Kobe, personal

Solapas principales

 

Kobe Bryant (Nacido en Filadelfia el 23 de agosto de 1978- fallecido en California el 26 de enero de 2020) ha pasado a la historia por dos fenómenos que pronuncian su efecto: haber sido uno de los mejores deportistas de todos los tiempos y tener un final personal fatídico y precipitado. Perdonen el inciso pero confieso... se me está haciendo harto extraño escribir estas líneas. Aún no me lo creo. Vamos, adelante. 

En este texto no encontrarán una descripción de su casi interminable abanico de recursos ofensivos ni sobre que nos hiciera dudar, por primera vez, si había un nuevo jugador en el planeta igual o mejor que Michael Jordan

Casualmente, hace unas semanas, por primera vez me dio por echarle un vistazo a una interesante charla organizada por BBVA en la que participa Ettore Messina. Duraba más de una hora pero no pude (casi) dejar de pestañear. Entre otros momentos, hubo uno que quedó gravado en mi sesera. “Sobre esto, debo escribir algo. Ya encontraré el día” me dije. Sabía que ese día llegaría, lo que no sabía es que lo iba a preceder uno muy triste, el fallecimiento de Kobe Bryant junto a su hija Gigi de 13 años y 7 personas más en un accidente aereo, en helicóptero. Como recordarán, él ya utilizaba ese medio de transporte para ir a los entrenamientos de los Lakers.

-”Has entrenado a jugadores como Pau Gasol, como Kobe Bryant o Manu Ginóbili que son referentes tanto dentro como fuera de la cancha. Para ti ¿Cómo es un buen líder? ¿Podrías compartir con nosotros una buena situación de liderazgo o un ejemplo concreto?”- Pregunta para Messina de un joven asistente a la charla.

-”¡Uuuh! En primer lugar creo que todos esos grandes campeones tienen una manera distinta de utilizar su liderazgo. Hay, por ejemplo, jugadores que lideran, yo digo… es un poco fuerte, lideran por miedo. En el sentido, que suelen subir muchísimo la presión que ponen en los compañeros de equipo. Porque está muy claro que con palabras, con lo que hacen en el pista, al ser muy buenos, presionan para que ellos jueguen (sus compañeros) al límite de sus habilidades. Y no tienen piedad. Si alguien juega mal le dice ‘¿Qué haces? ¡Esto no vale!’ Empujando, empujando (explica el técnico italiano agitando el puño). Entonces hay momentos en los que algún jugador, algún compañero, juega con miedo. Juega con más miedo a fallar de cara a este jugador que no de cara al entrenador. Ahora podemos debatir durante horas si el miedo es una manera correcta o no para empujar a la gente para llegar a su nivel máximo. Yo no creo esto. Esto puede pasar, en mi opinión personal, en un pequeño (periodo) de tiempo. No para una temporada entera porque a la gente se le va la cabeza. Hay un burn out (los quemas), la gente no tiene más energía. Pero muchos jugadores hacen esto. Tim Duncan, alrevés, es todo lo contrario. Tim Duncan era un jugador que hablaba muy poco y con una mirada ponía a todos en su sitio pero siempre con una actitud positiva [...] una manera de liderar más incluyendo a la gente más que dividiendo. Tienen valores los dos (ejemplos de liderazgo de jugadores) y es posible que con un grupo determinado de personas es mejor presionar (Ettore golpea con el puño la palma de su mano) y con otro grupo de personas es mejor bajar la tensión y bajar las expectativas. Tercero, hay un ejemplo que puede ser Manu Ginóbili que no sólo lidera con el ejemplo sino (también) con el entusiasmo. En el sentido que él tiene una actitud positiva a pesar de todo lo que pasa. Incluso cuando él se enfadaba con él mismo por un error o también, cuando él se enfadaba con un compañero, no es perfecto, porque él también algunas veces se enfadaba con un compañero, pero siempre con una increíble actitud positiva. Porque siempre acaba su enfado con ‘No pasa nada, vamos, ahora lo vamos a hacer bien’ (Ettore choca sus manos). Ahora lo vamos a hacer bien es un mensaje muy sencillo pero ya te pasa el mensaje de ‘será mejor que ahora’ no ‘vamos a ver qué pasa’”.  

Aquí va mi interpretación. A Ettore, el asistente le pregunta por liderazgo a través de tres estrellas del baloncesto y le pide un ejemplo: Pau, Kobe y Manu. Ettore empieza por una descripción de líder que presiona por miedo, por omnipresencia en la pista y, como sabemos, aunque el de Catania no lo diga, ese no es el perfil de Pau, es el de Kobe Bryant. En contraposición obvia a Pau, entiendo que no porque no sepa liderar, sino porque encuentra en Tim Duncan al antagónico perfecto de Kobe en ese campo. Al añadirlo, Messina ejemplifica con otro jugador que no se nombró pero que entrenó y ejercía el liderazgo en la que considera la forma más rentable. Por último, sí que recogía el guante y describía las virtudes de Manu Ginóbili, el cual también contrastaba con la descripción inicial. La definición de Ettore sobre, supuestamente, Kobe explicaría los problemas que a éste le dio compartir vestuario con otras superestrellas como Shaquille O’Neal, hasta el punto de tener que renunciar a un binomio que podría haber ganado un anillo tras otro durante años. Pero queridos lectores, no nos pongamos las manos en la cabeza, hasta en eso clonó a Michael Jordan. Si no recuerdo mal el propio Phil Jackson, cuenta en uno de sus libros, que en un tiempo muerto Jordan sulfurado y sin mirar a la cara a a su compañero Bill Cartwright, exigía que no le llegara el balón al ya entonces pívot venido a menos. Cartwirght no estaba para tantos trotes pero aún podía ofrecer un buen servicio en el centro de la zona. El aludido había llegado traspasado de los Knicks por el querido ‘guardaespaldas’ de Jordan... Charles Oakley. En ese momento, Air no tuvo ningún problema en humillar a aquel veterano delante de todos sus compañeros y del cuerpo técnico. Añadía el bueno de Phill que Cartwright fuera de la pista, con más intimidad, arrinconó y zarandeó a Jordan prometiéndole que le iba a partir el alma si volvía a tratarlo así. Asunto zanjado, respect para siempre a Cartwright. Eran otros tiempos, old school times. El bueno de Phill tuvo a sus...'órdenes' a los mejores hasta la irrupción de Lebron en la Liga, Jordan y Kobe. Con uno y otro tuvo que luchar por el equilibrio grupal y el respeto a su figura. Tanto en los Bulls de Jordan como en los Lakers de Kobe. Recuerdo en un documental cómo Phill Jackson recibía la cortante y efectiva orden "cambio" desde el banquillo por parte de Kobe señalándose el mismo para saltar a la pista. 

Kobe era una persona que difería por muy mucho del arquetipo de chico afroamericano que quiere triunfar en un deporte para esquivar el peligro de las calles o para abastecer a su familia. Saltó directamente del instituto, -donde superó a toda una leyenda como Will Chamberlain en suma de puntos-, porque quería ser como Michael Jordan. Para mí queda también su forzado intento, se quedó en 81, de superar los 100 puntos que Chamberlain aún posee como récord en un partido. Creo que Kobe estava convencido de que podía ser como Jordan, incluso como Chamberlain, incluso mejor que ellos.

Kobe venía de una familia acomodada y que sabía dónde estaba Europa. Vivieron allí bastantes años. Como todos sabemos su padre, Joe Bryant, fue un discreto jugador NBA a pesar de haber sido elegido en el Draft de 1975 un puesto (nº14) por debajo de Kobe. En el 84, partieron a Italia para que papá jugara en la potente LEGA donde estuvo 7 temporadas, las mismas que en la mejor liga del mundo. Allí se movió en diferentes ciudades por ‘La bota’. La aventura de Joe fuera de los Estados Unidos empezó cuando Kobe tenía 6 años y acabó cuando tenía 13. En ese tiempo disfrutó de otra cultura, comida, fútbol, otros idiomas... y nunca permitió que dejaran de acompañarle en su vida. ¿Cuántos norteamericanos hablan inglés, italiano y español (los padres de su mujer son mejicanos) con suficiencia? ¿Cuántos conocen el mapa mundi? 

Entiendo que sus padres intentaron concienciarlo para que fuera a la universidad y estudiara. No había tanta prisa. Que lo mejor era formarse antes de saltar al profesionalismo pero... quién paraba al chico cuando algo se le metía en la cabeza. Qué tozudo era, no obstante también probó que tenía la cabeza bien amueblada para sobrevivir en un mundo de dinero, competitividad despiadada, egos y mil tentaciones. Seguro que Lebron debió tomar buena nota. La acción que más me transmitió su dureza mental y valentía no fue ningún tiro a pocos segundos para ganar partidos, campeonatos... fue cuando el 'chungo' Matt Barners simuló golpearle en la cara con el balón y Kobe ni pestañeo a pesar de que el cuero casi le roza la nariz. Perdonen la expresión pero vaya pelotas. Qué mentalización. Siempre estaba preparado. Este tío demostró sus agallas ante cualquiera, da igual de dónde viniera ni quién fuera. En 2016, tras 20 temporadas en la NBA, 20 temporadas en los Lakers, Kobe era el que había tomado nota (de nuevo) de Michael Jordan y se disponía a desplegar su visión empresarial y determinación fuera de las canchas. Siempre apostando y trabajando para ser el caballo ganador, su academia o el Oscar ganado con la animación sobre su vida 'Dear basketball' son sólo dos claros ejemplos. No era imposible, le quedaba mucho que dar al baloncesto.

Kobe llevaba casado con Vanessa Laine (Vanessa Cornejo Ubrieta) desde 1999, entonces ella tenía 17 años y él 21, se dice que en contra de lo que querían los Bryant. De nuevo 'el niño' les desafiaba. Qué cruz, debieron pensar. Hasta ahora habían conseguido mantener su matrimonio a pesar del incidente de 2003 en el que Kobe fue acusado de agredir sexualmente a una empleada de un hotel donde estaba hospedado. Kobe tenía 4 hijas (como saben, una de ellas falleció en el accidente), la última de tan sólo 7 meses.

Es cierto que Shaq, como superestrella, prefirió seguir su camino por otra parte, aquello era un choque de trenes demasiado fuerte, trenes muy diferentes. 

Ayer, en el informativo de la Televisió de Cataluña intentaron que Pau entrara en directo vía telefónica. Pau no podía hablar. Más tarde escribiría un durísimo tweet en el que decía estar: "Más que devastado... mi hermano, no puedo, simplemente no puedo creerlo". 

Esas diferencias no existían entre él y, un templado y cerebral Pau Gasol, con el que consiguió tanto dos anillos con los Lakers como forjar una fuerte amistad. Pau era íntimo amigo suyo. Compartían mucho más que el un gran amor por el baloncesto. Competitivos pero sofisticados, creativos e interesados por la cultura, viajes… 

En ocasiones tirano, egoista, ácido, obsesivo. Siempre afroamericano dispar, estadounidense asimétrico, determinado, valiente, trabajador incansable, comprometido, simpático, genio, inteligente, fiel amigo.

DEP Legend.

 

Comentarios

El cortometraje es una pasada, no lo había visto hasta ahora, muy bien hecho y que es el epitafio que escribió en vida. No creo que hubiera podido soportar una vida despojado del veneno inoculado al extremo. No por casualidad fue una mamba despiadada. En gen competitivo, abanico de recursos, busco ser el plagio de Michael y de muchos, pero con el matiz de que en Kobe no ha habido más vida que baloncesto ni más baloncesto que vida. Y la realidad que subyace: para muchos de nosotros cuando el ídolo deja de ser jugador de baloncesto es como si hubiera muerto. Es como si Bryant hubiera sido visionario, sin serlo...

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