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Analizando a Brandone Francis, defensa dominicana para los de Marcelo Nicola

  • Alero de buen físico y decente defensor
  • Finalista de la NCAA con Texas Tech

Para intentar lograr el objetivo de la salvación en una plantilla confeccionada a toda velocidad, los guipuzcoanos han recurrido a un jugador que logró ser pieza importante en la gran actuación de la universidad de Texas Tech que llegó a la final de la NCAA en 2019, el dominicano Brandone Francis.

Brandone Edward Francis Ramirez es un alero nacido en la ciudad de La Romana, República Dominicana, que en su infancia emigró a Estados Unidos para probar suerte en el mundo del baloncesto y se fue hasta Jacksonvlle, Florida, para jugar en el Arlington Country Day School, con el que tuvo una gran última temporada y logró estar incluido entre los 40 mejores jugadores de su clase, la de 2014. Esto provocó que recibiese multitud de ofertas de High Majors como Louisville, Providence, Washington, Florida State o St. John’s, entre la que escogió comprometerse con los Florida Gators de Billy Donovan.

Su estancia en Gainesville empezó con problemas ya que antes de comenzar la temporada de baloncesto, en octubre, fue declarado inelegible académicamente por lo que se perdió su primera temporada con los Gators. En la segunda, con cambio de entrenador ya que Donovan se había ido a los Thunder, Francis empezó entrando en los planes de Mike White pero según pasaba la temporada iban disminuyendo sus minutos en pista, por lo que al final de la misma decidió pedir el transfer, lo que llevó a que se comprometiese con los Texas Tech Red Raiders de Chris Beard.

Tras pasar el necesario año en blanco, debutó en Lubbock siendo un jugador importante desde el banquillo ya que era uno de los principales especialistas defensivos del equipo, aumentando la intensidad desde el banquillo y haciendo trabajo sucio, de manera que en ese primer año acabó la temporada con unos números de 5.1 puntos y 2 rebotes en 15 minutos por partido.

Tras la marcha de la estrella Keenan Evans, se esperaba que los Raiders tuvieran una bajada de nivel, algo que no sucedió ya que los de Chris Beard, de la mano de un excelso Jarrett Culver, lograron ser uno de los mejores y más sorprendentes equipos de la temporada y no sólo dieron la gran sorpresa al destronar a la poderosa Kansas en la Big XII tras 14 entorchados consecutivos, sino que además fueron capaces de llegar a la final de la March Madness en la que cayeron contra Virginia Cavaliers. Dentro de este equipo, el dominicano fue utilizado como sexto hombre y consiguió unos números de 6.4 puntos, 2.4 rebotes y 1.4 asistencias, siendo además el jugador más destacado de los de Lubbock en la final, cosechando 17 puntos en este encuentro.

Tras terminar etapa universitaria, la pasada campaña la disputó en la G-League formando parte de los Iowa Wolves, el equipo afiliado de Minnesota Timberwolves, en el que tuvo un papel residual ya que en los 20 partidos que disputó tuvo un promedio de 8.4 minutos para 2.4 puntos y 0.75 rebotes por choque.

FORTALEZAS

Físico: El dominicano es un alero que posee las herramientas necesarias para destacar profesionalmente, al tener una altura cercana a los 2 metros (1.96) y una buena musculatura que le permiten no tener que ceder ante ningún rival por muy físico que sea. Esta musculatura le ha permitido en college jugar tanto en la posición de 3 como en la de 4, lo que, dada la extensión que está teniendo el small ball en profesionales, puede ser un jugador muy útil para Marcelo Nicola.

Defensor interesante: Utilizado como uno de los especialistas defensivos de los Red Raiders durante su etapa en Lubbock y con el ya comentado físico, Francis es un jugador capacitado para defender cualquiera de las cuatro posiciones exteriores, si consideramos la de ala-pívot como tal, lo que permite a su entrenador que se puedan efectuar numerosos cambios en defensa tras bloqueo si él está inmerso en la jugada. Además, es un gran defensor sin balón, sabiendo leer la jugada, acudiendo a las ayudas en el momento necesario y siendo capaz de estar colocado en el lugar correcto para intentar el robo.

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Brandone Francis llegó a la final de la NCAA con Texas Tech | Foto: Texas Tech Red Raiders

Decente lanzamiento exterior: El dominicano no es un jugador cuya principal virtud es la anotación pero sí es un jugador con capacidad para hacer daño desde fuera al tener una mecánica muy fluida y tal y como ha demostrado, tanto durante su carrera en la universidad como en su año en Iowa, ha promediado más de un 33% en lanzamiento exterior. Este porcentaje se aumenta hasta casi un 40 si solo incluimos las acciones de Catch & Shoot, por lo que puede ser un jugador valorable en el tipo que los estadounidenses denominan 3&D.

DEBILIDADES

Velocidad: A pesar de tener un físico por encima de la media para un alero que juega en Europa, el de La Romana no tiene una velocidad que le pueda permitir estar entre la élite de este tipo de jugadores ya que, conocedor de esta carencia, no es un jugador que se prodigue en exceso en el contraataque ni que pueda desbordar a través de ella. Defensivamente también le pesa ya que sufre bastante ante jugadores más rápidos que lo encaran y, aunque suele utilizar bien el cuerpo, sus rivales pueden obtener puntos de manera sencilla si lo superan.

Generación de canastas: Tanto durante su etapa colegial como en su año en la G-League, nunca su porcentaje de lanzamientos de tres puntos respecto al total de tiros a canasta de Francis ha sido inferior al 55%. De este dato se puede sacar la conclusión de que no es un jugador especialmente propenso a generarse sus propios lanzamientos y por ende, sus propias canastas, ya que, tal y como se ha comentado previamente, es más un jugador predispuesto a tirar ya encarado al aro y recibiendo el pase de un compañero. Esta baja generación de canastas viene apoyada, además, por un manejo muy superior de su mano derecha con la que realiza casi todas sus acciones de manejo, siendo débil cuando tiene que penetrar con la izquierda y por tanto intentando evitar este tipo de acciones y con ellas, el jugar 1 contra 1, ya que el no tener un cambio de ritmo explosivo también juega en su contra.

Tiro libre: De un jugador cuya mejor herramienta ofensiva es el lanzamiento de tres puntos según recibe el pase de un compañero, se espera que su lanzamiento desde la línea de personal sea un seguro de vida.

Sin embargo, esto no ocurre en el caso de Francis ya que, más allá del 100% logrado con Iowa Wolves en solo 4 intentos, nunca ha sido un jugador muy destacado en esta parte del juego sino todo lo contrario, ya que solo en su última temporada universitaria fue capaz de superar el 60% de acierto y lo hizo con un bajo 67%, números que debería subir por el bien de su equipo en una liga tan física y tan intensa en el puesto de alero como es la Liga Endesa.

Para terminar, dejamos vídeo con los highlights de su temporada senior con los Red Raiders, realizado por Stadium:

Brandone Francis Texas Tech Basketball Highlights - 2018-19 Season | Stadium

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