Vassilis Spanoulis activa la enésima vida de Olympiacos y se impone al CSKA (78-82)

CSKA colapsa la zona. Se iniciaba el encuentro con dos propuestas antagónicas sobre el parquet, un Olympiacos que jugaba a partir del trabajo coral para encontrar buenos tiros, y CSKA que dependía más del juego individual de sus jugadores. Los griegos no conseguían conectar lanzamientos liberados, y, sin embargo, los moscovitas gracias al talento de DeColo tomaban las primeras rentas (7-4). Spanoulis conseguía imponer el ritmo de juego, y pese a que la defensa rusa no le permitía brillar, era capaz de encontrar a sus compañeros; CSKA mantenía rentas mínimas, Printezis generaba ventajas y el rebote ofensivo permitía a los de Sfairopuolos mantenerse en el partido, pero no conseguían anotar ante el buen hacer de la tela de araña de Itoudis (18-9). Pero el alma de los griegos, conseguía recortar distancias (18-12).

Teodosic pone la magia. La defensa rusa generaba dudas constantes a los de El Pireo, impidiendo constantemente la llegada de balones interiores con fluidez. Pero la mejor versión defensiva de los griegos permitía que se frenase la producción rusa, y con un triple de Mantzaris (22-20), conseguían recortar distancias. Los problemas con el tiro exterior de Olympiacos (2/10 T3), favorecían la defensa moscovita; y los rusos nuevamente, pese a no tener buenas sensaciones, ponían tierra de por medio, gracias a la lectura de juego de Khryapa, que generaba ventajas para puntos sencillos debajo del aro de sus compañeros (30-20). Aparecía de nuevo Printezis (10 puntos) para impedir que CSKA rompiese el partido, pero la genialidad de Milos Teodosic, con dos triples consecutivos, dilapidaba las esperanzas griegas (36-25). Olympiacos trataba de sumar desde su fase destructiva, pero el talento de Teodosic (15 puntos) se imponía para impedirlo, hasta que un triple en el último segundo de Agravanis (40-33) cerraba la primera mitad.

Milutinov cambia el juego. Tras el paso por vestuarios, Olympiacos incidía en cargar el juego sobre Milutinov pese al buen hacer de los rusos en la defensa interior, y desde ahí conseguían generar ventajas. Pero Nando De Colo daba la respuesta, percutiendo constantemente con su verticalidad. La insistencia de los griegos en el juego interior, y las dificultades de los rusos para frenarlos, hacían que CSKA entrase en bonus con 8 minutos por jugarse. Papanikolau (9 puntos), con dos triples, acercaba a los suyos de nuevo (46-43). Milutinov se convertía en el ancla del juego, y su capacidad para ganarse la posición en la zona marcaba el ataque de Olympiacos.

Olympiacos tiene más vidas que un gato. La tensión crecía por momentos, y pese a que CSKA de Moscú mantenía la ventaja en el luminoso, la sensación era que los de El Pireo estaban imponiendo su juego. Aparecían entonces Aaron Jackson y Milos Teodosic para cambiar el partido, y los rusos aprovechaban el descanso de Milutinov para volver a romper la igualdad (57-49). Papanikolau (14 puntos) se echaba a los suyos a la espalda, y un triple de Mantzaris, hacían empuje para volver a respirar detrás de la oreja a CSKA (60-54). Llegaba entonces la cuarta falta personal de Printezis, que le obligaba a descansar. Rompía de nuevo gracias a Teodosic (64-54), pero el espíritu griego aparecía de nuevo para acercarse, gracias a dos grandes triples antes del final (64-60).

El renacer de Spanoulis. Los de Sfairopoulos, con la moral por las nubes, aumentaban el ritmo defensivo y al conjunto ruso se le metía el miedo en el cuerpo (64-62). Y llegaba entonces la primera canasta de Vassilis Spanoulis, que se aprovechaba de las dudas que invadían a los moscovitas. El nerviosismo se apoderaba del juego, y las muñecas se encogían sin conseguir conectar con la canasta. Olympiacos, sin embargo, era una constante demostración de fe, y sus rebotes ofensivos les permitían igualar el encuentro (69-69), gracias a un Spanoulis que tomaba responsabilidades y se hacía con los mandos de la nave griega, Aaron Jackson respondía al reto, el duelo estaba servido. Pero si hay un jugador en Europa que sabe gestionar finales de partido ese es, sin duda alguna, Vassilis Spanoulis que con 7 puntos consecutivos ponía a los suyos por delante (73-74); la respuesta, en esta ocasión, llegaba por parte de Milos Teodosic para igualar el partido, pero Erick Green volvía a poner a los suyos por delante (76-79).  CSKA conseguía una buena defensa, pero Teodosic no anotaba el triple para poner a los suyos por delante, y Olympiacos cerraba su pase a la final del domingo (78-82).

 

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Comentarios

Creo que ya lo dije en su día, para mi Oly el equipo del año en la Euroliga.
Aprovechando los últimos litros de gasolina que le quedan a Spanoulis, la conexión griega con los tres superguerreros - Mantzaris, Printezis y un renacido hoy "Papanikolado" - mas con los jornaleros de turno han vuelto a meterse en la final después de hacer de competir todo el año de forma tremenda.

No se si podrán con Fener pero para mi ese título inexistente de "campeón moral" es para ellos sin duda.

Si no fuera del Baskonia, sería del Oly, este equipo jamás te defrauda, y, desde luego, si alguien puede ganar esta Euroliga contra pronóstico, esos son Spanoulis y sus trecientos...

Otro día más en la oficina para los griegos y la mujer de Spanoulis embarazada, no digo nada...no apostaré yo nunca contra olimpiacos, eso lo tengo claro...saludos.

Pues en el duelo de estrellas fallo el "campeon" ,francés y desde el pireo, vassilis recogió el testigo y se convirtió en héroes. Como bien dices Iñigo más vidas que un gato, este Oly.