El Valencia Basket puso colofón a una temporada regular en Euroliga en lo más alto. La segunda plaza en la competición de más nivel y con un nuevo formato aún más exigente que en otra ediciones, otorga a su curso el calificativo de histórico. El éxito del proyecto nace de muchas labores bien hechas, pero la pizarra es una de las más relevantas y la NBA lo sabe.

Valencia Basket un equipo de autor que ya comienza a ‘copiarse’ en la NBA

La filosofía de Valencia Basket es de sobra conocida y que parece estar extendiéndose como la pólvora, también en la NBA. Sin embargo, una cosa es percibir la influencia y otra que esta se haga explícita. El técnico de Cleveland Cavaliers Kenny Atkinson, ya en su momento, reconoció tener el ojo puesto especialmente en Pedro Martínez: “Veo partidos de Euroliga, partidos de la liga española fuera de temporada, estoy siempre aprendiendo. Sí, he ‘robado’ algunas cosas de sus conceptos, especialmente en ataque”. Con la ‘machada’ ya materializada, las palabras recobran fuerza.

Kenny Atkinson y Pedro Martínez se conocieron de la etapa del técnico, por entonces jugador, en Vino del Toro Zamora. Además, reconoció que la influencia va más allá de su persona: “Todos los entrenadores de la NBA aprendemos de Pedro, lo veo y sus equipos son siempre innovadores. Tiene una gran influencia en el baloncesto global”. Eso sí, se guarda para él el qué sistemas: “No te voy a decir cuáles porque no quiero dar pistas a nadie”.

Las claves que han convertido al equipo de Pedro Martínez en la revelación de la Euroliga

Que una liga como la NBA se fije en el Valencia Basket no dice poco de lo que ha construido Pedro Martínez. A pesar de que Kenny Atkinson no quiso revelar qué sistemas ha ‘copiado’, sí que hay conceptos que son tan paradigmaticos del equipo, que casi al 100% de posibilidades que son el eje de tanto estudio. Sin duda, mucho se ha hablado del rebote ofensivo (que cargan hasta con 5 jugadores). Sin embargo, el asunto da para tesis. Más allá de las catupras que realizan, la situación lo vertebra todo en el que ha sido el equipo revelación de la Euroliga.

El rebote ofensivo de Valencia Basket es un pilar que influye en todos los aspectos del juego. Su presencia en la zona rival a la hora de lanzar influye en muchos aspectos. El primero, que permite lanzar más y con la confianza de que el error pesa menos. No menos importante es que la presencia en la pintura dificulta mucho la salida al contrataque rival, el tráfico impide que el primer pase sea bueno. El control de los puntos fáciles es crucial en un contexto tan exigente como es la Euroliga, los errores se pagan.

La filosofía reboteadora del Valencia Basket de Pedro Martínez también tiene trascendencia en las zonas de lanzamiento. El elevado volumen desde la esquina no es casual, cuanto más ‘ladeado’ es el tiro, menos posibilidad de salir en dirección al aro propio, menos probabilidad de que castiguen la agresividad cargando rebote con un contrataque tras rechace largo. Toda una identidad defensiva y ofensiva sustentada en una idea. Sin duda, un terreno que a buen seguro querrá explorar la NBA, sobre todo por la espectacularidad que transmite.