Las consecuencias de la crisis económica en nuestro país no se notan únicamente en las competiciones organizadas por la Federación Española de Baloncesto si no que también llegan a la Liga Endesa. Más allá de la delicada situación del Lucentum Alicante aún sin resolver, el resto de equipos han notado como los presupuestos se han reducido e importantes jugadores han decidido hacer las maletas para competir en otras ligas europeas en busca de mejores contratos.

La evolución natural de los jugadores que destacaban en la ACB hasta hace un par de temporadas era mantenerse en la competición dando el salto a algún grande de la liga, o irse a la NBA a probar el sueño americano. Con mejor o peor fortuna son muchas las estrellas que han ido a Estados Unidos a continuar con sus carreras. Jorge Garbajosa, Charlie Bell, Fabricio Oberto, Luis Scola, Marc Gasol, Rudy Fernández, Tiago Splitter, Ricky Rubio, Bismack Biyombo, Gustavo Ayón… son sólo algunos ejemplos de jugadores que tras destacar en nuestro baloncesto decidieron cruzar el charco para jugar en la liga más espectacular del planeta.

Sin embargo, los últimos años se ha cambiado la tendencia y cada vez son más las estrellas de la ACB que en el mejor momento de sus carreras deciden competir en otras ligas de Europa. Igor Rakocevic fue uno de los primeros que tras pasar por Valencia, Madrid y Vitoria y ser considerado uno de los mejores jugadores de la competición, se fue a Turquía a jugar al Efes Pilsen. Richard Hendrix una temporada después, también dejó Granada para recalar en el Maccabi de Tel Aviv, sin duda un paso adelante en su carrera al permitirle competir en uno de los equipos más potentes de Europa. Entre los españoles, Carlos Cabezas y Raül López también decidían irse a Rusia para fichar por el Khimki bajo la tutela de Scariolo. Matt Nielsen dejaba Valencia para recalar en el Olympiacos… Aún así, sólo se trataba de casos aislados de jugadores que decidían salir de España y mirar a otros puntos de Europa.

La temporada pasada ya comenzó a vislumbrarse que lo que hasta ese momento únicamente eran excepciones, se estaba conviertiendo en algo habitual. De entre los 15 mejores jugadores en valoración media de la campaña 2010-2011, seis marchaban de la ACB por un motivo u otro. Gustavo Ayón a los Hornets (progresión habitual tras destacar en la ACB), Paolo Quinteros regresaba a su país a pesar de permanecer entre los mejores de la competición y Donaldson decidía regresar al CB Canarias a la LEB para ayudar a su equipo a subir. Pero otros tres jugadores de ese top 15 decidían salir de España para irse a otros equipos de Europa teniendo la oportunidad de continuar en la competición. Marcus Slaughter se iba al Brose Baskets alemán y Stanko Barac y Esteban Batista abandonaban el Baskonia para recalar el Efes Pilsen. Otras estrellas carismáticas de la competición fuera de este top 15 también marcharon de la ACB. Savanovic se fue al Efes Pilsen, Lakovic acabó en el Galatasaray y Clay Tucker se fue a la Lottomatica Roma a la LEGA al igual que Omar Cook al Milán o Gianluca Basile al Bennet Cantú.

Pero si un verano está siendo movido en cuanto a figuras de la ACB que deciden irse a otros puntos del mundo o están a punto de hacerlo es éste. El MVP Nando de Colo y Víctor Claver (NBA).

En resumen, cada vez mas son los jugadores que marchan de la ACB para recalar a otras países como Rusia o Turquía y no sólo a la NBA, demostrando que el nivel de las competiciones europeas es cada vez más parejo.