Solapas principales

Panathinaikos Opap Athens: En manos de Nick Calathes

  • Tras un mercado de fichajes ajetreado, lleno de idas y venidas, Panathinaikos buscará volver al lugar que históricamente le ha pertenecido

VOLVER A LA GUÍA SOLOBASKET EUROLIGA 19-20

Jugador

POS

ALT

AÑO

0

Deshaun Thomas

Alero

2.01

1991

5

Tyrese Rice

Base

1.85

1987

6

Giorgios Papagianis

Pívot

2.20

1997

10

Ioannis Papapetrou

Alero

2.05

1994

11

Nikos Pappas

Escolta

1.95

1984

15

Ian Vougioukas

Pivot

2.11

1985

23

Konstantinos Papadakis

Base

1.93

1998

24

Wesley Jhonson

Alero

2.01

1987

25

Rion Cortez Brown

Escolta

1.97

1991

32

James Fredette

Escolta

1.87

1989

33

Nik Calathes

Base

1.98

1989

35

Jacob Wiley

Pivot

2.02

1994

44

Konstantinos Mitroglu

Ala-Pivot

2.10

1996

50

Benjamin Bentil

Ala-pivot

2.06

1995

 

Hablar de Euroliga es, inevitablemente, hablar de Panathinaikos. Una de las instituciones más laureadas históricamente en el viejo continente. Al borde de su centenario, esta histórica entidad es la segunda más antigua de todas las que componen la actual Euroliga, fundada en 1922, tan solo por detrás de otro emblema como el Fenerbache turco. En sus vitrinas luce 6 trofeos de campeón de Europa, de los cuales 5 los alzaron en una época gloriosa a los mandos de Zeljko Obradovic. Panathinaikos es por méritos propios uno de los equipos más reconocidos del basket europeo. Pese a que ya no tiene jugadores absolutamente determinantes como en su día eran Dejan Bodiroga, Dimitris Diamantidis o Sarunas Jasikevicius, el espíritu campeón de este equipo anida en cada jugador que se viste la camiseta verde.  

Tras varios años lejos de pelear por un billete a la F4, pese a ser un habitual de los ‘playoffs’, a Giannakopoulos se le ha agotado la paciencia. El máximo accionista ateniense ha decidido hacer un gran desembolso económico en lo que es sin duda una apuesta a todo o nada para volver al olimpo que históricamente pertenece a este equipo. 

Aún así, como toda apuesta en esta vida, y más en el deporte, puede salir bien o puede salir mal, y, de hecho, con tantos cambios en la plantilla; 6 bajas (Keith Langford, Lukas Lekavicius, Matt Lojeski, James Gist, Thanasis Antetokounmpo y Sean Kilpatrick) y 7 incorporaciones (Tyrese Rice, Jacob Wiley, Wesley Johnson, Rion Brown, Jimmer Fredette, Ben Bentil e Ioannis Athinaiou) lo más normal es que el equipo se vea abocado a sufrir un proceso de transición y adaptación a la nueva identidad que aportarán los nuevos refuerzos.

A los mandos del transatlántico griego, estará un viejo conocido como es Argyris Pedoulakis. Tras la negativa de Rik Pitino ha seguir como “coach”, los griegos se vieron obligados a buscar una alternativa de garantías. El míster neoyorquino obró el milagro la campaña anterior, ganando la liga y copa en Grecia y logrando el pase ‘in-extremis’ a cuartos de la Euroliga cuando las aguas no venían precisamente de cara tras un inicio de lo más convulso con el catalán Xavi Pascual al mando. Por ello, la contratación de Pedoulakis no es fruto del azar, y va en una línea muy clara. Él será el encargado de dirigir el “nuevo Panathinaikos”, del cual de momento todavía no conocemos sus credenciales o las cartas que pueda guardarse bajo la manga.  Aún así, visto el roster, y con el bisturí en la mano, podemos diseccionar lo que puede dar de sí este equipo. Partiendo de una base de jugadores griegos, el núcleo duro del equipo volverá a ser más heleno que nunca. Como de costumbre, Panathinaikos hace una apuesta por jugadores físicos, portentosos y entregados. La diferencia este año llega en el estilo de los fichajes. Con la incorporación de jugadores talentosos como Wesley Jhonson, Jimmer Fredette y dos viejos conocidos de nuestro baloncesto como Jacob Willey y Tyrese Rice los del OAKA tendrán un interesante hibrido entre la esencia de siempre y una apuesta por un modelo baloncestístico distinto. Pese a ello, cabe recalcar que las nuevas incorporaciones no dejan de ser un melón por abrir, y su adaptación a esta Euroliga tan exigente estará por ver.

Si la adaptación y prestaciones de los jugadores son una incógnita, Panathinaikos deberá encomendarse a su pabellón. El imponente e inigualable OAKA. El infierno de los pabellones por antonomasia. Cada vez que juegan en su feudo, este equipo ha demostrado que es capaz de cualquier cosa. Las más de 17mil gargantas que cada partido se agolpan en las gradas de este emblemático estadio llevan en volandas a sus jugadores sea cual sea el partido y sea cual sea el rival. Tan solo cuatro derrotas sufrió el año pasado el Panathinaikos delante de su parroquia, y como todas las temporadas, un buen desempeño en casa será determínate y fundamental para lograr grandes cotas.

OAKA

OAKA

DIRECCIÓN DE JUEGO:

Además de Nick Calathes, del cual luego hablaremos largo y tendido, y al que le hemos otorgado un apartado única y exclusivamente para él, como líder absoluto y jugador franquicia que es, el puesto de base lo ocuparán esta temporada el jovencísimo Konstantinos Papadakis y un experimentado y talentoso base como Tryese Rice. El jovencísimo base heleno vuelve al OAKA con el objetivo de completar un puesto de base que a priori parece bastante equilibrado. Tras tres temporadas en el Kolossos Rodou donde no ha gozado de muchas oportunidades, este “combo” de 21 buscará poder explotar y demostrar todo lo que se esperaba de él. El otro hombre que llega para cubrir el puesto de base es el estadounidense Tryese Rice. Tras un temporadón en mayúsculas en el Brose alemán donde ha promediado 16.2 puntos y 5.6 el ‘playmaker’ ha vuelto a demostrar todo su talento, recordando al jugador que deslumbró en antaño y dejando a un lado la oscura sombra de su ostracismo en los años de penuria que sufrió en Barcelona. Junto a Calathes, crean la pareja perfecta. Lo que tiene el uno, le falta al otro, y lo que tiene el otro le falta al uno. Calathes es mas cerebral, más controlador, más tranquilo, más asistente, más reboteador y más defensivo. Por su parte Rice es completamente antagónico al griego. Con un estilo de juego algo descabezado, el americano es el típico jugador que rompe el control que por su parte Calathes puede aportar. Actúa antes que pensar, tira antes de decidir. Sin embargo, Tyrese Rice es de esos jugones a los que se les caen los puntos de las mJimmer Fredetteanos.

EL JUEGO EXTERIOR:

La línea exterior es posiblemente la parte que más se ha reforzado de cara a este año. Para ello, los “headhunters” de Panathinaikos se han decantado por reclutar talento ‘NBA’ para liderar estas posiciones de la pista. Wesley Jhonson, procedente de los Wizards y Jimmer Fredette procedente de los Suns serán los encargados de cargar con la responsabilidad. Jhonson se trata de un jugador más físico y de corte más defensivo, y de primeras parece que se acoplará como anillo al dedo en la filosofía del club.  Por su parte, Fredette encarna a las mil maravillas la imagen del anotador americano. Junto a ellos, Nikos Pappas y, sobre todo, Ioannis Papapetrou serán los encargados de mantener a flote el transatlántico ateniense.  Estos dos últimos, con experiencia tanto en el club como en la Euroliga, serán los encargados de suplir y subsanar la falta de experiencia europea de la que puedan carecer los nuevos fichajes.

EL JUEGO INTERIOR:

Posiblemente la mayor incógnita respecto a Panathinaikos pueda estar en este apartado. Junto a un DeShaun Thomas que ya brilló la pasada campaña en el OAKA promediando 10.5 puntos y 3.8 rebotes por partido, el fichaje llamado a liderar el juego interior viene desde Gran Canaria. Jacob Wiley, destacó con luz propia en un conjunto insular que no gozó de la mejor de sus temporadas. Aun así, el estadounidense se labró un nombre con 13.1 puntos y 4.7 rebotes por partido de media. Casi nada. Ellos dos están llamados a ser los hombres que monopolicen el juego interior de Panathinaikos, ambos dos jugadores con mucha capacidad anotadora. El joven Georgios Papagiannis será a sus 22 años la gran esperanza de cara a esta campaña. Sus 2.20 de altura y su gran envergarua lo dotan de unas condiciones físicas realmente únicas. Su juventud nos hace presagiar que estamos todavía ante un jugador con una gran progresión por delante, y quien sabe, si este será el año de su explosión.

 

LA ESTRELLA: NICK CALATHES

Para comenzar a comprender lo que Nik Calathes significa para su equipo, conviene recordar algo que dijo el griego Sócrates. “Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar”. Por ello, si algo sabe hacer el griego Nik Calathes es dirigir, mandar y ordenar a todos sus compañeros. Él es quien lleva el compás, quien dirige con su batuta al resto de la orquesta. Calathes lo es absolutamente todo para su equipo. 12.2 puntos por partido y 8.7 asistencias de media por encuentro son sus credenciales. Uno de los mejores asistentes de todos los tiempos, incluso comparado con Larry Bird por su exentrenador Rik Pitino. Como el buen vino, Calathes mejora cada año. Su metamorfosis ha sido absoluta. El base heleno era un jugador que en su día se limitaba prácticamente a asistir y a rabotear. Hoy en día, en cambio, anota con desparpajo, es atrevido y ha sabido asumir sobre sus hombros el peso de ser el líder absoluto de su equipo. En defensa, sirviéndose de su portentoso físico, lo hacen un jugador determinante. Con una gran altura en el puesto de base, saca ventajas a la hora de rebotear o de llevar a su par al poste bajo, donde, lógicamente, siempre tiene ventaja. El tiro exterior sigue siendo su hándicap.

Top 5 Plays, Nick Calathes, All-EuroLeague First Team

LA APUESTA: JIMMER FREDETTE

Panathinaikos no ha fichado un jugador cualquiera. Kevin Durant lo catalogó como “el mejor anotador del mundo”. Un numero 10 del draft de la NBA, y uno de los proyectos más prometedores que debutaron en la NBA. La suerte no le acompañó en la competición estadounidense, y deambuló sin acomodo fijo por varias franquicias de la NBA hasta probar suerte en China. Salvando las distancias y conscientes de la exigencia de la Liga China, lo que ha demostrado Fredette allí ha sido asombroso. Ha superado los 70 puntos en varias ocasiones, y ha sido un autentico anotador compulsivo. Tiene el aro entre ceja y ceja en todo momento, y siempre el rifle cargado con una precisión milimétrica. Será su primera experiencia en Euroliga, y siempre queda la duda de como será su adaptación, pero con un talento tan superlativo como el del “pistolero yankee” podemos esperar un gran impacto en la Euroliga.

Jimmer Fredette's Career Night!

VOLVER A LA GUÍA SOLOBASKET EUROLIGA 19-20

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
3 meses 2 días
#contenidos: 
18
#Comentarios: 
70
Total lecturas: 
23,244