Solapas principales

Isaiah Thomas y Dwight Howard, del cielo al infierno

  • Isaiah Thomas fue 2 veces All-Star y una vez en el segundo mejor equipo
  • Howard ha sido 3 veces Jugador Defensivo de la NBA y 8 veces All-Star

La NBA es una competición en la que prima el talento, eso tan complicado de encontrar como de desarrollar. Los 30 equipos tienen en nómina a una extensa red de observadores que despliega sus tentáculos por todo el mundo en busca de ese jugador que puede hacerte dominar la liga. Una vez que ese jugador ha desarrollado su talento, llega a ser All-Star y está en uno de los equipos que aspira a ganar el anillo, parece que la rueda jamás se va a detener y va a ser objeto de codicia por los 30 general managers de la liga. Pero hay más factores que el talento y la caída puede ser rápida y estrepitosa. Que se lo pregunten a dos de los (antaño) mejores jugadores de la liga: Isaiah Thomas y Dwight Howard.

 

Isaiah Thomas, los 200 millones que nunca llegaron

La historia de Isaiah Thomas es una de las más emocionantes de la última década en la NBA. Un jugador señalado por su estatura (1,75) y su escasa capacidad defensiva, pero con un talento especial para anotar. Nacido en el estado de Washington, ya demostraba esas dotes en los Huskies, universidad en la que estuvo tres años y promedió 16,4 puntos y 4 asistencias. Con peores números, muchos jugadores han llamado mucho más la atención de los ojeadores, pero Thomas fue el número 60 del draft de 2011, con destino Sacramento Kings. Parecía que su carrera podía estar lejos de la NBA, pero los Kings necesitaban aire fresco y el talento de Thomas se lo podía aportar. Terminó su temporada rookie con unos promedios de 11,5 puntos y 4,1 asistencias. Isaiah ya estaba en la NBA, solo quedaba consolidar lo mostrado.

Isaiah Thomas' 23-point 4th Quarter!

Y lo hizo. En sus dos siguientes temporadas, Thomas fue uno de los mejores jugadores de los Kings. En la temporada 2013/14 promedió 20,3 puntos y 6,3 asistencias, unos números impresionantes para salir a la agencia libre, pero la mala trayectoria del equipo le perjudicaba en exceso. Los Kings eran uno de los peores equipos en defensa (107,8 de ratio defensivo) y Thomas era el señalado por ese motivo. Aun así, con 24 años y ese talento, las ofertas no tardarían en llegar.

Pero el mercado que tuvo el menudo base no era el que esperaba. Se tuvo que conformar con un contrato de 28 millones por 4 años con los Suns, un destino que no parecía el más favorable para él. Con Dragic y Eric Bledsoe en la plantilla, además de los desfavorables resultados en el inicio de la temporada, el talento de Isaiah se dejó ver con cuentagotas, pero apareció Danny Ainge para fichar, en un traspaso por Marcus Thornton y una primera ronda, al incomprendido Thomas.

Todo cambió en Boston. Isaiah se convirtió en uno de los favoritos del público del Garden, de Brad Stevens y del mundo entero. En su primer año en Boston ya promediaba 19 puntos por partido saliendo desde el banquillo y en la temporada 2016/17 llegó a alcanzar los 28,9 puntos (3.º de la NBA) y 5,9 asistencias. Fue la temporada en la que optó al MVP, sus highlights aparecían a diario y estuvo acertadísimo en el clutch (9,8 puntos de promedio en el último cuarto). Pero los playoffs fueron otra cosa y una lesión de cadera le mermó, hasta ser intrascendente en las Finales de Conferencia, donde los Celtics caían por 4-1 contra los Cavaliers. Con la temporada que había hecho, el base creía que merecía un máximo (200 millones en 5 años) en su próximo contrato, que terminaba en 2018.

Isaiah Thomas 52 Points! 29 in the 4th Quarter | 12.30.16

Y cuando Isaiah Thomas rozó el cielo, le sucedió lo único que Astérix y Obélix temían: ese mismo cielo se le cayó sobre su cabeza. A pesar de su espectacular rendimiento y la comunión que tenía con el público de Boston, Thomas fue traspasado a los Cavaliers junto a Jae Crowder y una primera ronda de los Nets por Kyrie Irving. El ídolo de Boston se despedía del Garden con una cadera maltrecha y un enfado bestial, pero jugar al lado de LeBron James no estaría tan mal, además de optar al anillo.

Pero nada volvió a ser igual, ni remotamente parecido. Thomas tardó en volver y lo hizo en unas condiciones muy malas. En Cleveland no llegó ni a los 15 puntos por partido, con horribles porcentajes, una defensa desastrosa y unas sensaciones que demandaban un reseteo. El general manager del equipo no tardó en buscarle equipo y acabó en Los Angeles Lakers, franquicia que no se jugaba nada y donde su figura se alejó dramáticamente de los focos.

Isaiah Thomas Leads the Lakers With a Season-High 29 Pts! | March 1, 2018

El verano de 2018, el de los 200 millones, no llegó con un pan bajo el brazo (en comparación con los jugadores de la NBA, no con el resto de mortales) y Thomas tuvo que firmar un contrato mínimo con los Denver Nuggets, donde únicamente ha jugado 12 partidos de liga regular (inédito en playoffs) en los que ha promediado 8 puntos por partido. Su estado físico y su caída libre nos habían hecho dudar de su permanencia en la NBA, a sus escasos 30 años. Un tweet que escribió el 26 de junio, en el que pedía una oportunidad, nos acercaba a la catástrofe, pero una llamada de los Wizards, franquicia en una complicada situación, nos hará seguir disfrutando de Thomas en la NBA. con John Wall lesionado y Satoransky traspasado, la oportunidad se le ha presentado a Thomas y no puede dejarla escapar.

 

 

Dwight Howard, el pívot que iba a dominar

La historia de Dwight Howard es completamente diferente a la de Isaiah Thomas. Si Thomas tuvo que ganarse el respeto de la NBA desde abajo, Howard ya llegaba como una estrella. Sin necesidad de pasar por la universidad, Howard era elegido por los Orlando Magic con el número uno del draft de 2004 y pronto empezó a demostrar que no se equivocaron. Carente de un gran talento pero con un físico diseñado para dominar los tableros de una NBA en la que los hombres interiores como Duncan, Garnett y O’Neal decidían los partidos (y las temporadas) desde la pintura.

La estrella de Howard mejoraba con el paso de los años en el centro de Florida y el rendimiento de los Magic con él. En 2009 lograban derrotar en las Finales de Conferencia a los Cavaliers y llegaron a las Finales de la NBA, donde no pudieron superar a los Lakers de Kobe y Pau. Fue el momento de mayor gloria colectiva de Dwight Howard, en un equipo que carecía de más estrellas para perpetuarse como un candidato al anillo. Esto provocó un descenso de los resultados de los Magic, que en 2010 no pudieron superar a los Celtics en las Finales de Conferencia y en los dos años siguientes se estrellaron en la primera ronda.

Dwight Howard: Top 10 Plays of 2009

A pesar de sus buenas estadísticas, los resultados y la mala relación de Howard con su entrenador, Stan Van Gundy, provocaron una petición de traspaso del pívot, que consideraba que su tiempo en Florida había terminado. En agosto de 2012 se produjo el esperado acuerdo, Howard ponía rumbo a Los Angeles Lakers en un traspaso a cuatro bandas, que ponía a los angelinos como principales candidatos al anillo, al unir a Howard y Steve Nash con Kobe y Pau Gasol. Sin embargo, tras un nefasto arranque de temporada, el entrenador Mike Brown fue destituido y comenzaron las negociaciones con el deseado Phil Jackson para su vuelta. Para desgracia angelina, la negociación no llegó a buen puerto y llegaba Mike D’Antoni a Los Ángeles, donde pretendió imponer un ritmo rápido a un equipo de avanzada edad. No solo no optó el equipo al anillo, sino que además tuvo problemas para clasificarse para los playoffs. La temporada terminó de la forma más bizarra posible, con una gravísima lesión en el talón de Aquiles de Kobe Bryant, que la que no se recuperó del todo y no nos dejó disfrutar de unos últimos años de la leyenda acorde a lo que habríamos esperado.

La mala relación de Howard con casi todo el mundo en Los Ángeles (especialmente con Kobe y Pau) le llevó a cambiar de equipo de nuevo en el verano de 2013, aprovechando su condición de agente libre. A pesar de la fama de mal compañero y falta de ambición que empezaba a tener le lastraban, se unió a un proyecto emergente, los Houston Rockets de James Harden, a cambio de 88 millones en 4 temporadas (la última opción de jugador), la última opción de jugador. Si en los Lakers tuvo un rendimiento inferior al mostrado en los Magic, su descenso como jugador comenzaba a hacerse palpable y en las tres temporadas en Houston nunca consiguió ser un jugador referencial. En 2016, con 30 años, volvía a salir al mercado y un nuevo cambio de equipo planeaba sobre su cabeza: su relación con James Harden era inexistente y la llegada de Mike D’Antoni, técnico con el que no tuvo su mejor relación en los Lakers, se alejaron definitivamente de Texas.

Dwight Howard Returns to Los Angeles

Con una NBA que se alejaba progresivamente del aro y los pívots perdían importancia, no parecía claro el destino de Howard, pero los Hawks necesitaban un reemplazo a Horford, que había volado a Boston. Así, Howard firmó su último gran contrato hasta la fecha, 70 millones por 3 temporadas. Parecía que el pívot aterrizaba en un proyecto estable donde tendría continuidad, pero tras un año en Georgia en la que mostró un rendimiento aceptable (13,5 puntos y 12,5 rebotes) salía traspasado de nuevo. La sorpresa fue mayúscula, no tanto por el propio traspaso en sí, sino por la moneda de cambio. Howard fichaba por los Charlotte Hornets a cambio de Marco Belinelli, Miles Plumlee y una segunda ronda de draft, es decir, un expiring, un contrato tóxico y una ronda de escasísimo valor. ¿Ese era el valor de mercado de Howard, el de un jugador al que quitarse de encima como sea?

La inestabilidad marcaba la carrera de Howard, que viajaba de ciudad en ciudad sin mostrar un rendimiento estelar, pero sin desentonar tampoco. En Charlotte, con un entrenador de ritmo lento, estuvo más participativo en el juego de ataque, con lo que su anotación subió a 16,8 puntos por partido, números ofensivos que no se veían desde su primer año en Houston, pero no sirvió para alcanzar los playoffs. Entrenador y general manager fueron cesados y el nuevo responsable de operaciones, Mitch Kupchak (ex de Lakers), traspasó a Howard a los Nets a cambio de Timofey Mozgov, un contrato tóxico de 16 millones de dólares y dos temporadas. De nuevo se libraban de Howard, prioridad absoluta del equipo en el que militaba, a cambio de lo que fuera. Superman aterrizaba en Brooklyn para inmediatamente ser cortado y salir de nuevo al mercado.

Dwight Turns Back The Clock And Goes Full Superman For A 30-30 Performance!

Con una reputación por los suelos, solo pudo firmar un contrato de dos años y 11 millones con los Wizards, donde militó la temporada pasada. Únicamente pudo disputar 9 partidos con unos promedios de 12,8 puntos y 9,2 rebotes (peor marca de su carrera). Tras la intrascendente temporada, nuevo traspaso, esta vez a los Grizzlies por CJ Miles. De momento sigue en plantilla, ya que Memphis quiere buscarle destino, pero no parece haber mercado por una exestrella de la NBA que solo cobra 5,6 millones en esta temporada y tiene 33 años. Todo parece indicar que Howard será finalmente cortado y firmará por el mínimo. Hace poco declaró a Los Angeles Times que estaría encantado de vestir la camiseta de uno de los dos equipos de Los Ángeles, pero está por ver que el deseo sea recíproco.

Nadie podía imaginar hace pocos años que dos superestrellas como Isaiah Thomas y Dwight Howard lo tendrían tan difícil para encontrar equipo tras unos años de apariciones recurrentes en los highlights. Pero las lesiones, los negativos rumores sobre ellos y la indolencia defensiva que han demostrado los han condenado a una intrascendencia que nadie esperaba.

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Comentarios

En mi opinión, la situación de Howard se la ha ganado a pulso él solito, tuvo su oportunidad en Lakers, pero había que lidiar con el ego de Kobe, con el sistema de D'antoni y no fue capaz de manejar ni lo uno, ni lo otro.
Su llegada a Houston podría haberle proporcionado la oportunidad, junto a Harden, de volver a ser el de Orlando, y su actitud, sobre todo defensiva, rallaba en la desidia. Con ese cartel, lo raro fue que alguien le firmara después, y después, y después.
Y curiosamente, si al final se queda en Grizzlies, igual tiene suerte y hace números que lo pongan otra vez en escena.
Otra cosa es lo de Thomas, técnicamente brutal, pero depentiente al 99% de su velocidad en el manejo y ejecución, en cuanto físicamente no ha estado al 100%, aparecen el resto de características que no le permiten estar al nivel de la NBA. Y es una pena, porque es un jugador que se ha ganado el cariño de muchos con su talento y su entrega.
Salvando las distancias, me recuerda al caso de Mugsy, en cuanto físicamente no superaba al rival, su estaura aparecia como un muro infranqueable.

Bastante de acuerdo con lo que comentas, salvo dos matices. El superhombre parece rendir incluso por debajo dentro del vestuario, según sources. Y en el caso de Thomas, lo que le mata no es su físico en general, sino más bien su lesión de cadera en particular. Y no hablamos de un Mugsy cualquiera, hablamos del mejor jugador clutch de la liga en unos Boston Celtics.