El Valencia Basket afronta la temporada 2026-27 con Xavi Albert al frente tras el curso anterior dirigido por Pedro Martínez. Aunque todavía es pronto para extraer conclusiones definitivas, las primeras estadísticas de Euroliga reflejan diferencias interesantes en el juego taronja, tanto en ataque como en defensa. La comparativa entre ambas temporadas permite identificar tres tendencias: una mayor eficacia en el lanzamiento exterior, una mejora en los indicadores de rendimiento ofensivo y una evolución defensiva marcada por el control del rebote y una menor presencia en los tapones.
Menos triples, pero mucho más acierto exterior
Uno de los cambios más llamativos está en el lanzamiento exterior. El Valencia Basket de Pedro Martínez terminó la temporada 2025-26 con una media de 31,8 intentos de tres por partido en Euroliga, con un acierto del 36,7%. En el inicio de este curso, el equipo de Xavi Albert ha reducido esa cifra hasta los 25,5 lanzamientos, pero ha elevado su efectividad al 46,1%. Es decir, los taronja lanzan 6,3 triples menos por encuentro y, pese a ello, mantienen prácticamente la misma producción: 11,7 triples anotados por partido con Pedro Martínez y 11,8 con Xavi Albert.
Esta diferencia también se refleja en la eficacia global de los lanzamientos. El porcentaje efectivo de tiro, que pondera el valor adicional de los triples, ha pasado del 56,2% al 58,2%, mientras que el porcentaje de tiro verdadero, que incorpora también los tiros libres, ha aumentado del 59,1% al 62,3%. Los datos apuntan a un Valencia Basket más eficiente en sus finalizaciones, aunque el extraordinario acierto exterior del comienzo de temporada obliga a mantener la cautela.
Un ataque más eficiente y un balance estadístico más favorable
La segunda diferencia aparece en los indicadores avanzados de rendimiento. Según los datos de ratings avanzados, el Valencia Basket ha pasado de un rating ofensivo de 106,3 puntos por cada 100 posesiones en la temporada 2025-26 a 115,5 en el inicio de la 2026-27. El Net Rating, que mide la diferencia entre la eficiencia ofensiva y la defensiva, también presenta una evolución destacada: de -4,6 a +6,9. Esta variación de 11,5 puntos refleja un balance mucho más favorable entre lo que el equipo produce en ataque y lo que concede en defensa.
En las estadísticas por partido también se observan avances, aunque más moderados. La anotación media en la comparativa de equipos aumenta de 86,3 a 89 puntos, mientras que el porcentaje de tiros de campo sube del 47,7% al 49,8%. Además, las pérdidas se reducen de 12,2 a 11,5 por encuentro. Las asistencias, en cambio, se mantienen prácticamente estables, con 21 por partido en el curso anterior y 20,8 en el actual. Por tanto, la mejora ofensiva coincide con una mayor eficacia en los lanzamientos y un menor número de errores.
Una defensa más eficiente, pero con menos intimidación
El tercer aspecto que merece atención es el rendimiento defensivo. Los datos de ratings avanzados sitúan el rating defensivo del Valencia Basket en 110,9 puntos recibidos por cada 100 posesiones durante la campaña anterior y en 108,6 en el comienzo de la actual. Por su parte, los rebotes defensivos aumentan de 24,7 a 27,3 por encuentro, una señal que apunta a una mayor capacidad para cerrar las posesiones rivales.
Sin embargo, no todos los indicadores evolucionan en la misma dirección. Los tapones descienden de 3,2 a 2 por partido, mientras que el porcentaje de triples permitido aumenta del 34,7% al 35,5%. Los robos también se mantienen en cifras similares, con 6,9 por encuentro en 2025-26 y 6,5 en 2026-27. El equipo parece mejorar en algunos aspectos de la eficiencia defensiva y del rebote, pero pierde presencia estadística en la protección del aro.