¿Podría haber terminado su carrera en las filas de uno de sus mayores enemigos? Antes de decidirse por los Sixers, LeBron James había despertado, en efecto, el interés de prácticamente todas las franquicias de la NBA. Según ESPN, su agente, Rich Paul, había mantenido contacto con 27 equipos al inicio de la free agency.
Entre los pretendientes más inesperados figuraban precisamente los Celtics, que habían mostrado interés por el mejor anotador de la historia de la NBA. Sin embargo, esta posibilidad nunca pareció ir más allá de una simple toma de contacto, ya que Boston no formó parte de los cinco finalistas de LeBron James, a diferencia de Philadelphia, Cleveland, Miami, Golden State y Minnesota.
De todos modos, el gesto no deja de ser simbólico teniendo en cuenta el historial entre el “Rey” y la franquicia de Massachusetts. Durante su primer paso por Cleveland, LeBron James fue eliminado precisamente por el “Big Three” de Boston en 2008, tras su memorable duelo ante Paul Pierce en el séptimo partido, y volvió a caer ante ellos en 2010.
De archienemigo a posible fichaje
Más tarde se tomó la revancha con Miami en 2011 y 2012, antes de reconocer que Paul Pierce fue lo más parecido a un verdadero rival a lo largo de su carrera. En 2018, LeBron James volvió a eliminar a los Celtics tras un séptimo partido disputado en el TD Garden, para clasificarse a su octava final de la NBA consecutiva.
Verlo vestir la camiseta verde para cerrar su carrera habría sido, por tanto, uno de los giros más espectaculares de la historia reciente de la liga. Más aún cuando los Celtics acababan de traspasar a Jaylen Brown a Philadelphia a cambio de Paul George. Boston podría así haber reencontrado a su antiguo alero bajo la camiseta de los Sixers, junto a quien tantas veces le cerró el paso en playoffs.
Los Clippers, otro pretendiente inesperado
Los Celtics no fueron, sin embargo, los únicos pretendientes sorpresa. Los Clippers, por su parte, habían contemplado un contrato de una temporada superior a los 20 millones de dólares. Esta opción le habría permitido a LeBron James, entre otras cosas, permanecer en su residencia de Brentwood, en California.
El cuatro veces MVP prefirió, no obstante, alejarse de su familia y aceptar una rebaja salarial de casi 49 millones de dólares para sumarse a Joel Embiid, Tyrese Maxey y Jaylen Brown. Una decisión ante todo deportiva, ya que su contrato con Philadelphia solo le reportará ocho millones de dólares en dos años.