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Cómo hacer historia sin llamar la atención, un tutorial de Monte Morris

  • ¿Se conseguirá retirar sin haber perdido más de 3 balones en toda su carrera en la NBA?

¿Qué es ser responsable? Según la Real Academia Española de la Lengua, la tan venerada RAE, ser responsable, contar con responsabilidad en todos tus actos, tiene múltiples acepciones. Verse obligado a responder por algo realizado, estar al cargo de una fábrica, una empresa o, simplemente, una actividad y, la más importante, el adjetivo que se le otorga a aquellas personas que ponen cuidado atención en todo aquello que hacen, deciden y a lo que se dedican. En el Diccionario de Oxford, también respetado, sucede algo similar. Ser responsable cuenta con una acepción, la 5ª, que destaca entre el cargo de conciencia si algo sucede mal y el trabajo a realizar por ser una persona en la que se puede confiar, contar, porque tendrá responsabilidad en lo que le pidas.

Estas dos fuentes, las más grandes posiblemente en lo que a letras se refiere, cuentan sin imágenes. Evidentemente. Pero si lo hicieran, en el pie de la página en el que se encuentra esta palabra aparecería una hoja estadística, un vídeo o un retrato de Monte Morris. El hombre que, esta temporada, representa la responsabilidad sobre una pista de baloncesto mejor que nadie... posiblemente nunca. Y que, además, está haciendo historia con ello. Monte Morris, el base que llegó sin hacer ruído y que sin hacer ruído se quedó.

¿Quién es Monte Morris?

Pero antes de nada, debemos retoratraernos en el tiempo al 27 de junio de 1995. El día en que Monté Morris nace en el Estado de Michigan, en la ciudad de Grand Rapids. Tras esto, se acabó mudando a Flint, una de las ciudades más peligrosas de Estados Unidos. Pues multiplican por 7 la tasa de delincuencia habitual en una ciudad norteamericana. Y crecer en un ambiente así, algo muy habitual en el "background" de muchos jugadores, es muy complicado. Por ello, llegar a conseguir lo que más anhelan requiere de esfuerzo, sacrificio y excelencia. Una excelencia que "Man-man", como lo apodó su madre al nacer, no tardó en alcanzar.

Y es que en los 4 años que completó en su High School, Flint Beecher, fue líder en puntos, asistencias y robos. No falló en ninguno de ellos. En los últimos dos consiguió dos títulos de Clase C del Estado, y en 3 de los 4 fue nombrado Jugador del Año de Clase C por la prensa, y All-Star. El salto a una Universidad de buen nivel era más que evidente, y hasta llegó a rechazar a USC, Indiana o Cincinnati por acudir y formar parte de Iowa State. Donde llegó, "besó el santo", y no hubo nadie que lo moviera de su posición de titular. Consiguiendo récords de manera instantánea, instintiva y pasmosamente fácil.

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Los 3 títulos de la Big 12 de Iowa State de 2014, 2015 y 2017, con Monte Morris.

Ya en su primer curso con los Cyclones repartió 134 asistencias, siendo el 3º jugador de 1º año que más dio a sus compañeros en la historia de la escuela. Además, empezó a dar buena muestra de su soberbia capacidad para tomar buenas decisiones siendo el único "freshman" de la Big 12 en lograr anotar 25 triples con un 40% o más de acierto. Añadiéndole a esto un dato histórico, porque sí, es histórico, y que es el principal motivo de este artículo. Es el jugador con el mayor ratio de asistencia-por-pérdida de toda la historia de la NCAA con 4.63 asistencias por cada balón dado al otro equipo, subiendo hasta 6.9 en los partidos jugados contra equipos de la Big 12 Conference.

Esta dinámica, dar a los demás sin recibir -pérdidas- a cambio continuó asentándose en los años posteriores en Iowa, llegando a ser finalista al premio Bob Cousy de Jugador del Año, rompiendo su propio récord del ratio de Asistencia-por-pérdida, siendo histórico en términos de pases terminados en canasta en la propia Big 12 y además destacando por su buen nivel defensivo y su capacidad para tener las manos siempre preparadas, lo que hizo que fuera el jugador de la Big 12 con más robos en sus dos últimas campañas.

Tras esto, su perfil para el Draft de organizador sensato e inteligente, con gran habilidad para leer el juego en ambos lados del campo, ya había calado hondo en algunas franquicias, pero también pasado desapercibido para la mayoría del ojo medio que sigue la NBA. Por esto, cuando los Nuggets decidieron darle la oportunidad con el pick 51 del Draft -segunda ronda, por supuesto- la ganga que se habían conseguido llevar ya se había puesto en marcha. Y es que en cuestión de dos años, especialmente desde 2018 -fue drafteado en 2017- se ha convertido en el 7º jugador más utilizado de la plantilla, el 4º máximo asistente, y el 5º en Win Shares.

Y, por eso, ahora hablaremos de su papel en los Nuggets, de cómo influye en el juego de Mike Malone, y de todo lo que logra en el campo -y lo poco que se habla de ello-.

El incalculable valor de Morris en Colorado

El valor de Monte Morris es incalculable porque, precisamente, es el único minero que siempre que se pone el mono de trabajo pepitas de oro es lo que le entrega a supervisor. Y siempre en tiempo récord, aprovechando cada segundo. Eso es Monte Morris para los Denver Nuggets. El mayor -y mejor- obrero que podrán encontrar en la posición de base, siempre rindiendo sin querer acaparar focos y, además, atado hasta el verano de 2021 a precio de saldo, 3 millones en dos años. Un precio muy barato por uno de los mejores directores de juego de toda la NBA en los últimos 3 años.

 

 

Ya que desde su debut ha completado un total de 141 encuentros -todos los que ha disputado- sin haber perdido más de 3 veces el balón en un encuentro. Además de los 14 de PlayOffs del curso pasado. Es decir, 155. Algo que sólo ha sucedido en 2 de los 155. Es decir, Monte Morris pierde menos de 3 balones en el 98,7% de sus encuentros. Una auténtica barbaridad. Precisamente por esto lleva, contando solamente desde el inicio de la 2018-19, 152 encuentros consecutivos sin cometer más de 3 malas decisiones en alguna -no tan- mala noche. Lo que le hace el base con más partidos logrados de esta manera desde octubre de 2018. A 9 partidos de distancia del siguiente, Bryn Forbes.

Poniendo esto en contexto, para destacarlo todavía más, es uno de los 75 "guards" que han logrado entre su segundo y tercer año más de 150 partidos con -3 pérdidas desde 1983, y el más "nuevo" en hacerlo. Y aún le quedan más de 20 encuentros por disputar -sin contar PO-. Y está a 22 encuentros más de entrar en el top 10, teniendo la posibilidad de superar por el camino si lo consigue a Joe Dumars, Gary Payton, James Harden, Kyle Lowry, Rajon Rondo, José Calderón o Tony Parker entre otros.

Pero esta no es la única estadística en la que destaca. Ya que, como hacía ya en la universidad, es capaz de repartir muchos balones sin perder, prácticamente, un mísero balón. Por este motivo lleva, lo que llevamos de campaña, 199 asistencias y apenas 37 pérdidas. Lo que deja un ratio de asistencia-por-pérdida (AST/TO) de 5,38 canastas por cada balón perdido. Una cifra que, evidentemente, es la mayor de toda la plantilla y, además, destaca en la NBA. Siendo el 3º de toda la competición en este apartado, detrás de Jordan McLaughlin -20 partidos, 36 menos que Monte- y Derrick Walton Jr -23 partidos, 9 minutos de media-. Y si ponemos una acotación a los minutos disputados el número reluce incluso más. Pues de los jugadores que promedian 20 minutos o más -ni McLauglin ni Walton Jr- Morris es el primero en este ratio con una diferencia de más de una asistencia y media con el segundo, Tony Snell.

Además, continuando con esta diferenciación de +20 minutos, es el 3º en el ratio de pérdida que tiene, con una cada 5.5 posesiones, y el 8º en aquellos que superan las 3 AST/TO en el ratio de asistencias, una estadística similar a la anterior que calcula cuántas posesiones de un jugador acaban en asistencia, rozando en el caso de Morris las 30 posesiones. Y si contamos con que tiene un PACE de menos de 100, podemos estar ante algo único, pues reparte una asistencia en -casi- todo momento.

Y más allá de las estadísticas, que en su caso sí son útiles para conocer el impacto que tiene en el equipo, como que genera una asistencia el 10% de los pases que da o que crea 9 puntos con sus pases por noche -3º y 4º del equipo respectivamente-, son también vitales las sensaciones de seguridad que transmite, y lo importante que es para Mike Malone. Y el uso que le da. Porque cuando necesita un control eficiente del juego porque se están perdiendo muchos balones, o necesita un "simple" generador que pueda acompañar a Murray, o sustituírlo, desde el perímetro, Morris es la primera y única opción que aparece en los planes del Staff técnico. Por esto su nombre aparece en la 3º "line-up" de 5 hombres más empleada, con 140 minutos, o ha participado hasta en 15 partidos en el momento "clutch" -últimos 5 minutos, una diferencia menor a 5 puntos entre ambos conjuntos-.

Denver Nuggets' Monte Morris' Best Plays of 2018-19 Season (RGV Vipers alum)

Confían en él, es importante y lo sabe. Y por eso haberse quedado a Morris ha sido el mayor acierto del Deadline Day de los de Colorado. Pues suficiente "palo" ha sido ya tener que dar a Beasley, y los Nuggets necesitan cabeza, cerebro, lógica... en PlayOffs. Luka y Barea o Brunson, Westbrook y Harden, CP3 y Shai... mucha artillería pesada en contra y un Gary Harris "flojo" que seguramente necesite fuertes impulsos desde el banquillo en forma de competencia.

Aunque todo va "viento en popa", más les vale a los Nuggets preparar los 10 cañones que saldrán desde la banda en cada partido con mimo y rigor. Y Morris es el hombre perfecto para este encargo.

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