Andrew Wiggins: lejos del hype

  • Wiggins se ha convertido en un mero anotador de media distancia
  • Llegaba como buen defensor y sus datos dicen todo lo contrario
  • Tiene condiciones para rebotear y asistir mucho mejor
  • Las expectativas que se crearon sobre él no se están cumpliendo
Andrew Wiggins, una de las jóvenes estrellas de la liga firmó recientemente la renovación por el máximo con los Wolves (150 millones y 5 años). Minnesota se aseguraba puntos exteriores y un potencial ilimitado aún por explotar (22 años todavía). Porque Wiggins parece ser eso. El jugador del potencial, el del hype, el que le llevó a ser número 1 del Draft ante jugadores más hechos como Jabari Parker o su compañero en Kansas, Joel Embiid, que cayó hasta el tercer pick por sus continuos problemas físicos. El hype con Wiggins era grandioso ya desde High School y algunos pensaban en que sería el nuevo elegido para dominar la liga. Un nuevo LeBron James, un nuevo Kobe Bryant. Su mixtape de instituto no dejaba dudas; Wiggo era una máquina de highlights con un portentoso salto vertical y unos mates que parecía que no le costaban esfuerzos. Como prueba el 360 por debajo de las piernas que dejó en el McDonalds All-American Dunk Contest. Entre muchas ofertas universitarias, Wiggo decidió aceptar la de los Jayhawks
 
Un año en Kansas algo irregular dejando solo destellos puntuales (41 puntos ante West Virginia o el 26-11 frente a los Gators), pero con la sensación de que si Andrew era capaz de tener consistencia y ser más regular, el jugador que estaba por venir justificaba tal hype. Pero tenía que ser algo real, algo tangible. El informe previo al Draft lo comparaba con Vince Carter o Rudy Gay, explotando las inmensas capacidades físicas del canadiense y la posibilidad de convertirse en defensor de élite por su combinación de salto y agilidad lateral. Hablaban de jugador poco egoísta, pero en Kansas solo promedió 1.5 asistencias. Por otro lado en sus puntos débiles destacaban su necesidad de amasar bola junto a la regular selección de sus tiros. Y su cabeza y la facilidad para desaparecer durante bastantes minutos. ¿Puliría esos detalles Wiggo para llegar a la excelencia y maximizar sus virtudes o sería un buen jugador sin más? Había muchas esperanzas puestas en él. 
 
Wiggins volando en Kansas | Nick Krug
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Llegó el Draft y los Cavs lo eligieron con el primer pick. Formaría junto a Irving, Waiters y Thompson una base joven con la que poder soñar en Cleveland tras la marcha de LeBron años atrás. Además, los Cavaliers ya tenían en su poder el anterior número 1, Anthony Bennett, que pese a tener un primer año desastroso, todavía era salvable – o eso pensábamos algunos-. David Blatt dirigiría desde el banquillo el imberbe talento de la ciudad de Ohio. 
 
Todo cambió con el retorno del Rey a la que fue y sigue siendo su casa. Llegaba LeBron y los Cavs pasaban de ser un equipo joven para madurar a convertirse en contenders automáticamente. Tras su experiencia con Wade y Bosh, James quería formar un nuevo Big-Three en Ohio. Contaba con el talento de Irving, pero necesitaba algo más cerca del aro y llegó Kevin Love vía trade con Minny. A cambio, los Wolves recibían los dos últimos números del Draft (Anthony Bennett, Wiggins), Thad Young y una trade exception de 6 millones. Wiggo llegaba a un equipo donde podía destacar desde el minuto 1. El canadiense tenía la oportunidad de empezar a brillar y foguearse entre los mejores de la liga sin la presión de tener que ganar inmediatamente. Las bajas de Jabari, Embiid o Gordon durante parte de la temporada le privaron de competencia para el Rookie Of the Year.  Con unas medias de casi 17 puntos y 4.6 rebotes y 2.1 asistencias se llevó el galardón. Ya tenía el premio de mejor novato, pero tal hype no había llegado a cumplirse con la joven promesa. Sin embargo, todavía era pronto para sacar conclusiones precipitadas
 
 
 
En la que empieza su cuarta temporada en la NBA, Wiggins no ha parecido evolucionar tanto como se esperaba. Sí, anota más, ha mejorado una barbaridad en el cluth, tira con mejores porcentajes y siempre deja algún highlight en forma de mate descomunal, pero su influencia en el juego es inferior a la que se le suponía. Hablamos de un jugador que metió 23.6 puntos – que no es poco- el año pasado, pero las sensaciones son apagadas. Wiggins transmite poco, y encaja perfectamente en el mítico pecho frío que lanzaron a la fama los argentinos.  
 
Media Day 2017-18 | Getty Images
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Uno de los puntos fuertes de su informe pre-Draft era su potencial para ser un defensor de élite. Nada más lejos de la realidad. Los Wolves son un equipo pésimo defensivamente (peor registro de la liga con un Defensive Rating de 114.3 puntos), pero es que Wiggins no parece cumplir con las expectativas defensivas que se le suponen. Los rivales mejoran un 6% la media de sus tiros cuando Wiggins les defiende, disparándose hasta un 11% más cuando se trata de tiros de dos. La tendencia es general en Minnesota, pero eso no disculpa a Andrew, que incluso empeora sus registros defensivos cuando se trata de tiros a menos de dos metros del aro. Mientras Towns o Gibson consiguen rebajar el porcentaje rival en tiros tan cercanos (Towns casi un 11% y Taj roza el 25%), Wiggins consigue que sus rivales mejoren hasta un 20% los porcentajes de sus entradas -prácticamente al mismo nivel del año pasado-. Nuevamente, la tendencia es generalizada en los Wolves -salvo en Towns y la fantástica cifra de Taj-, pero eso no habla bien de Wiggo.
 
Siguiendo esta lógica no es de extrañar que los dos quintetos que más puntos han recibido por partido en este inicio de liga sean dos quintetos de los Wolves, y en ambos aparece el canadiense. El quinteto titular de Minny (Teague, Wiggins, Butler, Taj, KAT) coincide 23.2 minutos por partido y recibe 52.8 puntos; el quinteto formado por Teague, Shabazz, Wiggins, Taj y KAT coincide 17.4 minutos y recibe 51.5 puntos. La defensa hace aguas por todas partes y, si bien en este caso no todo el peso recae en Wiggins, las estadísticas de porcentajes rivales nos hacen pensar que Andrew es uno de los que más castiga a la defensa de los Wolves. Por contextualizar, el siguiente quinteto que más puntos recibe por partido es el de Orlando y son 41 puntos. Diez puntos menos que los dos de Minnesota, y eso que cuentan con Tom Thibodeau en el banquillo. 
 
En deflections, o lo que podríamos llamar pases desviados o tocados en defensa, hay un jugador de Minny entre lo más top de la liga. No, no es Wiggins, que promedia 1 deflection por partido. Es Jimmy Butler que se va hasta las 4. Andrew ni se acerca entre los 100 mejores de la liga
 
Y los rebotes. Wiggins tiene físico de sobras para coger más de los 4 rebotes que promedia. El rebote es ir a buscarlo y luego ya entra la intuición, el cerrarlo o el salto que uno pueda tener, pero ir a por él es básico si quieres rebotear. Kyle Lowry, por ejemplo, ha reboteado más que Wiggo desde la llegada del canadiense a la liga. O el mismo Stephen Curry, que de físico tiene poco, promedia más rebotes que Andrew en las últimas dos temporadas. 
 
Tras ser elegido como número 1 del Draft | Getty Images
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En los informes previos del Draft se hablaba que era un jugador poco egoísta, pero sus cifras en Kansas no demostraban que compartiera el balón (1.5 asistencias en Kansas). En la NBA tampoco ha cambiado especialmente la cosa pese a disponer de muchos más espacios que en el college basketball. Wiggins jamás ha llegado a las 2.5 asistencias por partido y es común verle acabar partidos con 0 asistencias. Desde su llegada a la liga, Wiggins acumula 32 partidos con un 0 en el apartado de asistencias y 72 acabando el partido con 1 pase de canasta. No crea para sus compañeros, solo ejecuta sus tiros. 
 
Y sobre su ejecución cerraremos este capítulo, pero con datos de la temporada 2016-17, puesto que estos siete partidos de inicio de temporada no son una muestra lo suficiente grande. Wiggins reduce progresivamente el porcentaje de sus tiros en función de los botes que da antes de lanzar. Sin botes, tiene un 55.7% en TC; con uno y dos botes algo más de un 42%, de tres a seis botes baja hasta un 40% y siete o más los porcentajes de tiros de campo descienden a un 37%. Ejecuta más de 5 tiros por partido sin botar, pero hay que tener en cuenta que muchos mates y alley-oops entran en este grupo. La siguiente tipología que más usa es la de entre tres y seis botes con casi 5 tiros por partido. Un dato que se complementa con el siguiente: el 53% de puntos de Wiggins no vienen tras asistencia de un compañero. ¿Qué significa esto? Que Wiggins aisla el juego colectivo y anota desde bote, podríamos decir de forma algo más anárquica, con la creación de sus propios tiros. Y cuanto más botes da antes de tirar, peor porcentaje tiene.
 
 
Todo esto no quiere decir que Andrew sea un mal jugador. Wiggins es bueno, muy bueno. Como se ha mencionado antes ha mejorado el clutch, tiene mejores porcentajes y es un buen anotador, pero servidor no tiene la sensación que eso justifique los 150 millones de contrato que los Wolves le van a dar. Porque ante tal expectativa de jugador total con la que llegaba, parece que se va a convertir en un simple anotador de media distancia con poca capacidad de influir en sus compañeros y de aplicarse en defensa. El hype parece que nos hizo creer algo que no es y la comparación con Rudy Gay en el informe pre-Draft al final resultará más acertada de lo que algunos al principio pudimos pensar. Y la pregunta es obligatoria. ¿Está realmente sobrevalorado Wiggins?
 
*Nota de autor: Artículo cerrado el 30/10/2017. Puede ser que algunos datos y estadísticas cambien leventemente actualmente.
 

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Comentarios

Yo hace mucho tiempo que lo de las estadisticas, me las tienen que poner en contexto, y no es que no tengan razón en muchas cosas, pero en este caso, hay que pensar mucho en ellas.
Primero, el salario de Wiggins lo negocia en una situación en la que él y Towns son los que van a liderar el proyecto, algo que no pasa cuando llegan Teague y Butler, con ellos en el roster, no le hubieran dado el máximo.
Segundo, Minni es una franquicia perdedora y que ha jugado a no ganar durante un tiempo, algo que en los niveles defensivos se nota, a Wiggins desde el minuto 0 de su llegada a la NBA nadie le ha contado que tenía que ganar partidos, mucho menos defendiendo, y la defensa, como el rebote, es cuestión de actitud, pero además, de costumbre.
Tercero, es un buen anotador, no tiene mal porcentaje, pero él no ha tenido o no ha querido tirar del carro, y ahora tampoco se lo van a exhigir, lo mismo que pasar, ¿le han dicho que pase o que tire?, a Ricky se le ha achacado siempre que pasaba y no tiraba, y que cuando tiraba fallaba y por eso no tiraba, a Wiggins lo contrario? que tira y no pasa, y que tira porque no sabe pasar? no se.
Dicho todo esto, su sueldo es de megaestrella, y si es cierto que debe empezar a producir como tal, veremos hasta donde puede, y le dejan llegar.

No ha demostrado que pueda llevar el peso de una franquicia, habría que verlo en postemporada para terminar de analizarlo al 100% pero lo mejor que puede hacer minnesota es traspasarlo antes que se convierta en un contrato tóxico del que no puedan deshacerse.