Rick Pitino, flamante nuevo seleccionador de Puerto Rico

  • Su principal mision será la de clasificar a la selección para los Juegos Olímpicos de Londres 2012

Después de estar negociando este domingo con dirigentes de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, se ha anunciado que el actual entrenador de la universidad de Louisville, Rick Pitino, se comprometerá a entrenar a la selección boricua.

Así lo ha anunciado la propia Federación de Baloncesto de Puerto Rico este lunes en una conferencia de prensa en el hotel Conrad de Miami de manos de Carlos Beltrán, presidente de la misma, el cual pretende que Pitino sea el entrenador que lleve a los puertorriqueños al Torneo de las Américas de 2011 que se celebrará en Argentina y a los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Según Beltrán, el principal interés del entrenador en dirigir a la selección puertorriqueña es la de participar en unos Juegos Olímpicos, por encima de los aspectos económicos. Recordemos que Puerto Rico fue eliminada en la primera ronda del pasado Mundial de Turquía y su entonces entrenador, Manolo Cintrón, fue cesado hace unas cuantas semanas.

En el acto de presentación del carismático entrenador estarán presentes dos de sus próximos pupilos, los bases José Juan Barea (Dallas Mavericks) y Carlos Arroyo (Miami Heat), quienes son actualmente los únicos jugadores boricuas que militan en la NBA además de Renaldo Balkman (Denver Nuggets), quien posee la doble nacionalidad.

La experiencia del actual entrenador de la universidad de Louisville es más que justificable. Como todo entrenador, comenzó su carrera profesional como asistente técnico dentro del equipo asistente de la universidad de Hawaii, y posteriormente pasó a formar parte de una de los equipos más carismáticos del panorama baloncestístico universitario como es Syracuse, al mando del todavía actual entrenador Jim Boeheim, donde pasó dos temporadas.
Su primer gran reto le llegó también en la costa oeste, donde en 1978 los Terriers de Boston University le ofrecieron ser head coach por primera vez en su carrera. La mano de Pitino no tardó en hacer efecto, ya que en los cinco años que pasó allí el entrenador devolvió a los Terriers al NCAA Tournament veinticuatro años después de su última participación.

Sus buenas temporadas en el Agganis Arena de la universidad de Boston no pasaron inadvertidos en la NBA, y los New York Knicks se fijaron pronto en él y decidieron incorporarlo al staff técnico de la franquicia de la Gran Manzana, que por entonces estaba dirigido en los banquillos por el mítico Hubie Brown. Allí paso Rick Pitino sus dos primeros –y de momento únicos- años como asistente de una de las más míticas franquicias de la historia de la NBA, que sin embargo durante su estancia en el Madison no pasaban por su mejor momento deportivo.

El entrenador neoyorkino volvió a la competición universitaria en 1985 para guiar en sus dos próximos años a la universidad de Providence. La mano de Pitino volvió a sacudir los cimientos de la NCAA, y es que los Friars pasaron de conseguir 11 victorias la temporada anterior a ser uno de los integrantes de la Final Four de 1987, siendo además reconocido como Entrenador del Año. Curiosamente, una de las estrellas de esos Friars era su base titular, Billy Donovan, quien más adelante se convertiría en asistente del propio Rick Pitino y que desde 1996 es el entrenador de la universidad de Florida, quien le ha dado los títulos universitarios de 2006 y 2007.

Tras la gran temporada con los Friars los Knicks volvieron a llamar a su puerta, pero esta vez para ser el encargado de dirigir el vestuario. Pitino ingresó en 1987 por primera vez como entrenador de una una franquicia NBA con un equipo bastante distinto al que se había encontrado dos años atrás cuando ejercía de asistente de Hubie Brown. Los Knicks habían drafteado durante ese período al mítico pívot Patrick Ewing, y ese mismo año se habían hecho también desde el draft con el base Mark Jackson. Con esta base, Pitino devolvió a los Knicks a los Playoffs tres años después de pisarla por última vez a pesar de haber ganado solo 38 de los 82 partidos de temporada regular, siendo derrotados en primera ronda por Boston Celtics. Al año siguiente, los Knicks adquirieron al ala-pívot Charles Oakley y con Pitino bajo el mando una vez más, incrementaron su número de victorias a 52 acabando líderes de la Atlantic Division, situación que no sucedía desde hacía 20 años. Tras derrotar a los 76ers en primera ronda, los Knicks caerían en la segunda ante los Chicago Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen, y la aventura de Rick Pitino en los Knicks tocaría su fin.

De una mítica franquicia NBA Rick Pitino aceptaría el banquillo de una de las más míticas universidades de la NCAA: Kentucky Wildcats. Durante sus ocho años en Lexington, Pitino devolvió el esplendor a los Wildcats después de llevar al equipo a la Final Four durante tres temporadas culminando en el campeonato nacional obtenido en 1996, derrotando en la final a la universidad de Syracuse de su ex-mentor Jim Boeheim, en un equipo plagado de jugadores que serían NBA años más tarde como Tony Delk, Antoine Walker, Walter McCarty, Nazr Mohammed, Ron Mercer o Derek Anderson. Al año siguiente, Rick Pitino y los Wildcats repetirían final, pero esta vez la Arizona de Mike Bibby y Jason Terry acabaría por llevarse el título nacional.

Tras acabar su etapa en Kentucky, Pitino volvió a probar futuro en la NBA, donde los Boston Celtics le volvían a dar una oportunidad como entrenador jefe en 1997, donde también ejercía como General Manager además de conseguir un 10% de las acciones del equipo por parte del entonces propietario Paul Gaston. A diferencia de su anterior paso NBA en los Knicks, Pitino se encontraba con un equipo mediocre pero con un gran margen de mejora, después de haber drafteado a jugadores de gran potencial como Antoine Walker –quien jugó anteriormente a sus órdenes en Kentucky- Eric Williams, Chauncey Billups o al escolta Ron Mercer (otro viejo conocido suyo). Las cosas no le funcionaron en su primera temporada después de lograr tan solo 36 victorias.

Al año siguiente persistió en buscar cambios en el equipo, vendiendo a Chauncey Billups e incorporando vía draft al escolta Paul Pierce, comenzando ese año la primera temporada de la dinastía Pierce-Walker. Sin embargo, los Celtics no terminaban de responder a sus órdenes y sólo lograron 19 victorias en 50 partidos (era la temporada en que los jugadores se declaraban en huelga). Los aficionados verdes comenzaban a criticar a Pitino por los malos resultados y por su política de fichajes y altos contratos como General Manager en las temporadas siguientes, y a mediados de la temporada 2000/01 acabaría por terminar su relación con Boston Celtics para regresar nuevamente a dirigir los banquillos universitarios.

En 2001, Rick Pitino se incorporaba como técnico de Louisville Cardinals, donde aún desempeña su cargo. La dura mano del entrenador neoyorkino volvía a afianzarse como antaño, devolviendo a los Cardinals en 2005 a una Final Four y entrando en la historia de la competición universitaria siendo el primer entrenador en conducir a tres equipos diferentes a una Final Four. En 2008 y 2009 Pitino estuvo muy cerca de volver a conducir al equipo de Louisville a la final a cuatro, pero primero North Carolina (posteriormente campeón nacional) y un año más tarde Michigan State acabaron con su propósito.

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