El silencio que cubrió el pabellón de San Juan al término del encuentro evidenciaba que Puerto Rico había sido derrotado, además, de la forma más dolorosa, por la mínima y tras remar contracorriente para quedarse en la orilla. El Brasil de Monsalve se alzaba con el Torneo de las Américas para poner el colofón perfecto a una actuación brillante.
El equipo brasileño llevó el mando del encuentro en todo momento, ya desde el principio comenzó mandando pese a que los nervios sólo permitieron ver una canasta en los primeros cuatro minutos de juego, anotó Brasil, que ya no dejaría de tener ventaja en el marcador en ningún momento. Fue un primer periodo sin excesivo brillo en el que la ‘canarinha’ controló mejor los nervios de la final para terminar por delante, 13-19.
En el segundo cuarto, Barbosa tomó el mando de las operaciones, ganándole la partida de estrellas al puertorriqueño Arroyo y con 10 puntos en el cuarto, mantenía la ventaja brasileña e incluso la aumentaba ligeramente hasta el 28-36 con el que ambos equipos marcharon a los vestuarios. No estaba siendo un partido brillante pero se esperaba un final emocionante.
Tras el descanso, la defensa brasileña ahogó por completo el ataque de Puerto Rico, que se mantuvo los cinco primeros minutos sin anotar, para un parcial de 0-8. Entonces apareció Arroyo que le devolvió el parcial a brasil en apenas un minutos, 6-0. Faltaban todavía cuatro minutos para el final del cuarto y los puertorriqueños sólo anotarían tres puntos más en este periodo, un nuevo parcial favorable a Brasil, 3-8, con cuatro puntos de Splitter y otros tantos de Barbosa, 37-50.![]()
Si alguien pensaba que la distancia iba a ser definitiva es porque no contaba con dos factores fundamentales para Puerto Rico durante todo el torneo. Uno, la capacidad de muchos jugadores de aportar cosas al equipo, al contrario de lo que sucede en Brasil, donde unos pocos jugadores acaparan la totalidad de la anotación. Dos, unas diez mil personas jaleando al equipo desde las gradas. Con eso, el último cuarto sirvió para ver la mejor versión de Puerto Rico, con una gran defensa y Vassallo (8 puntos en el cuarto) o Santiago (4 puntos en el cuarto) aportando su grano de arena para remontar el partido. Pero no pudo ser, Splitter anotó sus dos tiros libres a falta de 1.25 dejando el marcador en 57-60, distancia que se mostró excesiva para Puerto Rico pues Vassallo falló un tiro libre para empatar el partido a falta de apenas 33 segundos y el lanzamiento desesperado de Arroyo sobre la bocina estuvo muy lejos de entrar.
Arroyo, como casi siempre, fue el mejor de Puerto Rico, con 14 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias. En Brasil, el protagonismo estuvo repartido entre Barbosa, con 24 puntos, 3 rebotes y Splitter, 14 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Con este triunfo, Brasil se coroná por tercera vez como campeón de las Américas, siendo el segundo equipo más laureado tras EE.UU. con cuatro oros.
Tercer y cuarto puesto
Argentina logró el bronce en el Torneo de las Américas tras superar a la selección de Canadá, por 88-73. El partido estuvo marcado por el primer cuarto en el que Argentina logró la renta que le permitió controlar el partido en todo momento, 31-8. A partir de ahí, los canadienses trataron de remontar pero enfrente se encontraron a una selección muy experimentada que siempre mantuvo una renta suficiente. Prigioni y Scola volvieron a ser decisivos, el primero logró 17 puntos y 8 asistencias, mientras que Scola consiguió 27 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. En Canadá, el mejor fue Anderson, que anotó 19 puntos, capturó 4 rebotes y repartió 11 asistencias.