Luka Dončić sintió el muslo ya en la primera mitad contra el Thunder, el 2 de abril, y aun así volvió a la cancha tras el descanso. Seis meses después, el dorsal 77 admite que se equivocó y que la decisión pudo costarle a los Lakers una oportunidad real en los playoffs.
Lo que contó Dončić
La confesión llegó en una entrevista con Chris Mannix, de Sports Illustrated, publicada esta semana. Dončić contó que ya sentía algo en el muslo antes del descanso y que lo correcto habría sido parar en ese momento.
“Cuando se trata de mi espíritu de intentar ganar, simplemente soy terco. Sentí un poco en la primera mitad que debía haber parado. Debía haber salido. Seguro que me arrepiento.“
El contexto hace la frase aún más pesada. Los Lakers perdían 82-51 al descanso aquella noche en Oklahoma City, y el partido terminó 139-96 a favor del Thunder. No había nada que salvar en el marcador. Dončić volvió igualmente y, pocos minutos después, abandonó la cancha con la lesión de grado 2 que puso fin a su temporada.
La noche que lo cambió todo para Dončić
El daño de aquel 2 de abril fue doble. En el mismo partido, Austin Reaves sufrió una lesión de grado 2 en el músculo oblicuo, y los Lakers llegaron a los playoffs sin sus dos principales creadores de juego. Dončić promediaba 33,5 puntos en 64 partidos en su primera temporada completa con los Lakers, y Reaves era el segundo hombre del ataque.
Aun así, el equipo resistió. Con LeBron James liderando el ataque, los Lakers ganaron los tres primeros partidos contra los Rockets sin Reaves y cerraron la serie por 4-2. En la segunda ronda, sin embargo, llegó la factura, y el Thunder barrió la serie por 4-0.
Dončić: “Teníamos una opción”
Para Dončić, el guion podría haber sido otro. En la misma entrevista, dijo que el grupo de la temporada pasada tenía fuerza para llegar lejos.
“Creo que podríamos haber dado la sorpresa en los playoffs si AR y yo no nos hubiéramos lesionado. Creo que teníamos una opción.“
También habló de LeBron, que dejó a los Lakers tras la eliminación. Dončić negó cualquier tensión entre ambos y dijo que disfrutó mucho jugando a su lado. “Simplemente me dejó ser yo mismo, y lo respeto mucho”, afirmó. Para muchos aficionados, queda la duda que ya no tiene respuesta: hasta dónde habría llegado aquel equipo con los tres sanos.
Qué cambia ahora
La lección parece haber quedado aprendida. Dončić aprovechó el verano para recuperarse, renunció a defender a Eslovenia y llegó al training camp en forma, como Redick se encargó de destacar. En el debut de la pretemporada, contra los Kings, jugó solo 16 minutos y anotó 21 puntos. Contra los Warriors, la noche siguiente, ni siquiera saltó a la cancha, preservado por el cuerpo técnico.
Es la nueva forma de cuidar al jugador principal del equipo, y la confesión ayuda a explicar por qué. Sin LeBron, los Lakers dependen aún más de Dončić, y un Dončić demasiado terco puede salir caro otra vez. Figura como duda para el partido de este jueves contra los Kings, a las 23:30 de Brasilia (04:30 en la España peninsular), y la decisión final se tomará con Redick antes del salto inicial.