Solapas principales

El rey, el príncipe y el heredero

  • Obradovic y Messina contra las cuerdas como nunca antes lo habían estado
  • Jasikevicius lo vuelve a hacer y peleará por el top-8 hasta el final

Esta historia trata sobre un pasado reciente, la epoca que sirvió de transición entre el baloncesto de los años 70 y 80 con el baloncesto actual. Como en todas las grandes historias hay largos reinados, duros advesarios, grandes guerreros y un toque de magia y misticismo.

Los años noventa estaban comenzando y parecía que el mundo se preparaba para recibir al nuevo milenio, casi sin darnos cuenta todo se modernizaba… cayó el muro de Berlín, se disolvió la URSS, se formó la OTAN, comenzaba a alumbrarse la Unión Europea y estallaba la guerra de los balcanes que ocasionó la posterior desmembración de Yugoslavia. El mundo cambiaba y la globalización estaba a la vuelta de la esquina y el baloncesto no era ajeno a todo ello, por lo tanto se preparaba para esos cambios y para un largo periodo glorioso en el baloncesto continental.

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Discusión Obradovic y Sabonis en un partido en 1989

EL REY

Todo este cambio nace con una simple llamada de teléfono. Un pequeño gesto que combierte a un jugador concentrado para el europeo e 1991 en entrenador de un equipo puntero de la noche a la mañana. Pasa de ser compañero de equipo a entrenador de sus propios compañeros de habitación con la selección. Zeljko Obradovic abandonó la concentración de la selección yugoslava por exigencias de la directiva de Partizan para pasar a ser el entrenador del equipo.

La puesta en escena correspondió a la de las grandes obras de teatro, el acto de apertura fue uno de los más legendarios. Con una plantilla muy talentosa que llevaba años siendo un equipo puntero en los balcanes pero siempre a la sombra de Jugoplastika y Cibona y que ya no contaba con el gran center que era ya en sus inicios Divac, la temporada 91-92 se planteaba como muy estimulante de la mano de Djordjevic y Danilovic en especial y con la expectación de Obradovic en el banquillo, quien meses atrás era miembro del equipo y que estaría ayudado por el eterno Nikolic en sus inicios.

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partizan 1992

Aquella temporada acabó con la consecución de la Copa de Europa y elevando en sólo 12 meses al trono de la europa baloncestística a un casi imberbe Obradovic. Un nuevo reinado empezaba y dejaba atrás una época baloncestística de rotaciones casi inexistentes, americanos demasiado determinantes, de un ritmo de juego muy lento y de los dos cincos sobre la pista sin aportar fuera de la zona ninguno de ellos… el siglo XXI estaba llegando, clara muestra que ese Partizan no contaba con ningún jugador no balcánico.

Para colmo aquella primera temporada estuvo cargada de factores que aún hicieron más grande la gesta: la guerra hizo que se cancelara la liga yugoslava y el equipo jugó sus partidos europeos como local en Fuenlabrada y la final acabó con un triple inverosimil de Djordjevic sobre la bocina para robar al Juventut de Badalona el cetro que años más tarde el propio Obradovic les devolvería. Todo esto hizo que esta sea una de las historias más bonitas de contar y que han ayudado a crear alrededor de Obradovic un personaje casi místico.

Final Euroliga 1992. Partizán-Joventut. El triple de Djordjevic. Audio Montes-García-Siro

 

EL PRÍNCIPE

Por otro lado comenzó a surgir otro aspirante al trono al otro lado del mar Adriático. De manera simultánea aparecía en Bolonia la figura de nuestro segundo protagonista. Su irrupción no fue tan fulgurante ni su historia tan bonita ni digna de ses contada hasta la saciedad. De hecho éste no fue un gran jugador al que su club recurrió para dominar Europa, más bien se trata de un estudioso del baloncesto que se formó como entrenador a fuego lento en los años ochenta, que poco a poco fue ascendiendo y se enroló en las filas de la mítica Virtus de Bolonia hasta que en el año 89 toma el timón del primer equipo después de varios años demostrando en categorías de formación su valía.

Se trata de Ettore Messina, su primer periodo en Bolonia abarca del año 89 al 93, donde consiguió hacer frente a las otras grandes potencias italianas de los años 80. Consiguió ganar la competición doméstica y demostrar su gran valía como técnico sin tener a sus órdenes una plantilla de tanto nivel como la que tenía Zeljko, pese a ello conquistó la Recopa en el año 90.

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ginobili y Messina

 

Éste segundo protagonista ha tenido que conformarse con el título de príncipe de Europa porque no consiguió alcanzar cotas tan elevadas en cuanto a títulos como si hizo el primero. Durante los primeros años en la Virtus no pudo competir con los grandes europeos y del año 93 al 97 estuvo dirigiendo al combinado nacional de su país. Mientras tanto Obradovic empleó la década de los noventa para dominar Europa a su antojo tanto en el Real Madrid como en el Juventut. En sólo cuatro años como entrenador consiguió ganar 3 veces la Euroliga con 3 equipos distintos, además ganó dos copas Saporta más en los dos siguientes años.

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Virus 89-90

 

LA GRAN BATALLA

Cuando realmente comienza la batalla entre ambos titanes es a partir del año 97 y que se prolongará durante una década, con ambos entrenadores dirigiendo plantillas de primer nivel en todo momento. Si bien es cierto, aparecieron otros protagonistas en esos años como el Barcelona de Pesic, Maccabi, Zalguiris,… pero quienes siempre permanecían en la primera línea eran Messina y Obradovic.

En la temporada 97-98 ambos coinciden en Italia, Obradovic en Treviso y Messina volviendo a la Virtus, ahora denominada Kinder por el nuevo mecenas que invierte en los mejores jugadores sin reparar en gastos.

El Italiano se impone en la competición doméstica mientras es serbio lleva a la Benetton hasta la final four. En los siguientes años Obradovic se marchará a Panathinaikos y Messina dos años más tarde a Moscú para continuar con su periplo.

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messina y obradovic final four

Ambos se enfrentaron en la final four en infinidad de ocasiones: en el año 2002 Obradovic ganó con Panathinaikos contra la Virtus como local, en 2006 y 2008 el triunfo se lo llevó Messina con su CSKA, mientras en 2007 y 2009 fue para Obradovic de nuevo con Panathinaikos. En cinco ocasiones se vieron las caras de tu a tu en la final four y 3 fueron para el serbio por 2 para el italiano.

Viendo lo igualadas que estaban las fuerzas… ¿porqué solo uno de ellos acabó siendo el rey y el otro se quedó como el príncipe que nunca consiguió destronar al primero?

La respuesta se entiende si vemos el personaje de Obradovic en su totalidad y que los números reflejan a la perfección: ha ganado 9 euroligas con 5 equipos distintos y ha llegado a la final four con todos los equipos a los que ha entrenado.

Pero ni de esta manera se recoge la grandeza de Obradovic. Pues sólo hace falta ver hablar a sus jugadores de él, del trato casi paternalista que les da pese a ser un entrenador inflexible, además cabe tener en cuenta que ha compaginado el cargo con el de seleccionador durante los 90, donde adornó su palmarés con títulos mundiales y europeos.

HighLights, 2002, Bologna, Final KIN-PAO

Y en cuanto a baloncesto puro y duro poco más hay que decir, ha sabido evolucionar en sus planteamientos conforme avanzaba y evolucionaba el baloncesto pero sin renunciar a su esencia de juego colectivo y alta competitividad que siempre le ha caracterizado.

La diferencia con Messina radica en que éste estuvo 4 años dedicado únicamente a la selección y casi una década como asistente de varios equipos NBA, eso unido a que tuvo dos sonoros batacazos en su carrera que en el caso de Obradovic no se recuerdan. El primero es la derrota frente a un sorprendente Zalguiris que le robó la Euroliga en 1999, el otro en 20002 frente al Panathinaikos donde jugaba de local con una plantilla con Ginobili, Jaric, Rigodeau… por último está el hecho de que Messina no fue capaz de triunfar en la dificilísima plaza que supone el Real Madrid, mientras Obradovic si lo hizo.

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ginobili y Messina Spurs

En cualquier caso son dos entrenadores de raza, que nunca se esconden y siempre han sacado el máximo rendimiento de sus equipos. Hubo otros grandes entrenadores ganadores en los 90 y 00. Pero ninguno de ellos representaban de la misma manera la transición hacia el baloncesto moderno ni lideraron proyectos tan personalistas y exitosos durante tanto tiempo. Es el caso de Gherson, Maljkovic, Ivkovic… todos grandes entrenadores pero cuyos 2 entorchados en estas décadas (otros dos con la Jugoplastika para Maljkovic en los 80) quedan en mera anécdota al lado de los mencionados colosos (9 Euroligas para el Rey y 4 para el Príncipe).

 

EL NUEVO ORDEN

Toda esta historia de éxitos se ha visto salpicada por temporadas que han supuesto borrones en el historial de los entrenadores. Al episodio de dos temporadas de Messina en Madrid hay que sumarle la mala temporada de Obradovic en Grecia donde incluso amenazó con dimitir y los propios aficionados le convencieron de lo contrario (otra anecdota más de la dimensión del personaje).

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Obradovic-Messina-Jasikevicius

Pero lo que no se había visto hasta esta temporada era ver a un equipo de Obradovic y uno de Messina sufrir de manera simultánea tanto como lo están haciendo este año. Viendo la invesión realiazada tanto por Fenerbahce como por Milán no se explica como ambos están tan lejos de los primeros puestos. Ahora mismo Fenerbahce es séptimo y Milan décimo. De hecho en la decada de los 2000 lo extraño era que uno de ambos fallara a su cita con la final four.

En el caso milanista el equipo ha ido de más a menos, siendo uno de los líderes el primer tercio de la competición pero que ha ido perdiendo ritmo y nivel competitivo con el paso de las jornadas. Por suparte los turcos han sido asolados por una tremenda plaga de lesiones y es a estas alturas de la competición cuando comienzan a competir con nivel similar al que se les recuerda en las últimas cuatro temporadas.

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clasificación euroliga jornada 28

Parece ser que esta situación es fruto de las circunstancias, las lesiones, mala suerte y en el caso italiano de la dinámica que el equipo arrastraba de la temporada pasada. Pero viendo los fichajes realizados ni siquiera esto parece ser excusa suficiente para pensar en que no alcancen el top-8, y la realidad indica que va a ser casi imposible que ambos equipos consiguan la citada clasificación.

Pudieramos estar frente a a un cambio de orden. Éstos entrenadores han sabido adaptarse y crecer con los cambios y evolución del juego, pero es cierto que ambos han llegado ya a los 60 años y se enfrentan a los últimos años de su carrera. Por lo tanto no es descabellado pensar en un movimiento en el juego de tronos en los años venideros. Ya se ven entrenadores más jóvenes, con un perfil diferente, pero con ideas nuevas, juegos menos encorsetados, jugadores más móviles y con recursos para ser utilizados en varias posiciones...

 

EL HEREDERO

Viendo las primeras plazas de la clasificación, vuelven a estar copadas por los megaproyectos de Barcelona, Madrid, CSKA y Efes. Pero el foco de atención ahora mismo parece estar en la lucha encarnizada por la séptima y octava plaza por la que pujan los citados Fenerbahce y Milan así como Khimki, Valencia Basket, Zalguiris y Olimpiakos.

Khimki es un proyecto muy ambicioso que por momentos ha jugado muy bien pero al que Kurtinaitis no ha sabido mantener la tensión necesaria y se ha desinflado con el paso de las jornadas, Olimpiakos se encuentra inmerso en una guerra contra si mismo donde ha habido innumerables cambios en el roster, una espantada de Blatt, el fichaje de Bartzokas a mitad de temporada...todo esto unido a que no juegan competición doméstica los ha convertido en un conjunto talentoso pero inestable que hace que sus opciones de clasificación sean remotas, por otra parte Valencia es un proyecto algo más modesto pero bien trabajado y con cierto interés pero dada la mala racha en la que se encuentra inmerso lo va a tener difícil para clasificarse.

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Zalguiris 19-20

Con permiso de estos tres equipos, la tercera pata de esta historia se encuentra en Lituania. Se trata de Zalguiris, se trata de Jasikevicius. Hace dos años metió en la final four a una plantilla sin un gran nivel pero muy bien trabajada y competitiva, el año pasado aún habiendo perdido piezas importantes de su proyecto y pese al mal arranque consiguió llegar al top-8 y este año, que le han desarmado completamente el equipo y se ha quedado con un equipo con mucha menos calidad de los dos últimos años, vuelve a estar a menos de 10 jornadas del final en una gran posición para clasificarse.

El equipo se resume en cuatro nacionales que parecía que iban a ser más de lo que finalmente han sido pero que reponden bien (Ulanovas, Milaknis, Lekavicius y Grigonis) de los cuales Grigonis está fuera de combate por las lesiones, varios americanos que no pasan de correctos para euroliga (Walkup y Leday) y un proyecto de gran pivot que aún está verde (Landale), con poco más que eso vuelve a competir con cualquiera, a plantear un juego atractivo y valiente y con el sello personal de Sarunas.

El lituano fue el mejor de los bases, pero además lleva camino der ser el mejor de los entrenadores. En sólo un lustro al frente de Zalguiris ha sido capaz de hacer jugar bien al equipo en todas las temporadas, más allá de los resultados.

Sólo hay que oir hablar a sus jugadores para enteder el parecido que tiene como entrenador con el que un día fuera su maestro, Obradovic. Recordar el discurso que dio en una rueda de prensa al ser preguntado por que le parecía la ausencia de su jugador, Augusto Lima, que sde marchó al nacimiento de su hijo.

El entrenador lituano Jasikevicius sobre la baja por paternidad de Augusto Lima

Aún no ha tenido la ocasión de dirigir una plantilla de primer nivel y no será por falta de ofertas, el Barcelona suspira por él, incluso la NBA ya le ha tentado para dar el salto.

Algunos esperamos que en breve se decida a coger las riendas de un gran equipo que le permita alcanzar el trono que parece pronto quedará vacío. Sus gestos, decisiones tácticas y el aroma a gran trabajo que hay detras de sus equipos denota que estamos ante un hombre que sabe lo que se hace.

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Comparativa Jasikevicius-Obradovic

Estaría bien que consiguiera ganar la euroliga con Zalguiris con un plantel con el actual para darle ese áura mística que posee Obradovic, pero por desgracia para los románticos en eso el baloncesto también ha cambiado y ni estamos en el año 92, ni el Zalguiris es el Partizan, ni Lekavicius y Ulanovas son Djordjevic y Danilovic.

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