Dear Basket, nos habían dicho que Superman no podía morir

Solapas principales

 
Raja Bell tira a Kobe Bryant (Foto: Deirdre Hamill/The Arizona Republic)

Quién no ha lanzado una bola imaginando que el tiempo en el  reloj se agota en 5, 4, 3, 2,1…

  Todos, pero absolutamente todos lo hemos hecho alguna vez. Todos quienes  amamos este hermoso deporte, el cual desde el 26/01/2020, humildemente sugiero que ya no lo llamemos baloncesto. Sino:

 

Dear Basketball/Querido Baloncesto.

 

  Fijaos que así como muy seguramente según cifras estadísticas millones  de personas ahora mismo estudian el idioma Inglés (cercano a los 2.000 millones). U otros miden el índice de hambruna en nuestro planeta (cerca de 820 MM de personas);  o mediciones cotidianas como las últimas tendencias de la moda. Os aseguro que si existiera un ente encargado de medir el dolor por una pérdida, nos mostrarían en números  cuánto está sintiendo, nuestra solidaria comunidad de Dear Basketball, la desaparición física de Kobe Bryant

  Pero esperaremos a que las poderosas Amazon, Google, Ebay, Youtube, Alibaba y  otras publiquen el resultado de sus también poderosísimos buscadores del fatídico 26/01/2020. 

 

  Fijaos que no saben lo mucho que me ha costado escribir “fatídico”, pues por cuestiones de vida, o guiño del destino,  el mismo día mi única hija (por supuesto llamada Michelle) ha cumplido 14 añitos de vida. Y ella se ha despertado, el mismo  día, algo más temprano que lo acostumbrado. Y a la vez que ya desde el internet del tercer mudo se me ha notificado de la partida de nuestro amado Kobe;  junto a su también amada Gianna de 13 primaveras. Y he tenido que convivir con ambos momentos a la vez… 

 

Alegre por mi hija y triste por la tragedia.

No ha sido fácil.

 

  Como vemos Kobe es tan grande que los guiños del destino no solo los encontrarán celebridades como Lebron James quien un día antes superó a Kobe en el tercer puesto de la historia de puntos conseguidos. O con aquel último tweet de Bryant dedicado a felicitar a The King. 

  Desde chico siempre busqué cualquier cantidad de guiños por haber nacido también un día 23 (igual al jersey del de los Bulls. Y el mismo 23 de  fecha de nacimiento de Kobe) de Noviembre (cuando comienza la liga mayormente) y del año 76 (último de la ABA). O que el apellido de mi madre es Blair (Bl- AIR lo escribía yo.) 

 

Vaya que espero que  acá algunos de ustedes me superen en guiños.

-Es algo  de locos. Gracias a Dios que no existía internet. –

 

 Pero os digo que de ahora en adelante cada uno de ustedes en una cifra, en una fecha, en alguna circunstancia encontrará su particular guiño ligado a la gran carrera de Kobe. Pues en  su legado habrá para escoger.

 

  Si  les digo la verdad, es bien difícil lidiar  con males como el ocurrido y a la vez vivir en hiperinflación dentro del tercer mundo. Y aparte de todo amar a nuestro:

 

Dear Basketball.

-No es tarea fácil.-

 

  Debes convivir con dos y tres empleos para poner buena comida en tu mesa y pagar las cuentas. Pero mientras miles de conciudadanos y otros miles en otras  devastadas economías del mundo se preocupan de temas de primera necesidad como lo son:

 

Techo, ropa, educación,  comida y calzado.

  Nuestro ADN  Dear Basketball  presiona dentro de nuestras venas para simplemente preocuparnos por la ida de un grande. 

 

-Todo lo demás créanme que pasa a otro plano.-

 

  Es decir, debes además de la lucha económica junto a tus pares,  sacar fuerzas y más para seguir adelante con tan dantesca noticia.

  Y en mi caso particular de igual manera conseguir la forma de  esconder las lágrimas delante de una hija en el festejo de sus 14 primaveras. O intentar confundir  las mismas lágrimas, del sentir que nos agobia, por tan lamentable pérdida; con las de felicidad por tu princesa.

  Incluso de este lado del mundo el desasosiego te invade al no conseguir ese consuelo. O ese punto de encuentro de vigilia. Como lo sería el STAPLES Center hoy día, en que bien sabes que muchos respiran  la misma desilusión.

 

-Algunos sin duda curiosos de paso, o turistas. E  incluso como los franeleros de los maratones (quienes nunca ha hecho running, pero igual se suman sólo por adquirir y tomarse selfies con la franela).

 

  Pero en fin,  todos ayer 26/01/2020 quisimos de alguna forma vivir a unas calles del STAPLES. Y sumarnos al espíritu gregario que nos ocupaba con la tragedia de Kobe.  

 

  Bueno, como seguidor por más de 30 años del Dear Basketball  de verdad que particularmente se me ha hecho mucho más difícil  disimular mi ausencia en este mundo desde aquella terrible noticia. Lo he logrado por   breves instantes.

 La verdad es que como a muchos; no  he podido lograr disfrazar mi dolor durante la tarde entera del 26/01/2020. 

 

-Hija te amo. Pero sólo espero que Dios me llene de miles de cumpleaños a tu lado. Públicamente esta ha sido mi disculpa.-

 

  Y como digo, lo que os describo,  es desde el lente del Tercer  Mundo. Como siempre lo he llamado:

 

Al otro lado del Querido Basketball.

 

 A miles de kilómetros  de la silueta que Jerry West representa. Por lo que aún No Sé, y no concilio como la NBA  ha ordenado a las franquicias el GO a los juegos de la tarde del domingo 26. 

  Créanme que por cuestiones de patrocinadores  he hecho algún esfuerzo en no ser siempre tan crítico del juego  y sus situaciones. Pero NO puedo obviar preguntarme cómo es que la NBA  ha prácticamente obligado a jugar a tíos que crecieron viendo a Kobe ser su primer  Avenger. Y tíos  que sí pudieron alguna vez estrechar las manos de su ídolo, recibir sus clínicas  desde aquellos días del high school. O incluso recibir un buen consejo del juego desde su viva  voz. 

 

Dramáticas las imágenes de los players llorando en plena duela. O de algunos coach.

 

-Muy mal Pop-

 

Pero casi que el Patrono  ha dicho que El Show Debe Continuar.

 

-En pleno siglo 21 y aún luchando contra aquellas historias en nuestras sienes de las granjas de recolección de  algodón.-

 

Como bien lo ha identificado Marcus Morris:

 

“Nos habían dicho que Superman no podía morir. Y para nosotros él fue Superman.”

 

 Es que repito, un simple mortal como yo  y ajeno al tacto con Kobe. A ese Kobe de primera mano. Y  aún creciendo yo durante el legado de Michael Jordan. He sentido que unos de mis mejores amigos, un hermano, un pana de la vida, me lo han arrebatado.

  Repito: Si yo soy casi que un ajeno a todo. 

 

Qué podemos decir de lo que sienten  todos estos tíos que hoy juegan en la NBA.

 

  Hasta el mismo Lebron días antes a la pérdida declaraba que en el high school unos de los jugadores que más se fijaba era en Kobe.

 

  Pero quitémosle tintes raciales. Y optemos  esta vez por creer que la noticia los ha pillado (como a todos) desprevenidos y su improvisación ha sido de las peores de la historia.

 

  Ya un día después  recapitulando el contexto de mis lágrimas y tratando de escribir estas líneas. Creo que  he entendido el contexto implícito dentro de cada una de mis lágrimas. 

  Y creo que hay que trasladarnos en el tiempo hasta la partida de Ayrton Senna, para comprender el dolor que se nos acrecientan desde las entrañas. 

  Aunque aún era un chaval recuerdo ver en los noticieros a personas de todo el mundo desplomarse en las calles. Dramáticas las imágenes  de Río de Janeiro y de otras latitudes por la partida de aquel gran piloto. Donde otros pocos más, salían a socorrer a quien no encontraba su equivalente al STAPLES,  e intentaban consolar su pérdida. 

 

  Si os digo la verdad. Incluso la caída de las Torres Gemelas no está muy lejos del desconsuelo que ha generado perder a Kobe. 

 

- Fácil tres día de duelo debió declarar la liga.-

 

 Y es que Mike fue Mike. Pero no disfrutó de las mieles de la era 2.0. Ya que entre 60 y un 80% de su carrera no está documentada en video. Pero de la carrera de Kobe no existe un segundo que no esté guindado hoy en YouTube. 

 

Tal vez sea el primer atleta o incluso estrella  de tal talla en dejarnos con el auge de la inmediatez. 

 

  Sólo por un momento imaginen la partida de John Lennon, Freddie Mercury o Bob Marley (Incluso Michael Jackson) con las redes de hoy.

 

-Sería un día de locos.-

 

  Brevemente en mi tácito entorno mi hija ha entendido que fue Kobe quien durante dos décadas nos consoló con su talento por las tardes. Y que nuestro sentir inconscientemente es una buena  manera de al menos pagarle por hacernos olvidar las cuentas y los males que nos aquejan como individuos del siglo 21. 

  Porque aún cuando jamás estrechamos su mano nuestro subconsciente sabe que debemos hallar una forma de agradecerle cada alegría.

 

¿Por qué?

 

 Porque sin duda alguna Kobe encabezó ese grupo de tíos que cuando tomábamos un control de T.V. nos hacía olvidar cuales cartas nos han tocado en esta vida. Y también sin duda alguna también nos impulsó a buscar nuevas oportunidades y a luchar por las cartas que cada uno de nosotros individualmente creemos merecer. 

  Algo que también a medio camino pudo lograr MJ23. Pero que en aquellos días no existía o no era venerada la inmediatez de hoy.  Pero que repito Kobe sí la tuvo a su lado. 

 

  Y como bien dicen muchos ríos de tintas hoy día. Fue Kobe (amén de Allen Iverson mientras Bryant maduraba baloncestísticamente) quien luego del retiro de Michael Jordan nos consoló con su tan parecido juego y competividad. 

  Pero más allá de ello pienso que nuestra empatía hacia el 24 y el 8  de Los Lakers, es que cuando todos queríamos Be like Mike

  Y digo todos. Porque era desde  tú, yo, usted, él y aquel; jugando al countdown de  “5, 4, 3, 2,1” en nuestro patio trasero de casa. Incluso  también los profesionales de la liga local en cada nación (incluyendo las selecciones) queriendo Ser como Mike. Hasta la llegada de los Pennys, los Hills, los Cartes, los Tracys y demás;  jugando a imitar a Mike

 

Es decir miles de millones intentando ser el 23 de los Bulls.

 

   Pero desde el punto de vista de talento. La gravedad y el aro que siempre han sido implacables con los simple mortales nos confirmó que sólo en nuestros sueños (y luego en el NBA 2k) es que podíamos jugar a Be like Mike.

 

¿Pero qué de los miles de profesionales del Dear Basketball?

¿Qué hay de ellos?

 

¿Qué hay de quienes sí tienen o tenían  un cierto talento para el juego?

 

¿Qué hay de aquellos que también poseían alas para gravitar o que desarrollaron algunas aptitudes y actitudes imitando a las de Mike?

 

  Muchos se quedaron también en  el olvido. O a mitad de camino.  Bien sea por lesión o también de igual manera por: Aptitud y  actitud. 

 

¿Qué pasó con estos?

 

Bueno os diré la respuesta en dos legendarias palabras:

 

Kobe Bryant

 

  Es que aún siendo profesionales y contar  con las habilidades físicas, no era suficiente.

  Para muchos de miles de mortales Kobe os enseñó que el camino no sólo era imitar la indumentaria,   movimientos y gestos de Su Majestad. Sino que comenzaba primero por igualar o superar su ética de trabajo;  y con ello tal vez hasta, su competividad dentro de la duela.

  Y os digo que en ética de trabajo hasta el mismo Phil Jackson alguna vez nos dijo que:

 

“Kobe iba mucho más al gym que el mismo Mike”.

 

  Incluso hasta el grado de valerle madre a Kobe deshacerse de un holgazán. Y el holgazán más dominante de la historia. Y  que bien pudo alcanzar cualquier cantidad de galones si se fuera acoplado al plan de trabajo de Kobe. Les hablo de un tal:

Shaquille O`Neal.

 

-Quiéranlo o no. Tíos como Iverson, Shaq y muchos otros apenas competían con sus dotes naturales-.

 

  Pero Kobe trabajó en el gym  en cada aspecto de su juego sobre sus dotes y talento natural.

  Estudió cada aspecto del juego de Mike y de muchos otros grandes. Y  en algunos casos os digo que hasta los superó.

  Es decir en simple palabras:

 

Kobe vivió el sueño que todos, pero todos, tuvimos alguna vez de Ser como Mike. Y en algún punto como vemos dejó su propia huella. Su propia manera de hacerlo.

 

Lo convirtió en:

Be Like Kobe.

-Y se convirtió en la realidad de lo que ni nuestra imaginación pudo dibujar.-

-Tal vez y hasta por ello llegó a ser también  odiado.-

 

  Pero a diferencia de todos nosotros. Kobe siempre tuvo presente algo que ni en nuestros mejores sueños jamás nos hubiésemos intentado imaginar. Pues sería casi que un sacrilegio intentarlo:

 

Superar el legado de Mike.

 

  Y vaya que Kobe estuvo muy cerca. Pues como les  he dicho en el post de Anotadores. Sólo una mala selección de tiro lo privó de una carrera casi que de otra dimensión.

Y nuevamente repito que es un argumento del mismo Phil:

 

“Kobe sólo pensaba en  batir al tío que tenía en frente”.

 

 Y es que Kobe como os dije alguna vez. Primero se divertía con los tíos y cuando había que ponerse serio y efectivo… Bien que lo era.

 

-Pero aquello durante 20 temporadas en números deja su factura.-

 

  Pero en fin, el legado de Kobe creo que verdaderamente ha sido humanizar la majestuosidad de Michael Jordan con su ética de trabajo.  Pues nos demostró. Sobre-todo a sus pares de juego que con una buena disciplina se puede intentar rozar la excelencia baloncestística de aquel Mike. Y casi que cumplió con aquello del discípulo que supera al maestro.

  Y créanme que aún yo  siendo de los chavales que crecieron admirando a MJ23.  Incluso hoy a algunos los hace dudar acerca de quién es el mejor escolta de la historia. O quién ganaría en un utópico one to one entre los dos mejores puesto dos  jamás vistos. 

  O más allá. 

En ocasiones Kobe  hace dudar sobre a quién quisieras con la bola en sus manos  cuando el reloj comienza aquella cuenta regresiva de las que todos alguna vez tuvimos un sueño:

 

5, 4, 3, 2,…

 

 PD: Algún día la humanidad comprenderá que los Julius, los Magics, los Bird, los Mikes, los  Iversons, los Kobes y los Lebrons fueron nuestros Avengers, mucho antes de que a estos últimos  el séptimo arte los ayudara a convertirse en Superhéroes

 

-Sólo piensen en cuantas vidas han sacado de las calles tácitamente, y transformado otras.-

 

¡Superman no ha muerto! Kobe Lives!

 

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