El Real Madrid de Pablo Laso derrotó al Kirolbet Baskonia por 101-89 en el duelo entre el primero contra el segundo clasificado y certifica así la ventaja de campo en todas las series del playoff. El encuentro, correspondiente a la 29ª jornada de la Liga Endesa y atrasado debido a que ambos equipos han disputado con suerte dispar los playoffs de la Euroliga, estuvo marcado por el extraño contexto intersemanal y coronó a Rudy Fernández como MVP de la jornada con 28 de valoración.
El WiZink Center mostró un aspecto más desangelado de lo habitual debido a que se hayaba reservado desde hace tiempo para un concierto y la noche se estimaba necesaria para llevar a cabo los preparativos necesarios. El ambiente estuvo, por tanto, lejos de la tensión del playoff. Pablo Laso, ya con Sergi Llull, contó esta vez con la baja de Luka Doncic por molestias en un pie (no parece grave), además de las consabidas de Facundo Campazzo, recuperándose de su intervención en la rodilla derecha, y de Anthony Randolph, tocado tras el encuentro definitivo de la serie de playoff contra el Panathinaikos. Melwin Pantzar, el joven base sueco cosecha del 2000, ocupó su lugar de inicio emparejado con otro “rookie” prometedor, como es el albiceleste Luca Vildoza, el más inspirado por lado baskonista. Por su parte, Pedro Martínez no pudo contar una vez más con su teórico base titular Jayson Granger pero tuvo a su disposición el resto de la plantilla.
El balón al aire precedía a unos primeros minutos desenfadados, acordes con el poco habitual horario, y en los que los ataques parecían adelantarse siempre a las defensas pero en los que nadie conseguía distancia alguna (25-24). El ritmo era rápido pero descafeinado, con una anotación por encima incluso de la media de ambos conjuntos y si la entrada de Rodrigue Beaubois parecía plantear algún interrogante a los locales, Sergi Llull hacía lo propio para apagar cualquier posible foco.
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Era en el inicio del segundo cuarto cuando el regente MVP sacaba todo su arsenal a relucir y encabezaba un parcial de 8-0 favorable al Real Madrid que obligaba a Pedro Martínez a detener el juego. Johannes Voigtmann rompía la racha desde más allá del arco pero la respuesta del menorquín no se hacía esperar y elevaba también desde el triple la renta hasta la decena. 5 minutos, 10 puntos y +10 con Llull en pista marcando un ritmo despiadado como muestra del estado en el que ha vuelto a jugar 8 meses despues.
Por parte del Kirolbet Baskonia la dupla Vildoza-Poirier amagaba con dar réditos pero aunque las rápidas intervenciones defensivas de los exteriores concedían varios ataques extra a los gasteiztarras, las precipitadas decisiones les impedían recortar la diferencia (52-44).
El paso por vestuarios no sentaba demasiado bien a Toko Shengelia que cometía rápidamente 2 personales (escaso protagonismo del georgiano en el partido) ni a su equipo, falto de energía y chispa. La consigna parecía clara: pausar el alto ritmo de los de Laso. Y hasta cierto punto lo conseguían los pupilos de Pedro Martínez aunque su escaso acierto exterior les impedía acercarse al Real Madrid.
Por su parte, la superioridad blanca en el rebote, liderada siempre por Felipe Reyes, y la inmaculada serie de tiro de Trey Thompkins (17 puntos en 8/10) eran suficientes para mantener la renta y el acierto de Rudy incluso la aumentaba (75-62).
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El técnico catalán del Kirolbet Baskonia recurría al hasta entonces inédito Ilimane Diop para cerrar el rebote y la decisión se mostraría a la postre como todo un acierto por su parte. Para muestra, la primera acción del pívot en cancha: rebote ofensivo, balón a la esquina y pantalla a Luca Vildoza para que la clavara desde el 6,75. Era el propio argentino quién comandaba entonces la resistencia en un mágico último cuarto en el que anotó 10 puntos consecutivos para 22 totales, su récord personal con los vitorianos.
Marcelinho Huertas ocupaba entonces su lugar para dar algo más de calma al ataque baskonista pero tardaba poco en volver a cancha (ocupando el lugar de Janning). La distancia se veía reducida hasta el +6 favorable al Real Madrid a falta de 5 minutos.
Laso recurría a entonces a su guardia pretoriana y de nuevo Llull, con 4 puntos consecutivos, y Rudy Fernández con un tremendo 2+1, devolvían de nuevo la renta a la decena bajo la atenta mirada de Kristaps Porzingis en la grada del WiZink Center. A partir de ahí, los locales gestionaban con comodidad la renta y el propio Rudy daba la puntilla para terminar con 16 puntos, 28 de valoración y el MVP de la jornada 29.