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Donovan Mitchell, ¿la temporada de su consagración?

  • Promedia 24,8 puntos por partido
  • Los Jazz están bajo el radar

Como en todos los artículos de principio de temporada, la muestra con la que contamos es demasiado pequeña para establecer conclusiones, pero una de las sensaciones que inicios de temporada es la de que Donovan Mitchell está dando el salto definitivo para convertirse en una de las estrellas de la liga. Una progresión lenta pero segura, alejada de los focos y que espera llegar a ellos en el momento más importante de la temporada, los playoffs.

Mitchell ha sido un jugador infravalorado desde que entró en la liga. Su carrera universitaria, dos años en los Louisville Cardinals, no fue especialmente brillante (15,6 puntos por partido) y terminó siendo elegido en el puesto 13 del draft de 2017 por los Denver Nuggets, que le traspasaron a Utah a cambio de Trey Lyles. Se habla mucho del traspaso entre Brooklyn y Boston de 2013, pero se podría pensar que este ha sido uno de los mayores errores de la historia de la NBA.

Tras un comienzo no demasiado prometedor, Mitchell lideró a los Jazz a los puestos de playoffs en la temporada 2017/18, cuando nadie lo esperaba tras la marcha de Gordon Hayward. Su rendimiento en esos playoffs fue de jugador All-NBA, pero en la temporada siguiente, la que se esperaba su salto al estrellato, no fue tan rompedora como se esperaba. Aun así, Donovan llevó a Utah a la postemporada con unos promedios de 23,8 puntos y 4,2 asistencias.

Donovan Mitchell's Best Plays | 2018 NBA Playoffs

En los análisis sobre la presente temporada, los focos seguían alejados del pequeño (1,85) escolta de los Utah Jazz. Los fichajes de Mike Conley y Bojan Bogdanovic han dado un fuerte impulso a los Jazz, pero las superestrellas que han llegado a los dos equipos de Los Ángeles han copado todas las portadas. Sin embargo no se ha hablado de las posibilidades de los Jazz, quienes serán un rival durísimo en cualquier eliminatoria, no solo por el paso adelante que han tenido este verano, sino porque en Mitchell tienen a una estrella del mismo nivel que las demás.

Tal y como ha empezado la temporada, Mitchell debería ser considerado así. Sus 24,8 puntos por partido están lejos de los 26 de LeBron, los 29 de Kawhi o los inalcanzables 36,5 de Harden, pero su 30% de uso ofensivo también está lejos del de esos jugadores y el ritmo de juego de Utah Jazz (99,36 posesiones por partido, 4.º más bajo de la NBA) tampoco ayuda a la hora de hacer estadística. Además, la eficiencia ofensiva del equipo de Quinn Snyder está lejos de lo esperado (101,5, 4º peor de la liga), dado que tienen que mejorar en las pérdidas (17,6 por partido) y sobre todo en la circulación de balón (262 pases por partido, los 5.º que menos pases dan). Es quizá un problema que se da en equipos con muchos jugadores nuevos, que a buen seguro Utah corregirá a medida que vaya pasando la temporada.

A nivel individual, Mitchell está haciendo una temporada sensacional, en la que además está tratando de dejar el espacio suficiente para la integración de sus nuevos compañeros. Sin embargo, está demostrando lo que había apuntado tras sus dos primeras temporadas, que es un anotador de múltiples recursos. Está jugando muchos minutos sin Conley al lado y está siendo un creador con balón, lo que se traduce en muchos tiros tras bote (pull ups), los más difíciles de ejecutar, en los que está teniendo un acierto tremendo (50,8%). También está ejecutando muchas penetraciones (46,7% de frecuencia) y el fallo que tendrá que ajustar Snyder será la frecuencia de sus tiros catch and shoot (11,3%), en los que Donovan demuestra ser un gran tirador tras pase (50% en triples en esas situaciones). Una situación relacionada con lo anterior, en la que el escaso movimiento de balón impide a Utah explotar este tipo de canastas fáciles, cuando además tienen a Gobert, un fenómeno poniendo bloqueos (líder de la liga en screen assists con 8,2 por partido).

Donovan Mitchell está ante la temporada de su vida y en Utah deben darle las llaves para hacer y deshacer a su antojo. Sin embargo, los Jazz han sido tradicionalmente un equipo que ha crecido con el avance de la temporada y este año parece que va a ser lo mismo. De momento ya están cuartos en el Oeste con 6-3 y la decepcionante temporada de Conley tiene pinta de que va a cambiar. A pesar de los fuegos artificiales venidos desde Los Ángeles, los Jazz tienen el mejor equipo desde Stockton y Malone y podrían batir a cualquier equipo a poco que mejoren su eficiencia ofensiva.

 

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