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Aquella frase que Pau nunca olvidará: "volverás con el rabo entre las piernas"

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Pau Gasol en sus inicios en el F.C. Barcelona.
Si no recuerdo mal, a inicios de la temporada 98-99 tuve la oportunidad de coincidir por primera vez con Pau Gasol. Rondaba los 2.10 e iba acompañado por otro 'chavalín' de complexión semejante pero bastante más bajito. Lo conocía de sus peripecias con la selección junior. Era un Juan Carlos Navarro. Decían que era la bomba y que así también respondía a su apodo. Estábamos en los pasillos del Olímpic de Badalona y se dirigían hacia el autobús tras jugar contra los verdinegros a domicilio. Ninguno de los dos jugó y, diría que tampoco se vistieron de corto. Uno llevaba los balones y el otro las mochilas del utillero. Me los presentó Pepe Sillero, entonces encargado de los veteranos del Joventut. "Estos dos chavales van a ser el futuro" me decía Pepe un tanto acelerado. Yo no supe que decir. Ambos se miraron y se rieron. Hoy me arrepiento no haber inmortalizado el momento pero es que eran otros tiempos y, además, yo nunca fui demasiado mitómano. No hay duda que habría sido una foto de lo más curiosa.

Anécdotas a parte, no hay duda que en un día como hoy lo normal sería darle un regalo a Pau, por aquello de llegar a las 37 primaveras pero, siguiendo con su línea de juego... pase por aquí, canasta decisiva por allá... les ofrecemos el fragmento que el mejor jugador de la historia de España y uno de los mejores de Europa dejó en el libro Historia del Baloncesto en España. En él relata su explosiva temporada 2000-01, sí esa en la que todos descubrimos que con 2.16 se podía jugar de 'combo':

"Fue una temporada muy importante para mí porque di un gran salto de juego y calidad. Empecé la temporada jugando de 3 junto a Karnisovas, que volvía al club y tenía mucha calidad. También Rodrigo de la Fuente que era muy sólido. Ocupé esa posición porque el Barça había hecho el fichaje estelar de ‘Rony’ Seikaly. Él había sido un jugador importante en la NBA e iba a ocupar la posición de 4. Aún así, pude disfrutar de minutos. No tenía un rol muy definido. Aíto no me había dicho si iba a ser el segundo o tercer alero del equipo. Lo bueno era que él apostaba por los jóvenes y por los que trabajaban más. Eso me benefició, me dio más oportunidades. Te lo tenías que ganar porque teníamos una plantilla muy potente. Recuerdo que ese año también llegó ‘Saras’ (Jasikevicius).

Al poco tiempo, las cosas parecieron complicarse y ‘Rony’ acabó por no adaptarse bien. Era noviembre y el calendario de la Euroliga nos llevaba a Londres para jugar contra el equipo de allí. ‘Rony’ salió de titular pero jugaría muy poco. Aíto lo cambió pronto y yo jugué bastantes minutos. Después del partido decide quedarse para volver días más tarde a Barcelona. Simplemente, no aceptó las condiciones y circunstancias del equipo lo que le llevó a tener que romper el contrato que le unía con el club. Y no sólo eso, dejaría de jugar al baloncesto definitivamente. 

Con su marcha pasé a jugar de 4 e hice una buena adaptación a esa posición aunque, a veces, notaba la falta de kilos. Por ejemplo, recuerdo algún duro enfrentamiento contra Bernard Hopkins del Pamesa Valencia que era un gran jugador, o contra Danya Abrams de Unicaja que también era más corpulento que yo. Pero bueno, fue un año en el que aprendí y disfruté mucho. Tras la marcha de  ‘Rony’, parece ser que el equipo intentó fichar a algún jugador con su misma posición, entre ellos, se dice que a Martin Müüssep. No sé qué habría pasado con la llegada de otro jugador importante. Yo creo que yo, también el equipo, me habría adaptado y no habría interferido demasiado en mi progresión, según la buena forma en la que estaba jugando en ese momento. Yo trabajaba para ser un jugador determinante. Tenía mucha confianza y creía en mis posibilidades.

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En Bolonia se llevaron el título pero quién no recuerda el mate de Mindaugas Timinskas (Foto: Baskonia)
En febrero, nos enfrentamos a la Benetton de Treviso en octavos de final. Tenían un buen equipo pero nosotros éramos los favoritos. Allí jugaba Jorge Garbajosa, Marcus Brown (nos metió 30 puntos en el Palau), Pittis, Nicola o Naumoski. A mí me habían operado de apendicitis y no pude jugar ninguno de los dos partidos de la eliminatoria. Nacho Rodríguez estaba ‘tocado’ y tampoco pudo. Incluso, creo que ‘Saras’ no pudo jugar al 100% en el último partido. Perdimos los dos y nos quedamos fuera. Si no se hubieran dado esas circunstancias la temporada podría haber sido brutal. Tengo la convicción de que si hubiera podido jugar las cosas habrían cambiado. Por el momento tan bueno en el que estaba y la confianza que tenía no me cabe de duda de que habría podido ayudar mucho a mis compañeros a avanzar en ese campeonato. Fue una pena, porque aquello fue un miércoles y, tanto Nacho como yo, ya pudimos jugar el sábado de esa semana contra el Tau al que, por cierto, ganamos. En la ACB, ellos eran uno de los equipos fuertes junto a Real Madrid, Valencia y Unicaja. Tenían un muy buen equipo. Recuperaron a Luis Scola después de dos años cedido en Gijón donde ya destacaba y apuntaba maneras. Aquel año también tuvo su explosión como jugador demostrando que tenía una gran calidad. Hizo muy buena carrera en España. Acabaría siendo el jugador referencia del Tau y ganando varios títulos. Timinskas y Stombergas fueron otros de sus fichajes. Esa temporada, Dusko Ivanovic también entrenó por primera vez en Vitoria. Era un buen entrenador y marcó una etapa allí. Con mucha disciplina, muchas horas de trabajo en los entrenos consiguiendo que sus equipos estuvieran muy fuertes aunque no solían acabar la temporada muy frescos. Ese era uno de los inconvenientes de esa filosofía de trabajo. El caso es que llegaron hasta la final de la Euroliga. Les tocó jugar contra un equipazo: Ginóbili, Jaric, Andersen, Rigaudeau, Rashard Griffith, Smodis, Abbio… ¡no están mal! ¿No os parece? Además les cogió a la mayoría en una época importante. Sin embargo, la eliminatoria se tuvo que resolver en un quinto partido que finalmente se llevaron los italianos por 82-74 a pesar de que Elmer Bennett tuvo una gran actuación con 24 puntos.

Paralelamente, en la liga ACB, nos fue perfecto. Perdimos sólo 5 partidos en la liga regular. Acabamos primeros, lo que nos permitió tener el factor campo a favor. En los playoffs le ganamos 3-0 primero a Valladolid, luego lo mismo con Unicaja en semifinales y Real Madrid en la final. No perdimos ningún partido. Demostramos ser superiores.

En la Copa, fue diferente. En la final también jugamos ante el Real Madrid y estuvo muy disputada. Ellos ganaban en la primera parte 36 a 43. Sin embargo, volvimos a ganarles (80-77). Esa temporada habían fichado a Raül López, Milic y Zidek. También seguían grandes jugadores como Djordjevic, los Albertos o Lucio. Tuve el placer de conseguir el galardón de MVP de la Copa, luego añadiría el mismo premio pero de la Final de la liga ACB. Pero lo importante es que nos pudimos quitar la espinita del año anterior en el que nos ganaron la liga en el Palau. Teníamos una gran plantilla y lo demostramos.

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Pau Gasol cogiendo la posición (Miqui Forniés)
Pau Gasol cogiendo la posición (Miqui Forniés)
Cuando acabaron las competiciones decidí inscribirme en el Draft de la NBA del 2001, a pesar de tener 21 años recién cumplidos. Joan Gaspar, entonces presidente del Barça, llegó a ponerme un cheque en blanco para que me quedara. Hasta entonces, diría que era el peor pagado del equipo. Como tenía una cláusula de cerca de 3 millones de euros, yo sólo podía marcharme si me elegía algún equipo de la NBA que tuviera derecho a quedarse con un jugador de entre los 5 primeros puestos del Draft. Yo pensaba que era muy difícil y que andaría por el puesto número 10. Finalmente fui elegido en el número tres por los Atlanta Hawks, aunque yo ya sabía que mis derechos iban a parar a Memphis. Ya nada podía pararme, quería jugar con los mejores. Recuerdo que no todo el mundo creyó que fuera a triunfar. De hecho, alguna persona, entonces relevante en el Barça, llegó a decirme una frase que nunca olvidaré: 'volverás con el rabo entre las piernas'. No fue así y en mi primera temporada fui elegido el mejor rookie del año y luego... hasta ahora que tengo dos anillos de campeón. No soy una persona rencorosa, al contrario, aquellas palabras me ayudaron a luchar más por mis sueños. Me considero una persona de hechos más que de palabras" dixit Pau. 

 

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Comentarios

Lo que no puedo entender, es su mínimo interés por ganar la Euroliga. Debió llorar poco (o muy poco) las derrotas de la Jugoplastika (esas le quedarían lejos) o las ocurridas frente a Panathinaikos y Olimpiacos.
Supongo que sería el típico adolescente que sólo sueña en jugar en la NBA.

Que va a conseguir más en la NBA ?? Ya ha ganado el campeonato, ha sido All-Star, que más grande que ganar la tercera Euroliga con su equipo de la niñez, el FC Barcelona Lassa (y de paso, recuperar la ilusión del aficionado)

A mí también me ha gustado el artículo. Además demuestra que hay mucho visionario por ahí...y por aquí, como el que dijo que Bouroussis era un vago y esa temporada fue el mejor pívot de Europa.

Kinder Bolonia era un equipazo, pero tuvo que sudar y llegar al quinto partido para ser campeón de Europa ante un equipo aguerrido que también mereció el cetro

Entro al artículo, lo leo, me gusta y lo que me quedo de él, aunque no tenga nada que ver es recitar el equipazo de mi añorada Kinder de Bolonia.

Y es ahí cuando te das cuenta que el baloncesto ha cambiado....para peor. Ahora es todo físico y velocidad. Sin apenas desarrollar jugadas mi exprimir la calidad individual de los jugadores. Con grandes estrategas en el banquillo que minimizaban las diferencias entre el baloncesto NBA y FIBA.

Y ves como están la NBA y nuestro baloncesto en Europa y dan ganas de llorar....aunque podríamos estar peor, si no, que se lo digan a los italianos y su pallacanestro.

Las malas lenguas dicen que fue el entonces director deportivo del BArça, Antonio Maceiras quien pronuncio esas desafortunadas palabras a Gasol. ¡Pitoniso!

Mas menos lo que pensaba Aito García Reneses:

"¿Cómo se tomó Pau que dijera que no estaba preparado para la NBA cuando dio el salto en 2001?

Pau tenía veinte años y no había ido nunca a Estados Unidos, por eso lo dije, pero tuvo la suerte o el acierto de ser el número tres del draft, un récord para un europeo por entonces, y caer en un equipo que no estaba muy bien y le necesitaba. Luego él lo hizo muy bien y estamos todos muy orgullosos."

Aito dijo eso en una entrevista cuando le preguntaron por la afirmación que realizó en el 2001 contundente de que lo mejor para Pau era esperar mínimo un par de años para mejorar antes de ir a la NBA.

A posteriori es fácil comentar las cosas pero en el verano del 2001 nadie pensaba que Pau sería titular indiscutible, mejor jugador de su equipo y ROY.
Todo el mundo lo veía como suplente de Stromile Swift y que con suerte tendría sitio en la rotación.

Son unas declaraciones de Aito -la verdad- como para cubrirse de gloria, por suerte su prestigio le respalda de sobra y contrarresta sus posibles efectos, pero...hombre ¡ bájese del guindo! No fue suerte o acierto, o una franquicia con necesidades - si le elige en el pick 3 es porque ha terminado lo suficientemente mal como para tenerlas - fue su talento y competitividad lo que le catapultó. Circunstancia que deja caer en último término, remarcado con un "luego".

Ya sé que a toro pasado todo es muy fácil pero aventurar que un tio como Pau de 2,15 (2,30 de envergadura) y con una agilidad tan inusual lo iba a hacer bien o mal en la NBA no es lo mismo que hacerlo con gente como Navarro, Bodiroga o Teodosic

Bueno, en realidad lo que intentaron desde el club fue presionarle un poco para ver si se quedaba un par de años y les acercaba a la ansiada Euroliga. Esta claro que con sus condiciones y siendo el 3 del draft tenia sitio en la NBA. Y luego... pues ya sabemos lo que le cuesta a Aito reconocer los errores.

Feliz cumpleaños al más grande! Como siempre digo, nunca podremos agradecerles lo bastante a Pau, Navarro y cía lo que nos han hecho disfrutar y emocionarnos con su juego, su amistad, su increíble capacidad de competir y de no tener miedo a nada. No habrá otro como Pau y me siento muy afortunado de haber sido contemporaneo suyo