Monbus Obradoiro comenzó el partido con el gran nivel ofensivo de las últimas jornadas y también con una gran defensa que provocó un parcial de 18 a 4 en los primeros cinco minutos. El juego de los gallegos era muy compensado con un Simons destacado desde el exterior con 8 puntos y dos triples, y canastas en la zona de Llovet y Pustovyi. Con el despertar de Ponitka y la entrada de Vasileiadis con 6 puntos cada uno y ajustando la defensa consiguieron remontar hasta el 18 a 20 al final del período. También fue clave la segunda falta de Pustovyi en estos primeros diez minutos que dejaba sin otro arma a unos gallegos ya mermados por las bajas de Matt Thomas y Eimantas Bendzius.
El segundo cuarto fue horrible en cuanto al juego de ataque. El bloqueo de los dos equipos fue casi absoluto, y salió mejor parado Iberostar Tenerife que al menos consiguió anotar 11 puntos mientras dejaba a los gallegos en7. Sin los lesionados, con Artem en el banquillo y con un Radovic desacertadísimo, los visitantes se fueron 2 abajo al descanso.
En el tercer cuarto se recuperó el ritmo ofensivo y los dos equipos nos brindaron un buen buen espectáculo. Con un buen San Miguel al inicio del cuarto (7 puntos) y con un espectacular Simons que anotó 11 puntos en estos 10 minutos, la clave fue Pontika jugando de cuatro que hizo mucho daño a los gallegos poniendo la decena de ventaja en el marcador.
Una vez cortada esa sangría, el último cuarto fue un duelo de poder a poder que dominó Iberostar gracias a Ponitka y Vasileidadis. Los gallegos llegaron a empatar con un triple de Sàbat a 60, pero nunca se pusieron por delante. Artem Pustovy mantuvo a los suyos en la pelea y consiguieron ponerse a 3 con una canasta de Simons, pero la eficacia de los locales en los tiros libres decidió el partido.