Tavares sobresale en la actuación coral merengue en el OAKA (75-87)

Tavares sobresalió en la actuación coral merengue en el OAKA (75-87)

Foto de Pablo Fernández
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“Jimmermanía”: El escolta americano estuvo sublime en la primera parte hoy. Sin salirse de su papel de anotador puro, la figura universitaria sustentó a los de Rick Pitino en los primeros veinte minutos con 13 puntos. Promedia solo uno más en esta Euroliga. Parecía que iba a continuar su racha, pero Laso colocó a Jeff Taylor como perro de presa y ahí se acabó el partido de Fredette. Finalizó con 18 puntos y 9 rebotes. 

La Torre Picasso se incrustó en el OAKA: Walter Tavares se convirtió en el actor principal del asalto madridista al pabellón ateniense. Un dominio sobresaliente del caboverdiano sometió a los interiores verdes, desaparecidos hoy. Acabó como el mejor del partido con 14 puntos y 14 rebotes -8 ofensivos- para un total de 32 de valoración. 

La solidaridad blanca: El Real Madrid repartió un total de 24 asistencias, el doble que su rival, y con Facundo Campazzo como máximo exponente con 8 pases de canasta. Con tan solo nueve pérdidas, el conjunto merengue cuidó sus posesiones y encontró en la mayor parte de sus ataques a algún jugador con ventajas. 

El Real Madrid empleó toda su maquinaria para asaltar al Panathinaikos en el Pabellón de la Paz y la Amistad de Atenas por 75-87, gracias a la actuación coral del equipo y el dominio interior de un Edy Tavares que acabó como el mejor del partido con 14 puntos y 14 rebotes. De esta manera los de Pablo Laso logran su undécima victoria consecutiva para seguir al frente de la competición europea. 

Frenético y milimétrico. Así comenzó el partido en el OAKA, entre las asistencias medidas de Nick Calathes y las rápidas aperturas blancas al triple. En primera instancia, los atenienses salieron más cómodos, cociendo el juego en esa caldera que tienen como pabellón a través del bloqueo y continuación. Jimmer Fredette hacía daño a los blancos y estos, por medio de Tavares y su juego combinativo, intentaban no sufrir en exceso la “Jimmermanía”

Del 16-11 al ecuador del cuarto se pasó al 18-22 en los siguientes cinco minutos. Entre medias, dos faltas de Campazzo y tres triples de los merengues para completar un parcial que les ponía por delante en el marcador a falta de dos minutos. Los de Rick Pitino estuvieron cuatro minutos sin anotar. 

Un suspiro más alargó el Real Madrid la sequía de los locales -tercer equipo más anotador de la Euroliga- en el segundo cuarto. Sumaban Wesley Johnson y Deshaun Thomas como preámbulo de la nueva aparición de Fredette. Los de Laso se atascaban en ataque y solo el talento les salvaba de perder el liderato del marcador. 

Con el partido en torno a los tres puntos de diferencia y un Fredette encendido, la actuación de Rudy volvía a regalar una clase de experiencia y fundamentos en partidos candentes. Al mallorquín le gustan canchas como la griega y no lo oculta. Atacando el balón en defensa y provocando faltas en ataque sin siquiera estar cerca del balón. 

A falta de cuatro minutos para el descanso, los madrileños encadenaron un parcial de 9-2 hasta el final. Dos triples de Trey Thompkins y la gran defensa de Rudy ponían tierra de por medio en el tanteo, solo rebajada con una bandeja en el último segundo de Calathes (34-44).

El tercer cuarto tuvo mucha intensidad, especialmente por parte de los visitantes. El dominio interior de Tavares, la defensa asfixiante de Jeff Taylor sobre Fredette y la incidencia de Randolph y Campazzo fueron la causa de un parcial de 13-5 de salida. La ventaja madridista rozaba los 18 puntos (39-57, min. 24). 

Sin embargo, si bien desactivaron al americano, faltaba el greco-estadounidense. Calathes empezó a sentirse más cómodo para maquillar, de camino, su horroroso partido desde el triple. Bajo el mando del ’33’ verde -qué cosas-, el ‘Pao’ volvió a meterse en el partido. Cinco puntos locales en el último minuto dejaban un interesante 58-66 con un cuarto por disputar. 

A pesar de la escasa diferencia, los blancos afianzaron su posición en el marcador en el último cuarto y no sufrieron ningún amago de remontada por parte de los de Pitino. El absoluto dominio de Tavares en la pintura y la gran actuación de Randolph, con 20 puntos hoy, mantuvieron a raya el débil intento de Calathes, siempre 12 o 13 puntos por debajo. Dos triples consecutivos de Fabien Causeur sentenciaron un encuentro en el que los blancos fueron mejores. 

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