a pesar de la zona press que marcaba Pesic desde la banca. Con 16-21 se cerraban los primeros diez minutos de nervios y gazapos.

Entre cambios defensivos y subidas de líneas se movía poco y mal el marcador, con Shengelia y Janning marcando casi todos los puntos visitantes ante el reparto de anotaciones de los de blau y grana. Un triple de Vildoza daba una máxima de +9 (22-31 min. 17) compensada con los puntos de Koponen y los libres sin fallo (pocas veces visto esta temporada) del Barça Lassa. Pesic hacía sufrir a Huertas en la subida del balón con el físico de Hanga y Sanders, pero cuando el brasileño se redimía de todo aquello, encontraba tiradores liberados para mantener las ventajas. Navarro aprovechaba regalos para sumar y desflorar el acierto pleno desde el 4.60, hasta que apareciera el jugón en frío de Beaubois para, en apenas cuatro segundos recorrer toda la pista y enchufar un triple que batía a la bocina y los límites de ventaja para Baskonia: 34-44 al descanso.

Con tres pérdidas volvían los dos equipos de la pausa larga, hasta que Heurtel por fin hacía la primera canasta de la segunda parte. La siguiente también era suya para revertir malas series y acercar a los suyos. Recogía el relevo Hanga con otros cuatro puntos para seguir luchando el quinto partido, a pesar de Shengelia y Beaubois (43-50 min. 24). El segundo triple de Claver ponía a dos posesiones a su equipo, ante las pérdidas y precipitaciones de repente de los de blanco y franja roja. Paraba Pedro Martínez aquel desaguisado de parcial de 10-0 que dejaba la cosa en la mínima expresión (49-50 min. 26). Hasta ahí. Un par de posesiones para ponerse por delante fueron desaprovechadas por los de Pesic para que Kirolbet Baskonia respirara y saliera todavía indemne del empujón local: 53-59 a falta de los últimos diez minutos.  

Shengelia seguía a lo suyo. Él no quería quinto partido y otro 2+1 suyo estiraba nuevamente la ventaja a los dobles dígitos (55-65 min. 31). Tomic perdía tiros libres y la cabeza para que la diferencia subiera otro puntito. Se le iba por entre las manos el tiempo al Barça Lassa ante el basket control con dos bases de Pedro Martínez. Desde el tiro del solitario aguantaban éstos el marcador, ante todos los intentos de Pesic de voltear la cosa.

Y de repente, el vértigo. Lo mal consejera que son las prisas hacían mella en el ataque vitoriano, agobiado por el enésimo intento local de incrementar la intensidad defensiva. Así, Heurtel robaba una nueva bola para apretar el marcador (65-70 min. 36). Otra vez hasta ahí. El extraordinario esfuerzo defensivo se diluía con los tiros al hierro de delante. Aplaudible era el esfuerzo. Inamovible el resultado, que seguía moviéndose en los cinco puntos que evitaban el quinto partido. Aun así, seguía sin claudicar el Palau. Un triple de Heurtel y un resbalón de Beaubois les daba ficha extra para el milagro: 70-73 y posesión.

La penetración del francés se quedaba al borde del aro y a partir de ahí, culebrón de tiros libres hasta que llegaran de nuevo los nervios y las pérdidas. La bisoñez de Vildoza desde el saque de fondo permitía a Claver machacar el empate a 76 con 20 segundos por jugar. Balón para liquidar la eliminatoria para la pizarra de Pedro Martínez y posesión enviada al limbo de la prórroga como regalo al corazón y la intensidad blaugrana.

Cinco minutos extra que de muy buena manera se merecía el Palau, Pesic y sus jugadores, tanto los que le quedaban como los que formaban la ristra de bajas. Y por fin, después de tanta lucha, de tanto esfuerzo y tesón se ponía el Barça Lassa por primera vez por delante en el partido con dos tiros libres de Tomic. Y Navarro exaltaba emociones para un +3 increíble de predecir un par de minutos antes.

El tiovivo en el que se había convertido la partida le daba el mando sin embargo a los de fuera, con una transición de lujo de Voigtman (82-83 a 1:25 del final). Vildoza remediaba errores anteriores con dos libres de sangre veterana. Y entonces el balón llegó a Navarro. Y entonces todos recordaron años y años de la misma jugada. Entonces, todos recordaron los mismos triples, los títulos ganados. Pero hoy, el último tiro de la leyenda no entró y Timma aseguraba, ahora sí, la final para Kirolbet Baskonia. Un cruel desenlace para un esfuerzo sobrehumano. Un desenlace ideal para un conseguidor que repite final. Juan Carlos Navarro podría haber jugado su último partido como jugador de baloncesto profesional. Pedro Martínez disputará su segunda final consecutiva. Así de cruel es el deporte. Y así de bonito es el baloncesto.

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