Bizkaia Bilbao Basket certificó virtualmente su clasificación para la Copa con la victoria cosechada en Menorca el pasado miércoles. Por ello, los de Katsikaris afrontaban el partido ante Cajasol, que cerraba la primera vuelta de la fase regular, con cierta tranquilidad. Tal vez fue la conciencia de tener los deberes hechos lo que permitió a los locales completar un encuentro notable. Los Hombres de Negro mostraron la habitual intensidad defensiva y en el aspecto ofensivo movieron el balón con la fluidez que durante algunos momentos de la temporada se ha echado de menos. Así, Bizkaia Bilbao Basket venció con autoridad (91-77) a un Cajasol al que le pesó la ausencia de Tariq Kirksay (el hombre orquesta del equipo) y cuyo estado anímico tampoco acompañó (la no clasificación para la Copa supone un jarro de agua fría para un proyecto ambicioso como el hispalense).
Desde el primer momento, Bizkaia Bilbao Basket llevó el partido a su terreno. Mucho ritmo, velocidad y transiciones rápidas en ataque. Esos parámetros de juego dieron lugar un intercambio de canastas inicial que, tal y como admitiría posteriormente Joan Plaza, no beneficiaba en nada a un Cajasol corto de efectivos y acostumbrado a otro ritmo de juego. Los de Katsikaris movían el balón con gran fluidez en ataque, trenzando rápidas jugadas que daban lugar a canastas en posiciones cómodas. En este contexto, Eduardo Hernández-Sonseca brillaba con luz propia. Era el ejecutor del equipo, realizando hasta 5 mates en la primera mitad. Joan Plaza no lo veía nada claro, utilizando hasta 11 jugadores en los primeros 10 minutos de partido. Incluso hizo debutar al georgiano Beka Burjanadze, un chaval de 2 metros y tan solo 16 años que estuvo en pista 35 segundos. Así, la ventaja local alcanzaba al descanso los 9 puntos a favor de los locales (48-39).
La intensidad defensiva de Cajasol puso a Bizkaia Bilbao Basket en apuros durante la segunda parte del encuentro. Con un renacido y más intenso Paul Davis (15 puntos en los segundos 20 minutos), los sevillanos lograban ponerse a un solo punto a falta de poco más de un minuto para el final del 3º periodo (60-59). Ese tiempo fue aprovechado por los locales para ahuyentar los fantasmas de la remontada. Así un triple de Aaron Jackson cerraba este periodo con 67-61 en el marcador. Ya en el último periodo, sería Alex Mumbrú el que enterraría todas las posibilidades de victoria de los visitantes. Tomó las riendas de la ofensiva local, anotando 11 puntos (incluyendo 3 triples sin fallo) para dar carpetazo a un partido que acabó con un marcador de 91-77 para un Bizkaia Bilbao Basket al que solo la derrota de Caja Laboral en Valladolid le impidió redondear la jornada y ser cabeza de serie en la próxima Copa del Rey.
La sincera sonrisa de satisfacción que presentaba Fotis Katsikaris en sala de prensa lo dice todo. Bizkaia Bilbao Basket, tras superar varios momentos difíciles durante esta primera parte de la temporada, alcanza su primera meta de la campaña. Y lo hace encadenando 3 victorias consecutivas y empezando a dar la impresión de tener la maquinaria bien engrasada. Alex Mumbrú (17 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias) fue, de nuevo, el capo del equipo en la cancha. Marko Banic (14 puntos y 1 rebote) ha puesto el automático y sigue sumando buenas actuaciones sin aparente esfuerzo. Aaron Jackson (8 puntos y 3 asistencias) se muestra mucho más seguro en la dirección. A Edu Hernández-Sonseca (12 puntos y 7 rebotes) se le vio más intenso y contundente y está ofreciendo un rendimiento más estable en los últimos encuentros. A Chris Warren (8 puntos, 2 rebotes y 2 asistencias) también se le ha recuperado, al menos, como gran complemento. Y si además se va recuperando a un Axel Hervelle (12 puntos y 7 rebotes) de capa caída hasta el momento, es normal que el optimismo comience a imperar en el seno de Bizkaia Bilbao Basket.
Pero la alegría no es completa en el seno de Bizkaia Bilbao Basket. Era conocido que el anunciado regreso de Paco Vázquez suponía la necesidad de prescindir de alguno de los jugadores de la plantilla, bien de forma puntual mediante convocatorias para cada partido o dándole de baja y rescindiendo su contrato. Fotis Katsikaris ha informado en sala de prensa que para el próximo encuentro será Javi Rodríguez el sacrificado en detrimento de Paco Vázquez. No se ha especificado si es una decisión puntual o definitiva, ni si el jugador continuará en el seno del club o será, quizás, traspasado a otro equipo. Desde luego, equipos como Menorca Básquet o CAI Zaragoza, que cuenta con Cabezas lesionado, podrían ser destinos adecuados para el director de juego gallego.
En cuanto a Cajasol, el quedar fuera de la Copa es, en buena medida, un fracaso para el club sevillano, un equipo llamado a ocupar los puesto de honor de la clasificación. La ausencia de Earl Calloway es una baja muy sensible para los hispalenses, por mucho que Tomas Satoransky (15 puntos y 1 asistencia) siga creciendo como jugador partido a partido. Louis Bullock, un fichaje sobre seguro, no está dando el rendimiento que se esperaba de él. Se echa en falta, en ocasiones, su liderazgo y su tiro exterior no está funcionando del todo. Hoy, por ejemplo, ha acabado con 13 puntos, pero con un horrible 1/10 en triples, cifras impropias para un hombre de la talla de Louis. Además, la ausencia de Tariq Kirksay ha puesto de relieve lo limitado de la rotación de Cajasol.
Hoy, la buena segunda parte de Paul Davis (17 puntos y 2 rebotes) y el pundonor de Txemi Urtasun (15 puntos y 5 rebotes) no han sido suficientes para Cajasol ante un equipo con un fondo de armario mucho más profundo como es Bizkaia Bilbao Basket. Curiosamente, el jugador más valorado de Cajasol ha sido Kaloyan Ivanov, que, sin tirar a canasta en juego ha alcanzado los 16 de valoración con unos discretos 5 puntos y 4 rebotes. Las 7 faltas que ha provocado le han catapultado hasta esa valoración tan elevada para unos números tan modestos.
Declaraciones post-partido de Fotis Katsikaris
Declaraciones post-partido de Joan Plaza