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Pau, Rose y los Bulls: una nueva dimensión

  • Pau Gasol es la principal novedad de los Bulls para una temporada en la que aspiran al anillo
  • Derrick Rose ha vuelto por todo lo alto para olvidar de una vez por todas sus lesiones
  • Chicago Bulls, un equipo que cambia pero sigue con el mismo espíritu

Ha llegado una nueva era. Es el año 1 de un proyecto que, pese a sus infortunios, sigue reservando un grado de ilusión similar a cuando dio el pistoletazo de salida. Más fuertes que nunca. Más seguros de que este es su año que en ningún otro momento. Porque es tiempo de volver a reinar y porque el anillo se le resiste al United Center. Así eran, así fueron y así son los Bulls Y con la llegada del mejor jugador español de toda la historia les permite introducirse en una nueva dimensión. La de equipo aspirante a ser campeón. Otra vez.

No han sido tiempos fáciles para Chicago Bulls desde que se lesionara Derrick Rose por primera vez en 2012, pero ya no es momento de lamentaciones. Ahora las tornas han cambiado y la felicidad se ha instaurado en una ciudad y un pabellón acostumbrados al jolgorio, los baños de puros y champagne y a las sonrisas de los campeones. El espíritu nunca se ha perdido, pero si se ha condensado para volver a caer con más fuerza. Ahora los Bulls son mucho más poderosos y más fuertes. Como Derrick Rose.

Dos años esperando su vuelta definitiva. Tocando madera para evitar recaídas. A la primera, no. Prueba suerte en la segunda. En una época del mejor baloncesto del mundo con un nivel de guards superlativo, un jugador que ha pasado más tiempo en el dique seco que jugando podría haber sido ya olvidado y repudiado de la liga. Pero con el único ser humano que ha sido capaz de superar al mayor extraterrestre de nuestra (mi) época –LeBron- en lo que a regularidad se refiere, desistir no era una opción posible. No todo será tan rápido, pero como rezan dos buenos dichos españoles, “las prisas nunca fueron buenas consejeras” y “lo bueno se hace esperar”.

Parece haber estado todo estudiado por Gar Forman desde la primera desaparición del astro de Illinois para llegar a este año con el mejor equipo posible, en la mejor forma y con las mejores condiciones para volver a reinar entre los mejores. Como con aquel señor de poco pelo, mucho músculo y un número 23 blanco reluciente sobre un fondo rojo furia y pasión, se le ha buscado la mejor compañía. Los que ya estaban, esperaron. Los que reclamó, llegaron. Para ser bravos, para dejarlo todo en la pista, para volver a ser eternos.

Derrick Rose no deja de ser el que más alumbra, pero los Bulls vuelven a ser un equipo de estrellas. Desde uno de los nuevos y mejores jugadores que han acuñado en su piel el neologismo baloncestístico de point-center como Joakim Noah a uno de los grandes maestros del arte del pase entre gigantes como es Pau Gasol. Español y francés juntos -quién lo iba a decir- forman las dos torres desde las que se nutrirá el equipo. En ataque, el trío conformará un único cerebro que hará jugar y sumar. En defensa, ambos deben recibir una ayuda espiritual de Noah. Los 3 serán la conexión directa en la pista de Tom Thibodeau. Podrían, entre el trío, crear un personaje similar al del entrenador con su carácter. Noah pone la pasión, la garra y la entrega. Rose sería la calidad y la explosividad. Pau, la calma, la seriedad y la inteligencia. Estos son los 4 hombres que deben guiar el camino, pero un ejército se nutre de muchos soldados, y no solo de los más completos, sino de los mejores en sus respectivas tareas.

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Pau Gasol, 2 MVPs en las tres primeras jornadas y máximo anotador del campeonato (Foto: FIBA.com)

La plantilla de los Bulls, como se ha dicho antes, ya no está cogida con pinzas. Ahora son un roster creativo, con profundidad y más calidad que nunca. Y aunque Thibodeau siga siendo un entrenador de ideas y jugadores fijos, las opciones son infinitas. Por fin cuentan con varios tiradores fiables como Dunleavy, el rookie Doug McDermott o el ex del Real Madrid Nikola Mirotic. La asfixia que pueden provocar Noah, Gibson, Pau o Rose en la pintura la desahogan ellos desde el perímetro. Han encontrado la combinación acertada. Además, tener dos backups para reducir las tareas y la carga de minutos de Rose como el veterano Hinrich y Aaron Brooks involucrarán más al resto de la plantilla.

No se puede pasar por alto a dos hombres que han sido piezas esenciales para que el equipo se mantuviera arriba en los momentos más difíciles. Mención especial para una pareja que ha crecido como nadie enfrentándose a la adversidad. Jimmy Butler, el hombre interminable (por los minutos en pista, más 38 por partido la temporada pasada), ha sido el sustento defensivo junto a Luol Deng que ha tenido la plantilla en los últimos años. Su mejora tanto en la retaguardia como a la hora de sumar en ataque ha sido descomunal. Tanto que el escolta ha estado en más de 40 de los 48 minutos de cada partido de playoff en los últimos dos años y que ha sumado 13 puntos por encuentro de post-temporada. El otro hombre que merece un reconocimiento especial es Taj Gibson. Tantos años escondido en el banquillo para ser esencial en la segundad unidad y siempre en mejor estado de forma que Carlos Boozer. Cuando reclamaba la titularidad, le traen a Pau Gasol. Y en vez de mostrarse en desacuerdo o buscar un cambio, ha aceptado su lugar para hacerse y hacer a su equipo mejor. Todo por el equipo. Todo por ganar. Todo por los Bulls.

La llegada de Pau Gasol da un nuevo enfoque al equipo. Pasan de ser el rival farragoso, defensivo y con voluntad de pocos puntos a un equipo alegre que, ahora sí, puede jugar en transición y que no tiene que limitarse al baloncesto de media pista. Pau coge más responsabilidades en ataque y confiere un rol mucho más defensivo a Noah porque puede olvidarse algo más del anotar. Además, el de Sant Boi seguirá creciendo y aprenderá de un cuerpo técnico y una plantilla que se han caracterizado en los últimos años por consagrarse como uno de los grandes equipos defensivos de la competición. Pero una de las grandes características de Pau ahora sí puede verse mucho más ensalzada que nunca. Los pases, con un equipo que corta tan bien y unas defensas que se van a agolpar en el poste medio sobre él, serán el arma definitiva que haga dar el salto de gran equipo a equipo favorito a los Bulls. Porque ahora tienen tiradores, que hacía ya tiempo que los echaban en falta.

Sin embargo, por mucho Pau Gasol u otros jugadores que se hayan afiliado a los Bulls, la forma de entender el baloncesto es la misma. A poco que te pares a pensarlo, en forma son algo similares a los Spurs. Por plantilla, hay hombres que cumplen la misma función y rinden a un nivel similar. En cuanto a juego, los Chicago Bulls correrán más, pero no será su primera opción; lanzarán más de 3, eso es seguro; y defenderán igual o mejor. Es una mezcla que no debe fallar si nada ni nadie lo impide (madera).

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Rose acompañado por Thibodeau (Foto: Diario AS)

Derrick Rose y Pau Gasol han llevado a los Bulls una ‘nueva vieja’ forma de entender y practicar el baloncesto. Lo que aporta Pau y lo que (por fin) nos deja ver Rose. Lo nuevo, lo viejo y viceversa. Juventud y experiencia unidas para dar el salto definitivo al que estaba llamado aquel bajito de Memphis Tigers. El peso de ser el discípulo del mejor de la historia en tu propia tierra es muy fuerte. Tanto que le ha hecho caer dos veces consecutivas, pero sin agachar la cabeza. Ahora es el momento de poner el 1 de la camiseta en su palmarés. El margen de error es muy pequeño. Un leve fallo te condena, porque la competencia es tremenda. No se recuerda un baloncesto tan efectivo como el de los Spurs ni una máquina tan perfecta como LeBron.

Rose fue lo más parecido a LeBron. Los Bulls tienen ciertas semejanzas con los Spurs. Tan simple parece como complejo será. ¿Escucharemos el sonido de la victoria en el United Center allá por mediados de junio? Solo queda esperar.

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Comentarios

Estoy de acuerdo con DonLucio, Luol Deng aportaría sobriedad exterior, en ataque y defensa. Aun así, Butler ha demostrado unas cualidades parecidas, y es por eso que traspasaron a Deng. La clave estará en ver si Gibson, Mirotic, Brooks y Hinrich son capaces de mantener la segunda unidad en pleno funcionamiento.

Les faltaría Deng para ser el equipo perfecto para el espectador.. y tener un brutal equilibrio ataque-defensa. Ojalá el anillo sea suyo, aunque si Spurs repiten tampoco me disgustaría.