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Coviran Granada, debut soñado y victoria para la historia en Fuenlabrada (81-83)

La historia del baloncesto granadino ha tenido una “bestia negra” a lo largo de los años de militancia en ACB, el Pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada. Muchos han sido los partidos en los que un equipo granadino se ha visto superado en aquel pabellón. Es por eso que, a pesar de ser Fundación CB Granada una entidad distinta, en la mente del aficionado granadino de cierta edad, ganar en aquel pabellón, cosechar la primera victoria de la historia de esta entidad, ha tenido el dulce sabor de la venganza, servida tras diez años de enfriamiento.

 

 

Pablo Pin ha escrito su nombre con letras de… se nos han acabado los metales preciosos en Granada. Aquel joven técnico que debutara con el Fundación en Primera Nacional ha vivido en la noche de hoy uno de sus más húmedos sueños, cosechar la primera victoria en ACB. Inexorablemente el nombre de Pablo Pin ya está ligado en mayúsculas a la historia del baloncesto granadino. En solobasket siempre hemos creído en este “hombre de la casa”, el tiempo nos ha dado la razón.

Así ha comentado la victoria el técnico granadino en rueda de prensa:

 

 

Pablo Pin: “Es solo la primera victoria, hay que mantener los pies en el suelo, no somos el mejor equipo del mundo, hay muchas cosas que mejorar. Ahora, nos centramos en el próximo partido, Manresa”.

 

Primera victoria, hecho histórico pero solo es el primer paso

El baloncesto granadino está de enhorabuena. El trabajo realizado en los últimos diez años, con muchas alegrías y alguna decepción, ha culminado en su primera cita en Liga Endesa con una victoria que, no sólo los deja un pasito más cerca de la permanencia, sino que ratifica el trabajo que viene realizando la entidad en la última década. El triplazo de Luke Maye escenifica el carácter de este equipo. Novato en la liga, sí, pero que no va a ser fácil de batir.

Coviran Granada traslada la fórmula LEB Oro a Liga Endesa

Un roster no demasiado amplio, un equipo repleto de “currantes” capaces de ponerse el chaqué y el sombrero de copa para hacer “magia” en los partidos. Esa es la fórmula que ha llevado a Granada al éxito en los últimos años y es la fórmula que le ha dado la primera victoria.

Hasta ocho jugadores de la plantilla que consiguió el ascenso y cuatro incorporaciones para dar un pequeño salto de calidad, nuevos jugadores que se han empapado de la filosofía rojinegra en tan sólo unos pocos entrenamientos. Hombres como Cristiano Felicio, que lleva poco más de una semana, o Prince Ali, con literalmente cinco entrenamientos, han sabido entender el carácter de este equipo y hacerse uno más.

El partido contra Fuenlabrada ha sido un claro ejemplo del ADN nazarí. Primera parte esforzada donde no le han salido las cosas. Fuenlabrada ha sido superior en los dos primeros cuartos imponiendo su juego, dominando todas las facetas estadísticas, pero consiguiendo una renta no demasiado amplia.

 

Tras el paso por vestuarios el trabajo rojinegro se ha impuesto. Con una magnífica dirección de los bases granadinos el resto del equipo ha comenzado a carburar. Cristiano Felicio ha dominado ambas zonas, Prince Ali, Thomas Bropleh y Luke Maye han dado mucha guerra desde el perímetro y Petit Niang, Pere Tomás y Jacobo Díaz han puesto el trabajo “sucio” que hacía falta para estar constantemente al acecho y dar el golpe de efecto necesario para conseguir una victoria sobre la bocina que premia al colectivo.

Esta victoria tiene nombre y apellidos, Luke Maye, que guió a los visitantes en el cuarto final con un 0-8 de parcial ante un Carplus Fuenlabrada atascado (70-69 con cinco minutos por delante) que erró demasiado en los ataques decisivos.
El propio Maye coronó con su triple decisivo un parcial 2-8 final para un Coviran Granada que ofreció muy buena imagen en su estreno.

 

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