Todo está preparado y la cuenta atrás ya comenzó hace días para el tip-off de la NCAA, previsto para el 1 de noviembre. Sin embargo, una problemática sigue marcando el presente de varios jugadores internacionales con pasado profesional en Europa. Mientras el caso de Izan Almansa ya se ha esclarecido y podrá formar parte de Gonzaga, un canterano del Joventut Badalona continúa sin saber qué sucederá con él cuando llegue el momento de saltar a la pista.
Michael Ruzic sigue sin conocer su futuro en NCAA
Desde hace semanas, el futuro de Michael Ruzic continúa en el aire. El ala-pívot croata, formado en la cantera del Joventut Badalona, tiene firmado un compromiso con LSU para incorporarse a los Tigers, pero todavía está por determinar si podrá competir con el equipo de Louisiana, en su día hogar de Shaquille O’Neal. El principal obstáculo es conocer si la NCAA y la SEC (Southeastern Conference) consideran al jugador elegible para disputar la competición universitaria.
La SEC aprobó por unanimidad una nueva normativa que impide competir a cualquier jugador que haya firmado previamente un contrato con un equipo de la NBA o de la G League, que se haya declarado elegible para el Draft sin retirarse dentro del plazo establecido o que haya sido seleccionado en el mismo. Una situación que mantiene en vilo la composición de LSU, cuyo roster oficial en la página de la universidad solo incluye actualmente a cuatro jugadores: Divine Ugochukwu, Abdi Bunshir, Austin Nunez y Ma Dioubate, a la espera de conocer qué sucederá finalmente con varios de los jugadores que todavía no tienen definida su situación.
Baskonia y Valencia Basket esperan
Con el caso todavía sin resolver, el futuro de Ruzic continúa abierto a cualquier escenario y su regreso al baloncesto europeo ya se contempla como una opción más que viable para el jugador de 20 años. Desde hace días, esta posibilidad ha ido cobrando fuerza, hasta el punto de que equipos de Liga Endesa como Valencia Basket y Baskonia mantienen al ala-pívot croata en su radar y estarían dispuestos a mover ficha por su fichaje si finalmente no puede formar parte del proyecto de Will Wade en LSU.
Ambos equipos de Liga Endesa buscan reforzar su juego interior, especialmente un Baskonia que, pese a la reciente incorporación de Marcio Santos, mantiene la necesidad de sumar efectivos en la pintura. En el caso de Ruzic, además, hay que tener en cuenta que sus derechos pertenecen al Joventut Badalona, después de que el jugador renovara en su día su contrato con la entidad verd-i-negre hasta 2029, por lo que tampoco se puede descartar un regreso al proyecto dirigido por Dani Miret.
Los próximos días serán decisivos para conocer el futuro del croata y su situación con LSU, que tiene previsto disputar su primer partido de pretemporada el 8 de octubre ante McNeese, en Lake Charles.