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Los de Scariolo no encontraron el camino (foto: FM)

Recordamos a un equipo histórico: el Unicaja de Sergio Scariolo (II)

  • Proseguimos la serie documental del paso de Scariolo en Málaga rememorando su bienio más exitoso: 2004-2006.
  • El Unicaja se alzó con los títulos de Copa y Liga liderado por un jugador irrepetible: Jorge Garbajosa

Lo que parecía impensable a finales de noviembre, se había cumplido a finales de mayo. Unicaja se había metido en la Euroliga. Quizás en ese momento no se era consciente de ello, pero tal circunstancia posibilitó, seguramente, el fichaje del jugador más importante de la historia del club: Jorge Garbajosa. El equipo de Los Guindos superó a Real Madrid, FC Barcelona y CSKA de Moscú en la carrera por hacerse por el ala-pívot de la Benetton de Treviso y de la selección española, considerado uno de los mejores 4 de Europa. Junto a él, llegaron jugadores como Pepe Sánchez o Florent Pietrus, claves en los futuros éxitos de Unicaja, consiguiendo así paliar las sensibles bajas de Bullock y Sonko, que se marcharon al Real Madrid.

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Garbajosa anotando sobre la defensa rival (Foto: Unicaja B. Fotopress)
Garbajosa anotando sobre la defensa rival (Foto: Unicaja B. Fotopress)

El escolta JR Bremer, el veteranísimo pívot Zan Tabak y un jovencísimo Fran Vázquez, tras su exitosa cesión en Gran Canaria, completaban la plantilla del Unicaja de Scariolo de cara a la nueva temporada 2004/05. Una campaña que, no obstante, comenzaría de nuevo de forma irregular en el equipo de Málaga. Eliminados en semifinales por el Barcelona en la recién creada Supercopa ACB, tras 14 jornadas disputadas, los verdes solo acumulaban 6 victorias, a 2 del octavo puesto, ocupado por el Caja San Fernando, y a solo 3 partidos del final de la primera vuelta. Además, en Euroliga volvieron a no pasar de la primera fase, aunque por muy poco: el average particular clasificó al TAU en vez de al Unicaja. Los fantasmas del año anterior, en forma de no clasificación copera, arreciaban en Málaga. Pero esta vez no fallaron. Los de Scariolo ganaron esos tres últimos partidos y se metieron in extremis en la Copa. El mismo average que les fue esquivo en Euroliga, ahora les favorecía contra el Caja en ACB. Era solo el principio.

 

La Copa de Garbajosa y Herrmann

El Unicaja, al igual que la temporada anterior, se convirtió en una máquina de ganar en la segunda vuelta, llegando en un fantástico estado de forma a la Copa. A su Copa. Tras deshacerse con facilidad del Etosa Alicante en cuartos, esperaba un viejo conocido en semifinales: el Pamesa Valencia. Querían la revancha después de perder aquel quinto partido de playoff que les dejó sin Euroliga. Y volvió a ocurrir lo mismo: los de Scariolo remontaron la desventaja que llegaron a tener en el tercer cuarto (59-49), para derrotar a los taronja por 82 a 90, y acceder a la primera final copera de su historia. Garbajosa (21 puntos y 10 rebotes) y Herrmann (30 puntos con 5/6 en triples) destrozaron con su versatilidad al Pamesa. Y ya en la final, el Real Madrid de Boza Maljkovic, Louis Bullock y Mous Sonko. Muchas caras conocidas en ambos equipos (Sergio Scariolo entrenó al Real Madrid entre 1999 y 2002).

 

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Garbajosa entra a canasta.
Garbajosa entra a canasta.
Pero nada ni nadie podía parar a este Unicaja, que se sobrepuso a los 28 puntos de Bullock y, con una actuación más coral esta vez (17 puntos de Garbajosa y Bremer, máximos anotadores), se llevó la final por un 80-76. Garbajosa, capitán general, fue nombrado MVP del torneo. Scariolo había llevado a Unicaja al primer título nacional de su historia.  ‘’Este equipo llegó el año pasado al final de un ciclo con menos de lo esperado, con fallos que había que corregir. Con buena razón se ha invertido menos pero con decisiones a pesar de no poder mantener a jugadores. Había que mejorar el juego interior, necesitando una figura importante, engañé a Jorge aunque ahora creo que menos. Recuperamos a Fran Vázquez, trajimos a Tabak y Pietrus y con algunos ajustes’’, declaraba en rueda de prensa el entrenador transalpino. Por supuesto, lo mejor estaba por llegar.

Las tres victorias de la Copa se sumaban a las conseguidas en ACB, hasta completar una espectacular racha de 14 triunfos consecutivos. Esta vez sí, los malagueños consiguieron terminar la liga regular en cuarta posición, gracias a sus 23 victorias, obteniendo así el factor cancha en los cuartos de final del playoff. En ellos esperaba el mismo rival que en la Copa: el Etosa Alicante. Y esta vez no se lo pondrían tan fácil.

 

Otra remontada para la historia

El equipo alicantino se llevó los dos primeros asaltos de los cuartos de final, obligando al Unicaja a una gesta: remontar un 2-0, algo que nunca había sucedido en ninguna eliminatoria en la historia de la ACB. Pero si por algo se caracterizaba el Unicaja desde la llegada de Scariolo, era por su capacidad de lucha hasta el final. De esta forma, en un Carpena abarrotado, el equipo de la Costa del Sol derrotaba en el quinto partido al Etosa por un ajustadísimo 71-69, volviéndose a clasificar para las semifinales ACB. Nuevamente el camino del Unicaja terminaría en semifinales, tras ganar solo un partido al TAU, pero la temporada se cerraba con un gran sabor de boca: primer título de Copa, e histórica remontada de un 2-0 para meterse en semifinales de los playoff. El proyecto de Scariolo seguía creciendo.

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Walter Herrmann descansa en mitad del partido
Walter Herrmann descansa en mitad del partido

 

 

El mejor Unicaja de la historia

Tras dos temporadas en línea ascendente, el Unicaja de Scariolo quería dar un salto para aspirar realmente al título de Liga, e instalarse definitivamente entre los mejores equipos de Europa. Conseguía meterse en semifinales de Liga, pero en ellas apenas había tenido opciones reales de alcanzar la final de la ACB. Para ello, se reforzó la plantilla con uno de los mejores escoltas de Europa: Marcus Brown, elegido en el 2º Quinteto Ideal de la Euroliga 2005. Los nombres de Daniel Santiago y Sandro Nicevic reforzaron el juego interior de un equipo que mantenía a Jorge Garbajosa como líder y a Herrmann, Pepe Sánchez, Cabezas y Berni como escuderos.

Como venía siendo habitual, los nuevos jugadores tardaban un tiempo en acoplarse, lo que se traducía en derrotas, a veces inesperadas, en los primeros partidos de la temporada. El modesto CB Granada apeó en semifinales de la Supercopa al conjunto de Scariolo, que solo ganó 1 de sus 4 primeros partidos en ACB. Pero esta vez el mal comienzo solo fue un espejismo. El Unicaja, liderado por Brown y Garbajosa, presentó pronto su candidatura al título ACB con partidazos como el disputado en Barcelona (victoria por 104-115 sin prórrogas), y se convirtió en una apisonadora, encadenando rachas de triunfos tanto en ACB (donde llegó a encadenar hasta 11 seguidos) como Euroliga (lideró su grupo en la primera fase con 12 victorias en 14 partidos). Los borrones llegaron a mitad de temporada, cuando el Unicaja fue eliminado en Copa del Rey por el Pamesa en semifinales (vengando los taronja las derrotas sufridas en años anteriores), y no pudo superar la segunda fase de la Euroliga, siendo superado por Barcelona y Olympiacos. Los de Scariolo centrarían sus fuerzas exclusivamente en la liga ACB, recuperando el buen nivel en el tramo final de temporada, finalizando la liga regular en primera posición por primera vez en su historia. Nada menos que 26 victorias alumbraban el casillero de los de Sergio Scariolo, que les hacían los grandes favoritos al título junto al TAU Cerámica.

Tras eliminar fácilmente al Estudiantes en cuartos (3-0), el gran escollo sería el DKV Joventut en semifinales. El equipo verdinegro, con Aíto y Rudy a la cabeza, forzó el quinto partido en Málaga, que resultó ser un choque igualadísimo, pero que acabó llevándose el Unicaja (88-75), decidido por la actuación estelar de Marcus Brown (31 puntos), en el que fue su mejor partido con la camiseta cajista. Scariolo había metido al Unicaja en la tercera final ACB de su historia y, al igual que la de 2002, el rival sería el TAU Cerámica de Vitoria. Entonces los vitorianos ganaron 3-0. Esta vez la historia sería diferente.

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Marcus Brown en la final ante el TAU (Foto cortesía de ACB)
Marcus Brown consiguió un nuevo título en Europa (Foto cortesía de ACB)
Los malagueños, con factor cancha a favor, se llevaron los dos primeros partidos en el Carpena, apoyándose en un excelso juego coral y en una brillante defensa que redujo notablemente las prestaciones de la pareja argentina del TAU, Prigioni y Scola. La serie final se trasladaba a Vitoria, donde el TAU tenía la obligación de ganar sus dos encuentros como local para forzar el quinto. Y a punto estuvo de llevarse su primer matchball, llegando a vencer 69-62 a apenas 5 minutos del final. Pero enfrente estaba el Unicaja de Scariolo. Un experto en remontadas. Como ante el Pamesa en cuartos en 2004, y en semis de Copa en 2005. Otra vez la defensa en zona, que secaba a la estrella interior local, Luis Scola. Sí, otra vez.

 

Del no triple de Ansley al triple de Garbajosa

Pero no bastaba con la defensa en zona para desbaratar al TAU; había que meter puntos. Y para eso estaba el Líder. El Capitán General. Jorge Garbajosa anotó 10 puntos en los últimos 5 minutos del partido, incluyendo un triplazo a falta de 38 segundos que aún se celebra en Málaga. Un triplazo que, junto a los tiros libres posteriores, colocaba el definitivo 72-76 en el marcador, vengaba el no-triple de Ansley en 1995, y sellaba el primer título de Liga del Unicaja. Por fin. Scariolo, en su tercera temporada en Málaga, había colocado al equipo en lo más alto del basket español, consiguiendo los títulos de Copa y Liga. ‘’Quiero dar gracias al club por poder construir y entrenar a este equipo, al cuerpo técnico, a todos los jugadores, por su trabajo y fe, y por supuesto dedicárselo a mí familia, que es la que siempre está a mi lado y sufre conmigo’’, eran las impresiones de un hombre que seguía haciendo historia en el club.

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Jorge Garbajosa fue el mejor de las finales (Foto cortesía ACB)
Jorge Garbajosa fue el mejor de las finales (Foto cortesía ACB)

Málaga estaba en la cima del baloncesto español, y eso se veía reflejado en la lista de Pepu Hernández para la selección española que disputaría el Mundial en Japón: el Unicaja era el equipo más representado con tres jugadores: Carlos Cabezas, Berni Rodríguez y Jorge Garbajosa. Tres hombres que escribirían con letras de oro la historia de nuestro baloncesto con la medalla de oro obtenida en la final ante Grecia (70-47). Y sobre lo que trata esta serie, la trayectoria de Sergio Scariolo aún no había terminado. 

 

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Qué bonito es recordar los mejores años del club. Con cada línea de este artículo estaba viendo las escenas que se relatan, reviviendo las sensaciones, la ilusión, el sentimiento de descubrir que podíamos ser David y vencer a Goliat.
Después de estos años tan épicos quisimos aspirar a acercarnos a los Goliat del basket europeo y nos olvidamos de que con nuestros mimbres debemos conformarnos con ser un orgulloso David. Peleones, con un proyecto encabezado por el sentido común, apoyados en un pabellón que nos empuje. El éxito nos deslumbró y los aficionados nos olvidamos de que el Unicaja es un club modesto. Los desengaños nos han asentado un poco. O aprovechamos la bajada de peldaño para reafirmar nuestra naturaleza o acabaremos por parecernos a un loco que deambula andrajoso por las calles hablando con las farolas de unos tiempos de vino y rosas que ya nadie recuerda.