Un nuevo año la capital de la sede central de la marca deportiva Nike, Portland, albergará el tradicional partido entre los mejores jugadores de High School de EEUU y de nacionalidad estadounidense contra los mejores juniors (menores de 19 años) del resto del mundo. El estadio de los Blazers, el Rose Garden, acogerá este evento el próximo sábado 9 de abril. Milan Macvan o el nacionalizado español Nicola Mirotic, son algunas de las figuras europeas que más han brillado en la historia del torneo. Por Estados Unidos cabe reseñar el impacto que un día tuvieron Ron Artest, Zach Randolph o Josh Smith, que también maravillara en el Trofeo de L’Hospitalet. Y como siempre, la todopoderosa NBA como objetivo final en las ilusiones de estas jóvenes promesas
| SELECCIÓN USA |
Alberto Luna

El equipo USA lleva la delantera en este torneo, disputado con reglas FIBA, que comenzó a celebrarse en el año 1995. En aquel primer enfrentamiento vencieron con dos jovencísimos Kevin Garnett y Stephon Marbury, que más tarde formarían pareja de juego en Minnesota. De entre todos los jugadores estadounidense que han participado en este encuentro tenemos numerosas estrellas de la NBA como Ron Artest, Zach Randolph, Monta Ellis, Joe Johnson, Josh Smith, Kevin Duarant, Michael Beasley o el rookie John Wall, entre otros. El balance de victorias para los norteamericanos es de 10 a 3. Entre los años 2001 y 2003 el partido no se disputó.
En el último encuentro disputado el año pasado, la victoria fue para el combinado estadounidense por 101 a 97. La gran estrella del encuentro fue el pívot turco Enes Kanter que anotó 34 puntos y recogió 13 rebotes, el español Nikola Mirotic participo en el partido aportando 17 puntos y 7 rebotes. El jugador de la universidad de Carolina del Norte, Harrison Barnes, fue el mejor de los norteamericanos con 27 puntos.
El equipo de EEUU presenta el mejor plantel de jugadores en edad senior procedentes del High School dirigidos en el banquillo por Kevin Sutton, entrenador de Montverde Academy en Florida, y Kevin Boyle, quien dirige al prestigioso instituto de St. Patrick en New Jersey, y que este curso ha sido galardonado con el premio a mejor entrenador nacional de High School.
Entre las estrellas locales destaca el último MVP (compartido con James McAdoo) del McDonald´s All-American celebrado en el United Center de Chicago la pasada semana: Michael Gilchrist. El alero del instituto St. Patrick ha completado una temporada de ensueño en donde su equipo tan solo ha perdido un encuentro de 27 disputados. Un auténtico todoterreno desde la posición de 3: fuerte, coordinado y que aporta en todos los aspectos del juego. Los analistas americanos le comparan con Scottie Pippen y Grant Hill.
Austin Rivers, escolta de Winter Park (Florida) es otro de los destacados. Hijo de Doc Rivers, entrenador de Boston Celtics, en EEUU ven en el joven escolta la viva imagen de Kobe Bryant. Fuerte, eléctrico con el balón manos, gran tirador, lo tiene todo para triunfar el próximo curso en la universidad de Duke a las órdenes de Coach K.
Continuando con jugadores con sangre baloncestística en las venas llega el turno para James McAdoo. El futuro jugador de Carolina del Norte sigue los pasos de su famoso tío, Bob McAdoo, en cuanto a elección de universidad se refiere. McAdoo es un alero alto que combina un gran conocimiento del juego (lo que los americanos llaman IQ) y grandes habilidades técnicas.
Tres jugadores que forman esta selección acudirán el próximo curso a la universidad de Kentucky en donde volverán a formar una nueva temporada el mejor plantel de freshman del basket colegial gracias al maestro del reclutamiento: John Calipari. Además del citado Gilchrist, el base Marquis Teague y el alero alto Anthony Davis conforman el futuro inmediato de los Wildcats. El primero, hermano pequeño del jugador de Atlanta Hawks, Jeff Teague, es lo más parecido a John Wall en el panorama de basket de formación. Y Davis es un físico del S.XXI: alto, coordinado, buena capacidad de salto, fundamentos técnicos. Recuerda a Kevin Garnett cuando este disputó el primer torneo hace ya más de 15 años.
Bradley Beal, futuro jugador de los Gators de Florida fue el MVP del último mundial juvenil liderando a esta generación para alzarse con el campeonato en Alemania. Volverá a ser uno de los referentes en esta selección como una de las mejores armas anotadoras desde el puesto de escolta. Por último Adonis Thomas y Tony Wroten completan el equipo en la posición de alero y el pívot Rakeem Christmas para poner kilos en la pintura.
| SELECCIÓN RESTO DEL MUNDO |
Gerard Solé

El equipo mundial estará, una vez más, repleto de jugadores con muchísimo futuro. Sí que, quizás, las bajas de algunos puntales europeos como Nenad Miljenovic (’93) o Jonas Valanciunas (’92), a los que sus equipos (FMP y Lietuvos Rytas) no les ha dejado participar, hará que no podamos asistir al máximo potencial del conjunto mundial, pero el nivel será, igualmente muy alto. Después del gran éxito de Enes Kanter en la pasada edición, el objetivo de este combinado de estrellas vuelve a ser batir al equipo norteamericano. Y muchos mimbres, calidad y talento tienen para hacerlo.
Empezando por el puesto de director, con una bonita combinación entre Kevin Pangos (’93, Canadá) y "Raulzinho" Neto (’92, Brasil), el equipo mundial dispone de todo tipo de jugadores. Pangos se ha ganado su presencia en dicho evento demostrando ser capaz de comandar con la pausa suficiente además de demostrar, también en los entrenamientos previos, de tener una magnífica visión de juego. No faltado de tiro y anotación, es la gran incorporación de la universidad de Gonzaga para la temporada que viene. En cambio, Neto (que ya descubrimos en el pasado Premundial y Mundial de Turquía) ofrecerá más chispa, aunque más intermitencia. Buen anotador, ha ido mejorando su tiro hasta ser un jugador muy peligroso. Su nivel de dirección aún debe mejorar mucho, pero ya es considerado una gran realidad en la canarinha.
Dos magníficos productos europeos copan el puesto de escolta. El ya presente Evan Fournier (’92, Francia) que es uno de los mejores sextos hombres en la Pro A francesa no ha hecho más que confirmar, en los entrenamientos previos, su tremenda madurez de juego. Gran capacidad anotadora, su intensidad defensiva le hace ser un jugador claramente especial y, que, incluso, podría colarse en el próximo draft de la NBA. Compatriota en este puesto le será un motivadísimo Mateusz Ponitka. El polaco ha demostrado su condición de líder desde su llegada, siendo, por muchos, el jugador más intenso. Un exterior muy completo, con gran rango de tiro, mortal en penetración, pero muy fuerte defensivamente. Muchos grandes de Europa se pelean ahora mismo para sacarle de la segunda división polaca.
Talento y clase a partes iguales en el puesto de tres. El chino Guo Ailun (’93) quizás es el mejor anotador a nivel mundial de su generación y su nombre ya está más que pegado en el futuro de la NBA. Debutante en un Mundial con la absoluta en el pasado de Turquía, Ailun demuestra día a día una mejora en su juego constante, haciendo de su velocísima penetración su mejor arma, aunque aún muestra evidentes carencias de regularidad en su tiro exterior. A su lado tendrá ya a todo un profesional, el letón Davis Bertans (’92), desde hace unos meses, jugador de la primera plantilla del Union Olimpija esloveno. Completísimo alero con inmensa capacidad para producir, ya sea en puntos, rebotes o asistencias, además de un carácter del más puro estilo argentino son sus mejores armas. Un jugador a tener en cuenta a nivel europeo y que puede ganarse estos días, incluso, un puesto en el próximo Draft.
Quizás en el puesto de 4 es dónde encontramos más diferencias y complementación entre los dos participantes. Y es que aquí descubrimos un jugador físico, aunque no exento de tiro, como el canadiense Kyle Wiltjer (’92, hijo del exACB Greg Wiltjer) y un auténtico súperclase técnica y tácticamente como Dario Saric (jugador más joven del NHS, ’94). El primero, después de un sensacional paso por High School, se ha ganado ya un puesto en una de las grandes universidades del país, Kentucky, jugando para John Calipari, gracias a un juego muy completo, siendo su potencia física y su intensidad sus mejores bazas. El croata está viviendo una experiencia diferente. Su paso por los primeros entrenamientos está siendo muy discreto e incluso se ha llegado a cuestionar si realmente debería estar aquí por su juventud. Pero Saric sabe que tiene la posibilidad, una más, de demostrar al mundo quién es y hasta dónde llegará. Y, es que, aunque muchos de los expertos no ven a su estilo de juego el indicado para triunfar en la NBA, el presente y futuro de Saric es realmente ilimitado.
Y, un año más, Roy Rana (Canadá, entrenador principal del World Team) vuelve a contar con una batería interior completísima y de mucho talento. Dispondrá de la gran potencia de Bismack Biyombo (’92, la gran revelación de esta temporada ACB), el potencial y talento del estudiantil Lucas Riva (’92) y la infinita calidad y trabajo interior del polaco Przemek Karnowski (considerado el mejor jugador de la generación del 93). Biyombo ya ha dejado boquiabiertos a más de uno con su espectacular potencia de salto y colocación, además de buenos movimientos en la pintura y quizás Lucas Riva aún está sufriendo el cambio tan drástico de nivel (recuerden que juega en la Liga EBA) durante estos primeros días, pese a que ha dejado muestras de su gran calidad. Pero, sin duda, el que no pasa desapercibido es el polaco. Un Karnowski por el que sueñan muchos grande de Europa y que, según algunas fuentes, podría acompañar a Kevin Pangos en los Bulldogs de Gonzaga la próxima temporada. Físicamente hecho, sus movimientos en la pintura son realmente letales y, en esta edición, puede ser el gran tapado del World Team.