El mercado de la Euroliga empieza a moverse y uno de los equipos más activos está siendo el Partizan de Belgrado, que ya trabaja en la planificación de la próxima temporada. El conjunto de Belgrado busca reestructurar su plantilla con una hoja de ruta clara, apostando por reforzar su identidad y ganar competitividad en un contexto cada vez más exigente dentro del baloncesto europeo.

Primer fichaje para el Partizan de Joan Peñarroya: Nikola Tanasković

El fichaje de Nikola Tanasković por el Partizan de Belgrado supone un movimiento estratégico dentro del objetivo del club de reforzar su identidad con talento nacional. Procedente del KK Budućnost, donde además ejerce como capitán, el ala-pívot ha demostrado solidez en la Liga ABA con promedios cercanos a los 11 puntos y 4-5 rebotes por partido.

En cuanto a su paso por la ACB, Tanasković tuvo una etapa breve con el Río Breogán durante la temporada 2022-23. Allí no logró asentarse plenamente en la rotación, firmando números discretos (alrededor de 5 puntos y 2-3 rebotes por encuentro), en parte debido a la adaptación al ritmo y nivel competitivo de la liga española.

Dušan Miletić será el segundo refuerzo del Partizan de Belgrado

El otro fichaje cerrado por el Partizan de Belgrado es Dušan Miletić, un pívot que llega tras firmar una gran temporada 2025-26 con el U-BT Cluj-Napoca. En el conjunto rumano ha destacado con unos sólidos 13,3 puntos, 7,9 rebotes y 2,4 asistencias por partido, además de un excelente 70,8% en tiros de campo y una valoración superior a 21, lo que confirma su crecimiento como interior dominante.

En cuanto a su paso por la ACB, Miletić jugó en el Bàsquet Girona durante la temporada 2022-23, donde tuvo un rol de rotación. Promedió 7,1 puntos y 4,1 rebotes en unos 16 minutos por partido, mostrando capacidad física y presencia interior, aunque sin llegar a consolidarse como pieza clave.

La estrategia del Partizan que deberá asumir Joan Peñarroya

Estos fichajes, adelantados por Mozzart Sport, responden claramente a una estrategia de club marcada por la directiva del Partizan de Belgrado y su presidente Ostoja Mijailović, más que a una petición concreta de Joan Peñarroya. La idea es reconstruir la identidad del equipo apostando por talento nacional, reduciendo la dependencia de jugadores extranjeros y creando un bloque más equilibrado y sostenible.