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Lo que me apetece ver esta temporada en la NBA

  • La vuelta de la NBA está ya muy cerca.
  • Ibaka, el ex-equipo de Ricky, las posibles guerras civiles de los Nets...

Hace unos días entramos en diciembre y ya se empieza a notar como el ambiente a Navidad, el oro a turrón, y a champán, empieza a entrar por nuestros poros. Cada nuevo anuncio de fichaje nos recuerda a cuando nos despertábamos de madrugada el 6 de enero, y por el miedo a quedarnos sin regalos, infundado por nuestros padres -qué ingenuos éramos, con lo bien que nos portábamos-, no salíamos de la cama hasta que venían a "despertarnos". Pues no podemos salir a disfrutar de la nueva temporada hasta que nuestros "padres", es decir, los Shams Charania y Adrian Wojnarowski de turno, vienen a sacarnos de nuestro ensimismamiento y nos confirman que ya podemos volver a disfrutar de la mejor tradición anual. El inicio de la Regular Season. Y los partidos de navidad. Porque este curso, irá todo unido.

Y como buen hijo de vecino, yo tengo una lista de equipos que, por levantarme dudas o levantarme ilusión, tengo ganas de ver esta Regular Season. El posible encaje de ciertos quintetos prácticamente formados desde cero, la llegada de piezas que pueden suponer el aterrizaje en el siguiente nivel de equipos que estaban en una posición intermedia en la NBA, o la evolución de algunos jugadores que ya dejaron muy buenas sensaciones. Además, por supuesto, como deseo extra o bonus absoluto, de la gestión que llevará a cabo Adam Silver de cualquier casuística relacionada con el virus, al no estar ya en una burbuja. Positivos, ya hemos tenido. Y los seguiremos teniendo. La cuestión es aprender a convivir con él, esa frase que tantas veces se ha dicho estos últimos meses.

Las 5 cosas que quiero ver de esta temporada

Porque los últimos son siempre los primeros, voy a arrancar con ese bonus track. Cargarme la idea de la Cara B de los vinilos, y empezar de frente con el "bis". Adam Silver y la mejor gestión del mundo del deporte. Hemos visto en la archi-comentada burbuja cómo la gestión de la NBA se ha establecida como la mejor del mundo, sacando adelante una temporada cuanto menos imposible, sin casos de positivo una vez los equipos estaban confinados y viviendo un conato de revolución por el medio. Además, la comparativa con la NFL, la MLB o la NHL le eleva aún más como la espuma.

El problema, la gran prueba, llega ahora. Porque ya no habrá burbujas que valgan. Cada equipo estará en su contexto epidemiológico, y los equipos tendrán positivos. Ya se ha anunciado que los Warriors, por ejemplo, empezarán a entrenar más tarde debido a dos casos de positivos en la plantilla. Y es normal. Lo que hay que observar con atención es ver cómo actúa la liga cuando, una vez empezada la competición, los diagnósticos se acumulen. Cuando los Lakers o los Nets -por poner dos ejemplos de equipos candidatos a todo- se queden sin varios jugadores de la plantilla. Y si serán como la Premier y la Bundesliga, o más bien como la Serie A. Veremos.

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Adam Silver, ejemplo y modelo (Foto: Sports Illustrated)

A continuación, centrándonos un poco más de lo que se refiere al baloncesto, al puro 5 contra 5, hablemos de fit. De encaje. Esa palabra que tanto sobrevuela nuestros días, los análisis de los medios, y que define la diferencia entre la realidad, y un simple videojuego. Si lo que ha hecho Sam Presti con OKC y sus eternas rondas de Draft se asemeja al modo "My GM" del 2k, tirarlo todo para reconstruír por encima, lo de Travis Schlenk con Atlanta recuerda al "My Team" un rato. Especialmente, si vemos que el encaje de los recién llegados no tiene mucho sentido. Al menos, de primeras, sin un simple partido de pre-temporada en nuestros ojos, y en el quinteto titular.

Porque Rondo, al lado de Trae Young, es un gran fichaje. Veteranía, galones y defensa para pelear por los PlayOffs. Bien. Lo de Bogdan Bogdanovic también está bien, otra vez al lado de Trae Young, si nos atenemos al apartado ofensivo. En defensa ya me deja muchas más dudas. Y si hablamos de Gallinari las cuestiones en mi mente se disparan. No sé si partirá de cara, si será el guía de la segunda unidad, ni si encaja al lado del propio Bogdanovic. Y el problema, es que viene cobrando para ser titular. Veo difícil gastarse más de 20 millones al año, durante 3 temporadas, en un jugador que ha tenido graves problemas de lesiones en el pasado y que ya está en 32 años para ponerle de suplente. Lou Williams, como contraposición, y como mejor 6º hombre de los últimos años, no ha cobrado ni 10 por curso. Como dije con Silver, veremos.

 

 

Y si hablábamos de un quinteto re-hecho desde 0 -o un poco más arriba-, que va a pelear por volver a entrar a PlayOffs, con un base veterano y jugadores de apoyo más hechos en la NBA, debemos tomar American Airlines e irnos a su némesis en el Oeste, los Phoenix Suns. Que han dado a Ricky Rubio y Kelly Oubre Jr -que ya no siguen en Oklahoma, cosas de Presti- a cambio de Chris Paul y Abdel Nader. Un CP3 que otro año más peleará por meter a su equipo en PlayOffs, gastando sus últimos años en la NBA en los seeds más bajos de los PO, en vez de apostar por un contender. Aunque en el mundo de los traspasos NBA poco margen de acción tienen los jugadores -¿seguro?- y ha acabado llegando a Phoenix. Al igual que Jae Crowder, E'Twaun Moore o Langston Galloway. Jugadores de rotación, los últimos dos con menos brillo que el primero, que vienen a cubrir huecos dejados en el roster para dar el paso definitivo, y volver a PlayOffs por primera vez desde 2010. La quinta sequía más larga de la historia de la NBA, que se dice pronto.

Tengo ganas de ver cómo encajan Chris Paul y Devin Booker, el paso adelante que debe dar Deandre Ayton en ataque -y sobre todo en defensa- al lado del otrora base de Oklahoma, que viene a elevar el nivel competitivo, a endurecer a sus compañeros, y a encajar entre ceja y ceja de cada uno de los miembros del roster que este año, sí o sí, tiene que ser su curso. Y quiero ver qué hace Monty Williams con los cimientos establecidos en la burbuja, después de ganar los 8 encuentros que disputaron con solvencia, habiendo dejado ir a Ricky y a Oubre. Los Suns serán un equipo interesante este año, y eso que no habrá pocos. Mucha atención a los de Arizona, que pueden dar la sorpresa a algún equipo ya establecido en la post-temporada -sí, Houston, te miro a ti-.

Pasando de Houston, que si bien genera dudas las disiparán del todo cuando se sepa qué es lo que quieren hacer realmente con James Harden, vamos a un posible equipo suyo en el futuro. Pues los Nets, que estrenan entrenador -y cuerpo técnico, en los que Nash delegará mucho durante el transcurso de los partidos-, y de los que aun no se ha visto ni un minuto con Durant e Irving en pista al mismo tiempo, son una bomba de relojería a punto de estallar en cualquier momento. Como cuando llenas un vaso de agua hasta por encima del límite, temiendo que cualquier mínimo movimiento rompa la tensión artificial del líquido, y todo se eche por la borda. Y eso que ya ha habido amagos de explosión al otro lado del puente de Manhattan. Como cuando se filtró que Durant vería con buenos ojos la llegada de Harden, pero Kyrie no. Y hay gente -yo me incluyo- que no se sorprendería en demasía si los Nets decidiesen incluír a Irving en un trueque con los Rockets por la Barba. Pero son solo suposiciones, claramente.

 

 

Un hecho palpable es que Durant se está recuperando de una rotura de Aquiles, la lesión más difícil de la que salir si eres jugador de la NBA, y que lleva desde junio de 2019 sin disputar un partido profesional de baloncesto. Es decir, van ya 18 meses. Mi gran preocupación. Y eso es una máquina de producir interrogantes y exlamaciones a partes iguales. Miedo e ilusión. Lo que provocan los Nets, en definitiva. Un equipo que puede ganar el anillo si todos sincronizan sus motivaciones y actitudes, pero que también pueden acabar siendo un pobre "first round exit" como la diarquía que ha montado Sean Marks en el vestuario de los Nets se eche a perder por tonterías como, por imaginar un poco, rumores de traspaso que no les involucran directamente a ellos.

Un equipo que, en cambio, parece ya muy establecido, y que llega con pocas preguntas y muchas afirmaciones son los Denver Nuggets de Mike Malone. Un Malone que estuvo al borde del despido -llegando a sonar para los Pacers- con el 3 a 1 que colocaron los Jazz en su contra, y al final acabó metiendo a la franquicia en unas inesperadas Finales de Conferencia. Con otro 3 a 1 levantado a Los Ángeles Clippers. Viviendo, entre otras cosas, la explosión definitiva de Jamal Murray como una estrella de la liga, candidato al MIP este curso al igual que su compañero Michael Porter Jr. Que obviando declaraciones como poco cuestionables, y afirmaciones que ensucian la imagen que se tiene de él sobre el campo, está más que preparado para demostrar por qué su elección hace dos cursos es firme candidata a Robo del Draft 2018. Un supuesto nº1 de la noche de elecciones, que superó los problemas físicos que tanto angustiaban al resto de equipos, y está listo a dar la campanada.

Las pocas preguntas que dejan los Nuggets están completamente relacionadas a las llegadas, y a sus salidas. Porque se han ido Plumlee y Jerami Grant, dos jugadores diferenciales en el discurso competitivo de Malone estos últimos años, y han llegado Facundo Campazzo, JaMychal Green, Isaiah Hartenstein, vía FA, y RJ Hampton y Zeke Nnaji vía Draft. Una rotación más amplia, con el dinero algo más dividido, pero quizá con menos garra de inicio. Por lo que una de las cosas que más dudas me dejan de Denver es ver cómo rendirá su segunda unidad, y los minutos que recibirá Bol Bol habiendo firmado ya un contrato garantizado en la NBA y sin Plumlee por delante. En teoría, y si lo que vimos en Orlando sirve como pauta a seguir, cada vez tendrá más protagonismo. Ya decía Shams Charania que en Colorado están entusiasmados con su evolución.

LA Clippers vs Denver Nuggets Full GAME 6 Highlights | September 13 | NBA Playoffs

Para acabar, pero no por ello menos importante, quiero ver a los Clippers de Kawhi Leonard. Y sí, tambien de Tyronn Lue. Que se han quedado sin JaMychal Green, Landry Shamet o Montrezl Harrell, pero se han salvado de recibir comentarios feos sobre su insulsa offseason haciéndose por muy buen precio con Serge Ibaka, Nicolas Batum y el mínimo de veterano, y Luke Kennard en la noche del Draft. Una rotación saneada, con las ventanas del Staples bien abiertas para que ese vestuario pueda airearse, pero que destila una sensación muy agridulce.

El posible quinteto de los Clippers, con Pat Beverley, Paul George, Kawhi Leonard, Marcus Morris -al que han dado más de 60 millones- y Serge Ibaka es muy potente, y promete ser duro y rabioso en defensa, pero el banquillo ha perdido profundidad, como cabía esperar. El actual ganador del 6th Man of the Year se ha ido a los Lakers, Green refuerza a otro rival más por las primeras tres plazas del Oeste, y has mandado a un tirador confirmado como Shamet a cambio de un Kennard al que no se le ha visto jugar en un año, y que además nunca ha estado en un contexto como los Clippers. Lo que es una moneda al aire. Puede ser un refuerzo de lujo, o quedarse corto. Uno de los aspectos a tener en cuenta cuando se hagan análisis de los "segundos" de Los Ángeles, al igual que el rol y rendimiento que consiga sacar Lue de un Paul George muy venido a menos.

En definitiva, la NBA será este curso -como cada año, en realidad- un "coin toss" constante, una pelea a cara o cruz de muchos equipos contra sí mismos, que tratarán de sobrevivir a las complicaciones del virus, a futuribles peleas internas, o al salvajismo del que se han apoderado las zonas medias de cada Conferencia. Sobre todo si tu franquicia está al occidente de la Eastern Standard Time. Es decir, la Conferencia Oeste.

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Comentarios

Pues la Barba ya se ha saltado las normas según él mismo publica en sus redes públicas, mientras otros cumplimos condena...Con suerte se pasa la temporada en blanco hasta que encuentre algún nido donde le acepten.

Otro de los alicientes de esta nueva temporada NBA va a ser el cambio de balón a Wilson, y ver como se adaptan los jugadores tras tantos años con Spalding.