El Joventut de Badalona dio una lección de baloncesto, al exhibir un baloncesto total, para pasar por encima de un inoperante Pamesa Valencia por 84 a 59. Ricky Rubio, agrandó su ya enorme leyenda -recuerden que solo tiene 17 años- con una exhibición de talento inusual para un jugador de su edad, dando una lección de juego a rivales de la veteranía de Williams o Albert Oliver.
El jugador del Masnou mantuvo con su asociado en la doble R, Rudy Fernández, al conjunto de Badalona con ventajas cómodas que rondaban los diez puntos. Rudy Fernández se exhibió en el primer tiempo, con 15 puntos de todos los colores, y excelentes porcentajes. Él solo, y la contundencia en el juego en transición y contraataque tan característico de la Penya, lograban que el DKV, tuviera un partido tranquilo.
Pero el Pamesa tras un primer tiempo atascado, en el que no lograban encontrar ningún tiro cómodo, logró salir con un marcador digno al descanso, gracias a dos triples en los últimos 30 segundos, uno de Claver y un espectacular triple de Douglas desde su propio campo sobre la bocina. Así el conjunto valenciano conseguía salir con seis puntos de desventaja.
“Esto, esto, esto; esto es baloncesto”
Pero entonces llegó el segundo tiempo, y la terrorífica exhibición de Ricky Rubio, que en el tercer cuarto mantuvo a su equipo gracias a sus habilidades defensivas, sacando muy veloces contras. El Pamesa seguía en partido, a pesar de la excelsa defensa del equipo de Aíto, muy agresivos, haciendo continuos 2×1, y haciendo una labor de ayudas y de defensa de líneas de pase impresionante. Así es que el conjunto taronja no consiguió en todo el partido jugar al contraataque ni tiros cómodos en su estático. La afición badalonesa disfrutaba con los suyos y entonaba cánticos como “esto, esto, esto; esto es baloncesto” o “Ricky abusón”
El último cuarto ya fue el de la exhibición de baloncesto total por parte del DKV Joventut, endosando un parcial de 18-0 capitaneado por la joven estrella Rubio. La Penya se gustaba, y la contra seguía siendo su mejor arma, incluidos alley oops en carrera protagonizados por Rudy y Moiso. Las ventajas llegaron a los 27 puntos (77-50). Ricky, además, quiso emularse a sí mismo en aquella ya mítica jugada en la que botó el balón con el pecho para que el reloj no corriera, ganando la última posesión manteniendo el balón botando en el suelo, durante seis segundos. A picardía no le gana nadie.
En rueda de prensa
Oliver: Nos han pasado por encima. Escucha las declaraciones de Albert Oliver y Fotis Katsikaris:
Rudy Le teníamos ganas al Pamesa y más en una competición como esta. Escucha las declaraciones de Aíto García Reneses y Rudy Fernández: