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David Jelinek, el camino del trabajador silencioso

  • El jugador checo es fundamental en Eurocup, donde promedia 14'6 puntos.
  • El baloncesto lo lleva en las venas: su padre es una leyenda checoslovaca del baloncesto

Nos recibe David Jelinek a Solobasket tras la derrota de MoraBanc Andorra ante Valencia Basket en la Fonteta. A pesar de su discreta actuación en el partido y el mal resultado, el jugador checo nos atiende con su habitual simpatía y amabilidad. Con un perfecto español, repasamos momentos de su carrera y la actualidad de Andorra en una pequeña charla.

David Jelinek, nacido en Brno (República Checa) en 1990, puede que no sea de los jugadores que más destaca de MoraBanc Andorra, pero su trabajo incansable en la que es ya su tercera temporada en el Principado, lo hacen una pieza fundamental en el esquema del equipo.

El escolta-alero checo ha ido desarrollándose como jugador en la Liga Endesa, desde que llegara con 18 años al Joventut de Badalona, ganando confianza y que le ha dado estabilidad en su juego y anotación.

Esta temporada destaca su rendimiento en la 7Days EuroCup, donde ha doblado sus números, y promedia 14'6 puntos, 2'2 rebotes y 11 de valoración. Máximo anotador, ha sido, sin duda, una de las claves para lograr el pase al Top 16 por parte del conjunto de Ibon Navarro. Momento perfecto para hacer un repaso a su trayectoria.

Baloncesto en las venas

David Jelinek nació en la localidad checa de Brno, en 1990, cuando aún era Checoslovaquia. Y lo hizo en el seno del baloncesto, pues su padre, Josef Jelinek, era jugador en el país centroeuropeo, concretamente en el Zbrojovka Brno. Ese año en el que nacía David, su padre se proclamó Campeón de Checoslovaquia y se le dio la distinción de "Mejor jugador de baloncesto del año".

Josef Jelinek es toda una leyenda del baloncesto checo, siendo el máximo anotador de la historia de la liga con 11.526 puntos, más de 3.500 en la temporada 92-93. Disputó casi toda su carrera en su país natal, excepto un corto período en Austria, justo a los pocos años de nacer su hijo.

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Jelinek y su clásica "bombita" (ACB Photo / Albert Martin)

El jugador reconoce que fue el ver a su padre, lo que le hizo empezar en el deporte de la canasta. "De pequeño veía a mi padre jugar y me entraban ganas de imitarlo", nos comenta. En su casa se respiraba baloncesto, desde que nació lo tuvo tan presente, que admite "fue una fácil decisión" dedicarse a ello de manera profesional.

Su padre se retiró en 2005, en Brno, justo un año antes de que su hijo debutara en el mismo equipo, el BBK Brno. En 2007 comenzó su carrera como entrenador, y se hizo cargo del Brno en la temporada 2009-2010 como ténico.

La ACB llamó a su puerta

David, sin embargo, llevaría una carrera totalmente distinta a la de su progenitor. Con tan solo 18 años le llegó su primera gran oportunidad, de la mano del Joventut de Badalona, en España. "No fue fácil. Recuerdo que me marcó el que fuera otro país, otro idioma", declara el checo. La adaptación no fue sencilla, pero se acostumbró y Jelinek admite estar "muy contento de llevar muchos años aquí".

La temporada siguiente a su llegada, el jugador debutó en ACB, mientras disputaba LEB Plata con el CB Prat. Por ser su primer equipo aquí, para Jelinek, Badalona es su "segunda casa" y agradece siempre el trato que le dieron: "Me acogieron bastante joven y me cuidaron muy bien, me hicieron llegar a ACB, por lo que yo pensaré siempre bien de ellos, del club, porque hicieron subir mi nivel".

En 2012, tras seis años en la disciplina de Badalona, el checo puso rumbo a Turquía, donde apenas estuvo un año, pues en 2013 anunció su fichaje por Baskonia. Volvía a España. En Vitoria, saboreó el máximo nivel nacional y europeo, con su debut en Euroliga.

 

"Fue una experencia diferente, pero que me permitió llegar al máximo nivel de Europa. Fue un buen momento y lo recuerdo muy bien", afirma. No es para menos, en la temporada 2013-2014, tuvo unos números aceptables en Euroliga, con un promedio de 6'8 puntos.

A pesar de sus estadísticas, tanto en su año en Badalona como en Vitoria, el jugador dejó sensaciones encontradas. Era un buen tirador, pero la falta de confianza, en ocasiones, le hacía ser irregular y depender mucho de las rachas anotadoras, a pesar de su técnica y su buena defensa.

En 2014 abandona España otra vez para probar de nuevo en Turquía, y luego más tarde, en la temporada 2015-2016 en Polonia. No cuajó malas actuaciones allí, pero le faltaba competición. Ese verano de 2016, fue el inicio de un idilio en Andorra, que todavía continua.

Andorra, la maduración

Sin duda, ha sido en MoraBanc Andorra donde David Jelinek ha encontrado el mejor espacio para madurar como jugador. Ha sabido encontrar estabilidad en su juego, la confianza necesaria, sus números así lo demuestran, pero también su peso en el vestuario y en las rotaciones. Se podría decir que ha ido creciendo con el equipo.

Él mismo es consciente de ello, admite que el "progreso personal y el del club" desde su llegada, han sido el secreto de que ya sean tres años los que lleva en el conjunto del principado. "Esto demuestra que lo estamos haciendo bien y que tenemos que seguir adelante", comenta.

Un crecimiento colectivo y personal, del que Jelinek se encuentra muy vinculado solo con escuchar sus palabras. El ambiente le ha hecho que sea un jugador totalmente distinto al que llegó al país pirenaico.

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David Jelinek. Imagen: ACB Photo/V. Salgado

Avisó de ello en su primera temporada, con un promedio de 10 puntos, 2 rebotes y 2 asistencias, 6 de valoración y actuaciones como la que tuvo con el Real Madrid, con 22 puntos. La pasada campaña, la 2017-2018, y que fue la segunda en MoraBanc Andorra, mantuvo sus estadísticas (9 puntos, 2 rebotes y 7 de valoración) y tuvo la que es hasta el momento su mejor actuación en Liga Endesa, con 21 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias para 23 de valoración ante el equipo que le dio la primera oportunidad en la liga, el Joventut, en la jornada 20.

¿La temporada del paso adelante?

Esta tercera campaña con MoraBanc Andorra está siendo sin duda, la más fructífera para el jugador, que promedia en ACB 7'5 puntos, 2'9 rebotes para 5 de valoración, mientras dobla sus cifras en EuroCup con 14'6 puntos, 2'2 rebotes y 11 de valoración. "Me estoy encontrando muy bien, aunque en este partido no he tenido esas sensaciones, pero en general bien. Espero seguir con este nivel", declara el propio Jelinek.

En la competición europea, el escolta-alero checo se ha desatado, con ocho de nueve partidos por encima de los diez puntos, y anotando 20 ante Brescia. Junto a su éxito personal hay que unir el colectivo, el pase por primera vez en su historia al Top 16 del MoraBanc Andorra, algo que según Jelinek "era justo lo que queríamos conseguir", a pesar del complicado grupo en el que estaban.

En Liga Endesa, el principal objetivo es la clasificación para la Copa del Rey, en la que ahora mismo no entrarían al ser décimos con un balance de 5 victorias y 6 derrotas. "Ahora lo tenemos un poco más difícil, pero nosotros vamos a luchar para intentar llegar allí", reconoció el jugador.

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