Terremoto en el baloncesto europeo. Un histórico como el Virtus de Roma, renuncia. Así, de golpe. Dejan la competición, tras un 2-7 de balance hasta el momento, por las dificultades económicas que vienen arrastrando y a las que no ven salida.

Así lo ha comunicado esta mañana Claudio Toti, propietario del club, por lo que la renuncia a la competición es inmediata y se anularán los resultados de los partidos que ha jugado hasta ahora el equipo romano. Umberto Gandini, presidente de LegaBasket, ha lamentado el final de una temporada en la que Virtus de Roma arrastraba ya problemas económicos y no encontró un patrocinador principal para el equipo, señalando los problemas que la crisis económica derivada de la COVID-19 está causando en el mundo del baloncesto. En la misma línea, los canales oficiales de la Lega han reconocido los 20 años de gestión de la familia Toti al frente del equipo romano y el “silencio ante sus peticiones de ayuda”.

Más dura se ha mostrado la Federación Italiana de Baloncesto, que habla de “gravísimo daño” a la competición y su imagen, anunciando que pone la documentación en manos del juez deportivo italiano para continuar los trámites.

El futuro, en el aire

Y ahora, ¿qué? El futuro inmediato del equipo romano se antoja muy complicado. Los jugadores, por supuesto, quedan liberados de su contrato y podrán ser fichados de forma inmediata por otros equipos, por lo que los Luca Campogrande, Tommaso Baldasso, Jamil Wilson y compañía buscarán nuevos comodos. A nivel deportivo, los partidos jugador por Virtus Roma se dan como invalidados y la liga continuará con 15 equipos.

En apartado económico es, por su parte, poco esperanzador. La renuncia viene de la imposibilidad de pagar la última cuota de inscripción, de 35.000 euros, que los romanos deberán abonar de todas formas para jugar en ligas inferiores… junto con 600.000 euros de multa que reclama la SerieA como multa por dejar la competición.

El equipo, con 60 años de historia, ha ganado un Scudetto (1983), una Supercopa (2000), una Copa de Campeones (1984), una Intercontinental (1894) y dos Copas Korac (1986 y 1992). Por sus filas pasaron jugadores como Tony Parker, Dejan Bodiroga, Brandon Jennings o Gigi Datome.