La recta final de la ACB se ha convertido en una auténtica locura, con todo en juego hasta el último segundo: por abajo, la permanencia se decide con finales agónicos y resultados cruzados, mientras que por arriba la lucha por los puestos de privilegio cambia constantemente en función de cada partido. El encuentro entre Valencia Basket y Gran Canaria es gran reflejo de este final apretado, donde unos acabaron llorando y los otros haciendo cáculos.
Gran Canaria pierde en el Roig Arena y desciende
El Gran Canaria consumó su descenso a Primera FEB tras caer con claridad por 105-81 ante el Valencia Basket en el Roig Arena. El conjunto insular, que llevaba tres décadas consecutivas en la ACB, no logró competir en un partido clave: desde el inicio mostró poca solidez defensiva y escaso acierto ofensivo, llegando al descanso ya con una desventaja amplia (52-33). Mientras tanto, los de Pedro Martínez dominaron el ritmo del juego y superaron los 100 puntos sin apenas oposición.
El descenso canario se explica por varios factores: la falta de contundencia en un momento decisivo, el bajo porcentaje de tiro y la presión psicológica de jugar con la permanencia en juego. Además, el equipo dependía de otros resultados y el triunfo agónico del Casademont Zaragoza, con una canasta sobre la bocina de Spissu, terminó de condenarlo.
Las cuentas del Valencia Basket en ACB
Tras ganar a Gran Canaria, Valencia Basket afronta el último partido de la fase regular con unas cuentas muy claras. Tras sumar 24 victorias, igualado con el Barça Basket, el equipo taronja llega al duelo directo dependiendo únicamente de sí mismo: si gana en el Palau, alcanzará las 25 victorias y escalará hasta la segunda posición, superando a Baskonia y UCAM Murcia, que ya han cerrado su balance. Ese segundo puesto no es menor, ya que le garantizaría ser cabeza de serie en los playoffs y contar con el factor cancha a favor en las eliminatorias.
Sin embargo, el escenario opuesto es igual de contundente: una derrota provocaría un empate múltiple en el que Valencia saldría perjudicado, cayendo hasta la quinta plaza. Esto implicaría perder el factor cancha y enfrentarse a un rival más fuerte desde el inicio de los playoffs, complicando notablemente sus opciones.