El FC Barcelona atraviesa un escenario de contrastes apenas tres meses después de la victoria electoral de Joan Laporta. Por un lado, el club entra en la norma 1:1 del Fair Play Financiero a partir del 1 de julio, lo que permitirá destinar todos los recursos a reforzar la plantilla del primer equipo de fútbol, dirigido por Hansi Flick.
Sin embargo, en el otro extremo, varias secciones del club afrontan una situación mucho más delicada. Equipos como el fútbol femenino —vigente campeón de Europa—, el Barça Basket y el balonmano sufren la pérdida de activos importantes y trabajan con presupuestos notablemente más ajustados, en un contexto de mayor contención económica dentro de la entidad.
Pérdidas importantes en las secciones
La entidad blaugrana ve como poco o nada pueden hacer para ver la marcha de iconos del Barça femenino como Alexia Putellas o María ‘Mapi’ León, además de Ona Batlle, pero además desde hace meses se conoce la salida de piezas angulares de la sección de balonmano como el portero Emil Nielsen o el central esloveno Domen Makuc.
El caos ya es total tras confirmarse que Xavi Pascual abandonará el club al término de la temporada, sin llegar siquiera a disputar los playoffs de la Liga Endesa. El técnico ha decidido ejecutar su cláusula de rescisión para emprender una nueva etapa al frente del proyecto transatlántico de Dubai Basketball, una entidad con un potente respaldo económico y la ambición de convertirse en una de las fuerzas dominantes de la Euroliga en los próximos años.
Aunque la entrada del Barça en la norma 1:1 del Fair Play Financiero permitirá incrementar el presupuesto del equipo de baloncesto —con la previsión de pasar de 32 a 39 millones de euros— y también el del fútbol femenino, el escenario aún no está cerrado y quedan decisiones por concretar. En este contexto, la posible salida de Xavi Pascual podría modificar de forma significativa la planificación deportiva y económica, dejando en el aire la configuración final de ambas secciones.
Joan Laporta interviene en la crisis del Barça Basket
Enric Masip fue el primero en reunirse con Xavi Pascual hace unos días en un intento por convencerle de que reconsiderara su decisión. Sin embargo, el encuentro no tuvo el resultado esperado y dejó sensaciones poco optimistas.
A partir de ahí, Joan Laporta tomó personalmente las riendas de las negociaciones para tratar de asegurar la continuidad del técnico de Gavà. Pese a estos esfuerzos, la postura de Xavi Pascual se mantuvo firme: no seguirá al final de la temporada, apenas unos meses después de su llegada para sustituir a Joan Peñarroya.
Su salida era un secreto a voces desde hace días, incluso semanas, pese al comunicado oficial del club negando esa posibilidad, algo poco habitual en el FC Barcelona, especialmente en la sección de baloncesto, donde no es frecuente ver finales de ciclo de entrenadores a mitad de proyecto.
No obstante, las promesas incumplidas y una oferta difícil de rechazar han acabado precipitando la decisión de Xavi Pascual, poniendo fin antes de lo previsto a su segunda etapa al frente del primer equipo del FC Barcelona.
Reconstrucción liderada por Xevi Pujol
Ahora comienza la etapa de reconstrucción, con varios movimientos ya encaminados en la planificación deportiva. A la espera de resolver el futuro de Mike James, el club ya tiene atados algunos fichajes, mientras que también se han producido cambios relevantes en la estructura, como la futura salida de Juan Carlos Navarro (podría ocupar otro puesto dentro del club hasta la finalización de su contrato) y la incorporación de Xevi Pujol procedente de Baskonia.
De cara al curso 2026-27, una de las grandes incógnitas es la elección del nuevo entrenador del Barça Basket. Entre los nombres que suenan con más fuerza aparecen Ibon Navarro y Željko Obradović, dos perfiles de alto nivel que marcan la ambición del nuevo proyecto del Barça Basket.