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Jamal Crawford, la historia del bote más famoso de la NBA

En la NBA la élite es difícil de alcanzar. La regularidad se premia, y una vez la logras entras en un club cerrado de jugadores fiables, en los que se puede confiar en momentos delicados, y que además tiene ventajas cuando llega la época de verano. La Agencia Libre. Interesan las estrellas, pero también interesan los jugadores que, ya sea desde el banquillo o desde el primer segundo de partido, te pueden aportar intangibles (y tangibles) de forma consistente y cuantitativa. Y que además, son atados nada mas abrirse las puertas de la época de contratación. Como han podido ser Tyreke Evans, Redick, Bradley o VanVleet este curso. Y como siempre ha sido Crawford, aunque la edad pase ya factura.

Crawford, el mejor sexto hombre de la liga, uno de los mejores manejos de balón de la NBA de siempre, y un estilo propio, sigue sin equipo, y su carrera, aunque larga y dura, como si de una montaña rusa se tratara, avala su llegada al equipo que apueste por su fichaje.

La carrera de Crawford, en varios pasos

Su legado empezó ya a forjarse en el Instituto. Tras 4 años en Rainier Beach HS, y lograr el Campeonato del Estado en 1998, su número 23 fue retirado. Con todo esto, llamó la atención de los scouts de la NCAA y accedió a formar parte de la Universidad de Michigan, aunque con unas primeras complicaciones. Fue suspendido con 6 partidos sin jugar por no seguir las leyes de amateurismo de la NCAA. Cumplió, tuvo un año muy bueno con los Wolverines, en el que llamó la atención de los ojeadores NBA, y tras 17 puntos y 5 asistencias de media, se decidió presentar al Draft del 2000.

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Jamal Crawford en los Bulls (Foto: NBA)

Fue escogido en 8ª posición en el Draft por los Cleveland Cavaliers, pero fue traspasado a Chicago. Y fue la Ciudad del Viento el punto de partida del difícil comienzo de Crawford en la NBA.

Su primer año no fue bueno. Sufrió los problemas típicos de los rookies de adaptación a la NBA (como le pasó a Tatum o Simmons este año), y no llegó a promediar 5 puntos, con unos porcentajes que no llegaban al 40% y dejaban mucho que desear. Y su segundo año, que debería haber sido su año de "breakout", sufrió una lesión que le permitió disputar únicamente 23 encuentros. Pero en el tercero comenzó la explosión, la regularidad. Su anotación mejoró, su efectividad mejoró, y Bill Cartwright le dio 31 titularidades como muestra de confianza. Porque sabía que el año siguiente era su año.

De Chicago a NY, siempre en la Costa Este

Entraba en su 4º y último año en Illinois. Tras tres intentando arrancar parecía que este iba a explotar, y a poner ritmo de crucero. Y cuando empezó la temporada, así fue. Se hizo con el puesto de titular, subió hasta los 17 puntos, 5 asistencias y casi 2 robos, y llegó a tener un partido de 50 puntos, con 6 triples realizados; su mejor partido hasta el momento. ¿El problema de la temporada? El éxito colectivo. Al término de la Regular Season, la última de Scottie Pippen en la NBA, su récord había sido de 23 victorias y 59 derrotas. Tras 4 años, no habían logrado acceder a los PO en ningún momento, y la vía sensata fue el traspaso. El escolta acabó en Nueva York, donde comenzaba una nueva etapa en su carrera.

LLevaba 4 años sin conocer el éxito, por lo que cuando Jamal llega a NY con un objetivo: los PlayOffs. Pero al final, aunque haya medios para lograrlo, lo único que hace es abandonar un equipo en reconstrucción por otro que se encontraba en las mismas. 2 derrotas en 1ª ronda en los últimos 5 años era el balance de los Knicks en lo que se llevaba de Siglo XXI.

Bien rodeado, con Steve Francis, Nate Robinson, Frye, Marbury o David Lee como compañeros, e Isiah Thomas al mando, logrará su mejor temporada colectiva en el año 2006-07, aunque se quedaran lejos de PO con 33 victorias y 49 derrotas. Aún así, el 26 de enero de 2007 contra Dwyane Wade, dejará uno de los pocos momentos positivos de la temporada al anotar 52 puntos con 8 triples consecutivos, quedándose a uno del récord de la franquicia de Latrel Sprewell en 2002, y animando a los aficionados del MSG a no perder la fe en el equipo. Aunque al final no valiera de nada.

Para él, NY significó su segundo intento fallido de demostrarse valioso. Porque los números individuales eran buenos, pero cuando lograba superar los 20 puntos de media, su equipo no lograba superar las 25 victorias, como sucedió el año siguiente, en 2008. Lo que hizo que, aunque dejaba buenas sensaciones y fuera importante, con solo 11 partidos disputados de la RS, lo enviaran a Golden State Warriors a cambio de Al Harrington.

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Los Knicks, 5 años de carrera para Crawford

Y ahí, por fin, llega a un equipo hecho y con ambición. Con buenos jugadores, la temporada anterior habían logrado 48 victorias y aún así se habían quedado fuera de PO, ya que la competencia era voraz, y se hicieron con Crawford, Anthony Morrow, renovaron a Monta Ellis... es decir, iban a por todas. Y Crawford respondió a los que se le pedía, mantuvo sus prestaciones mejorando porcentajes y reduciendo pérdidas, y a pesar de eso la temporada fue un desastre. Las lesiones causaron estragos, y sólo lograron 29 victorias, perdiendo casi 20 partidos más que el año anterior. Una vez más, acabó traspasado. Aunque esta vez fue a dar al sitio correcto.

Volviendo a Atlanta, a asentarse en la cima del baloncesto

En la NBA siempre hay récords que se baten, que se logran romper. Unas veces, son hechos que destacan por lo positivo de lo logrado, pero muchas veces la balanza se decanta por el otro lado, por lo negativo. Y Jamal Crawford, tras casi 20 años en la NBA, ha conocido ambas caras de la moneda. Es la persona con más premios al Mejor 6º Hombre, el que más jugadas de 4 puntos ostenta... y era el líder (y seguiría siéndolo) de un club que ahora llevan Casspi y Cousins en activo. El de los jugadores con más partidos disputados sin haber pasado por PlayOffs. De hecho, es el tercer jugador histórico con más partidos disputados sin haber jugado en la Post-temporada, con 676 encuentros. Aunque esto cambió al llegar a Atlanta.

Cuando llega a Georgia llega a una franquicia que llevaba varios años asentada en PlayOffs, y que el año anterior había caído de manera rotunda en Semifinales de Conferencia. Por lo que ese año, el objetivo es lograr una mejor clasificación, y un mejor resultado en PO. Mantuvieron a sus fijos, lograron traer a Jamal, y draftearon a Jeff Teague. ¿El resultado? Terceros de conferencia. Tras casi 700 encuentros, Crawford iba a disputar PO. Además, se había adaptado a la perfección a su rol y había logrado ganar su primer premio al Mejor 6º Hombre del Año.

Y aunque el debut en PO estuvo bien, y fue el 2º máximo anotador de su equipo, volvieron a caer en Semifinales de Conferencia por la vía rápida. Al igual que el año siguiente, en el que siguió acumulando experiencia en PO a pesar de bajar su rendimiento anotador. Y tras un breve paso por el Noroeste de Estados Unidos, y jugar una temporada en Portland, Los Ángeles Clippers se hicieron con sus servicios en 2012, y fueron los que le dieron lo que necesitaba. Regularidad, confianza, y victorias.

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Jamal Crawford (NBA)

Los Clippers, su hogar tras 12 años a la deriva

A pesar de no llegar nunca a las Finales, lograron dos campeonatos de División, quedaron por encima de las 50 victorias en cada una de las temporadas, y hasta en 2 ocasiones estuvieron a punto de alcanzar el último paso previo a las Finales, las de Conferencia. Al mismo tiempo, Jamal consiguió rendir al nivel que llevaba rindiendo los anteriores 13 años, y logró otros 2 premios al Mejor 6º Hombre, en 2014 y 2016. Tuvo, además, las mejores estadísticas avanzadas de su carrera en su estancia en el equipo angelino (PER, Win Shares...), y se convirtió en una pieza indispensable del proyecto de Doc Rivers, Chris Paul y Blake Griffin, siendo la figura más importante entre las sombras.

Este último año decidió unirse a los Timberwolves, volviendo a ser el jugador más importante de banquillo, pero volviendo a sufrir las consecuencias de la lesión de alguno de sus compañeros. Tras un año de contrato, se volvió Agente Libre, y aunque no tiene equipo confirmado, no tardará mucho en encontrarlo. Puntos, veteranía, experiencia y tutelaje para los jóvenes, sin malas caras, es lo que ofrece, y muchos contenders probablemente busquen un perfil de este estilo. Entre algunos de ellos están los Sixers, que son los que llevan sonando con más fuerza las últimas semanas. ¿Dónde creéis que acabará?

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Comentarios

Crawford nunca ha aportado esos intangibles necesarios para un equipo de PO. Ni tangibles siquiera siendo importante en sus fortalezas en el momento de la verdad. Que no se granjee un contrato por el mínimo de veterano en esta agencia lo dice todo.