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El Iberostar Tenerife se proclama campeón mundial de clubes de la FIBA

El encuentro estuvo muy disputado hasta el último cuarto, donde los locales mantuvieron la ventaja conseguida en el tercero y así llevarse el título ante un rival muy competitivo como el Guaros.

Foto de Raúl Prieto
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El Iberostar Tenerife se proclamó campeón de la Copa Intercontinental tras vencer al conjunto venezolano por 76-71 en un partido muy reñido para los locales, dejando muy buenas sensaciones del rival. Un equipo duro y competitivo.

MVP. Mike Tobey. Ese es el nombre que más llama la atención al revisar la estadística del partido. El pívot que jugase para los Hornets de la NBA y Valencia dominó el espacio aéreo venezolano desde el primer cuarto, donde llevaba 7 puntos para llegar con 11 al descanso; de todos los colores fueron las canastas del americano: triple frontal, alley-oop, después de rebote ofensivo o tras movimientos al poste. En la segunda mitad dominaría igualmente, sobre todo las continuaciones de los bloqueos de manera inconmensurable.  Anotar 10-13 tiros le valdría para irse hasta los 21 y 9 rebotes para irse hasta los 24 créditos de valoración y llevarse el MVP del partido.

El tiro venezolano. El Guaros de Lara comenzó con un parcial de 2-12 dominando durante todo el encuentro, hasta que el Iberostar se pusiera por delante con una canasta de Ponitka en el tercer cuarto . Los venezolanos acabarían con 33% desde el 6’75 pero en la primera parte se iban al descanso con 6-14 y un Mario Little muy inspirado (4 triples anotados). En la segunda parte el acierto bajaría para acabar firmando un 9-27 y con el americano anotando 23 puntos. Aunque mayor importancia trae el porcentaje de tiros libres: un paupérrimo 8-20, 40%. Factor clave en la derrota junto a un Nate Robinson desaparecido en combate.

Los prestidigitadores: White y Bassas

La inspiración del jugador de Arizona con los triples y bandejas hoy ayudó al equipo a no despegarse del todo en el marcador y hacer la goma hasta ponerse por delante. Sus 14 puntos fueron clave, pero hay una jugada donde Bassas conectó en un alley-oop con Fran Vázquez para irse 56-55 al final del 3er cuarto, siendo vital para el transcurso del partido.

La ansiedad. Siendo una final es normal que haya nervios y ansiedad en los jugadores, la clave está en saber administrar esas sensaciones. El Iberostar salió bastante ansioso en el 1er cuarto, encajando un parcial de 2-12, así casi todo el partido; fallaron tiros abiertos que no se deberían fallar o abusaron del extra-pass. Por el contrario, los venezolanos cumplieron a la perfección administrando esos nervios hasta el último período, donde les pasaron factura y obligó a tomar decisiones incorrectas.

 

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