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Quinteto histórico del Basket Zaragoza

  • Conoce cual es el 5 ideal de nombres tan relevantes del entorno del Basket Zaragoza como Álex García, Carlos Paño, Jorge Albericio, Sergio Pérez, Sergio Ruiz Antorán, Titín Cubría y Toño Ruesta,

Continuamos la serie de artículos de Solobasket del #5ideal con la búsqueda del quinteto histórico del Basket Zaragoza 2002 (no confundir con el Club Baloncesto Zaragoza que se vio obligado a desaparecer de la élite por motivos económicos). 

A pesar de su juventud con menos de 15 años de historia, el Basket Zaragoza ha acumulado desde su fundación un gran número de jugadores que han permitido al club lograr el ascenso a la Liga Endesa así como conseguir grandes éxitos deportivos en los últimos años como las semifinales alcanzadas tras eliminar al Valencia Basket en cuartos de final y varias participaciones en la Copa del Rey y Eurocup. Ahora es el momento de elegir qué cinco jugadores y qué entrenador merecen hasta el momento conformar el equipo de ensueño del aficionado rojillo. Con la ayuda de los periodistas más respetados del entorno del CAI Zaragoza propondremos unos quintetos para que luego todos los aficionados del CAI Zaragoza o amantes del baloncesto puedan expresar su opinión. 

Puedes dejar tus comentarios con tu equipo ideal y opinar a través de las redes sociales con el hashtag #5IdealZaragoza.

La próxima semana, recogiendo todas las opiniones vertidas por vosotros, publicaremos un resumen con el quinteto elegido de forma popular via comentarios y hashtag #5IdealZaragoza para que entre todos veamos cuales han sido los jugadores y entrenadores que más nos han marcado en la historia del Basket Zaragoza. 

Fernando Gordo (@FernandoGordoSB) - Periodista Solobasket.com 

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5 ideal Basket Zaragoza Fernando Gordo

Base: Pedro Llompart. Empate técnico con Sam Van Rossom que nos dejó alguno de los momentos más inovidables de la breve historia del Basket Zaragoza. El VanRossonazo que dio al CAI la victoria en el Palau Blaugrana nos permitió a los presentes ese día en el pabellón darnos cuenta que los días grises de la LEB eran cosa del pasado y su actuación en el segundo choque ante Valencia Basket en los históricos cuartos de final de la campaña 2012-2013 pusó al CAI en las cotas más altas de la historia del club. Sin embargo me decanto por Pedro Llompart porque tuvo el mismo protagonismo en esa temporada mágica en la que se alcanzaron las semifinales de la Liga Endesa y fue líder del equipo la siguiente campaña en la que se alcanzó las semifinales de la Copa del Rey. Aunque los dos son merecedores del puesto, el mallorquín fue algo más regular que el belga en el global de su paso por el club. Mención para Carlos Cabezas que brilló a un gran nivel las dos temporadas que jugó.

Escolta: Paolo Quinteros. El argentino marcó de forma definitiva el devenir de la entidad. Fue primero verdugo impidiendo el ascenso del CAI con una actuación sublime en su paso por el Baloncesto León y la siguiente campaña fichó por el CAI y renunció a la ACB para vivir los primeros años en la élite del equipo maño. Dos ascensos a ACB, un descenso y una última temporada en el equipo que supuso la consagración del equipo en la Liga Endesa. De los siete años en la máxima competición nacional sigue siendo el jugador que más puntos ha anotado de promedio por partido, más de 15 de media. Junto a él hemos de situar a un Matías Lescano que aunque no alcanzó el nivel de su compatriota sí fue el jugador más comprometido con el proyecto durante las siete temporadas en las que formó parte de la plantilla y a Steffanson, que pese a tener un rol secundario fue muy querido por los aficionados porque le puso pitera* a cada minuto jugado con el conjunto zaragozano.

Alero: Damjan Rudez. Aún es pronto para situar a Joan Sastre en el TOP de los aleros de la historia del CAI aunque va por buen camino si se mantiene en las próximas campañas en el club. Pero hasta que llegue ese momento, situamos a Rudez en la posición de alero aunque alternara las posiciones de tres y de cuatro indistintamente, para hacerle hueco, porque merece estar por méritos propios en el mejor quinteto de la historia del club. Aunque solo pudimos disfrutarle durante dos temporadas, desde el primer momento nos dimos cuenta del lujo que tenía el CAI Zaragoza de tenerle en sus filas. Un auténtico francotirador con gran calidad que sin embargó se destapó como un jugador de equipo que puso el colectivo siempre por encima de sus actuación individual. De Zaragoza dio el salto a la NBA aunque desde Estados Unidos siempre ha tenido buenas palabras de su pasado por el CAI y dejó un gran poso en la afición. Su triple para ganar ante sus exaficionados en la pista del Cedevita permitió al CAI soñar en su debút en la Eurocup aunque finalmente quedaran apeados en la última jornada del Top32.

Ala-Pívot: Pablo Aguilar. La posición en la que más me ha costado decantarme por un jugador. A partes (casi) iguales merecían el puesto Otis Hill, Darren Phillip, Sanikidze y el propio Aguilar. El granadino finalmente es el elegido por su compromiso con el club y por estar presente en el periodo de máximo esplendor del conjunto rojillo -más allá del buen nivel que exhibió que le catapultó a la Selección Española-. Por pocos metros de distancia se impuso en esta particular carrera a DP que fue pieza clave de los dos ascensos del CAI a la ACB, a un Otis Hill que fue la primera gran estrella de los aficionados y que ayudaba semana tras semana a llenar un Príncipe Felipe que imponía en la LEB, y a al georgiano Sanikidze que pese a estar una única campaña dejó huella por su carisma y energía. Jelovac merece aparecer entre los candidatos, pero pese a lo espectacular de sus números y su calidad, la marcha del equipo y su actitud en determinados momentos no le permite estar al nivel de los otros cuatro jugadores mencionados.

Pívot: Henk Norel. Como ocurre con su compatriota Sanikidze, Shermadini podría aspirar a este puesto si no fuese porque estuvo una única campaña en el equipo rojillo. Norel sin embargo ha mantenido su nivel pese a las lesiones durante cuatro campañas siendo con mucha diferencia el jugador del CAI que más ha valorado -en números totales- en su etapa ACB. Su regularidad cuando ha podido estar en pista, le han dado el equipo las últimas campañas un líder reconocible y un pilar fundamental que está llamado a seguir creciendo con el club. Hettshemeier también estuvo al mismo nivel que Norel las dos campañas que permaneció en el CAI antes de volar a Málaga y Madrid.

Entrenador: José Luís Abós. No es de extrañar que sea la única de las seis piezas cuya elección haya tenido el apoyo unánime de los que hemos colaborado en este artículo. Pero que nadie se equivoque. Nada tiene que ver su fatal desenlace ni tampoco se ha de pensar que todo fue idílico en su paso por el banquillo del CAI. Debido a la exigencia de los aficionados tuvo momentos buenos y malos con los seguidores del club y su figura creció con el paso de los años. Logró triunfar finalmente en su tierra, algo especialmente complicado en Zaragoza y construyó junto a Willy Villar el mejor CAI de la historia hasta el momento. Se ganó a pulso el respeto de aficionados, colegas rivales, árbitros y de todo el mundo del baloncesto y en sus últimos días entre nosotros nos dio una lección de vida que va mucho más allá del baloncesto.

*Expresión típica aragonesa que significa bravura, valentía.

Carlos Paño - Periodista Heraldo de Aragón

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5 ideal Zaragoza Carlos Paño

Base: Sam Van Rossom. Es la posición que más dudas me ha generado, tras haber disfrutado de bases como Carlos Cabezas y Pedro Llompart. Sin embargo, he optado por el belga porque me transmite mucha seguridad y una mayor alegría en el juego. Por su lucidez en la dirección, por su capacidad anotadora, por su efectividad en los triples, porque siempre emerge en los momentos más comprometidos.... Además, se emplea al máximo en defensa, es una persona formidable y une al vestuario. Con todo, considero que Cabezas, y sobre todo Llompart, también merecerían ese reconocimiento.

Escolta: Paolo Quinteros. Era una amenaza permanente para el rival, sobre todo en sus acciones ofensivas. Muy fiable en el tiro, punzante en su juego, valiente, con muchísimos recursos, capaz de fabricarse sus propias canastas. Con el marcador igualado y el tiempo prácticamente consumido, siempre le daría el último balón. Matías Lescano también dejó huella en Zaragoza y tuvo una importancia capital en los éxitos del club.

Alero: Damjan Rudez. Ni una sola duda en este sentido. El mejor alero que ha tenido el CAI Zaragoza. Un francotirador sensacional, con unos porcentajes de tiro devastadores, que arma el brazo con rapidez y que resulta incontenible a poco que esté acertado. Nunca se esconde y es generoso al máximo: siempre piensa más en el equipo que en sí mismo.

Ala-Pívot: Pablo Aguilar. Uno de los jugadores más queridos por la afición y por sus propios compañeros. Aquí derrochó compromiso, responsabilidad y liderazgo. Fue un lujo que portara la capitanía del CAI. Fue un líder a quien secundar, admirar y seguir. Para el rival, una amenaza por dentro y por fuera, con buen tiro a larga distancia, que rebotea con facilidad, que interpreta el juego a la perfección y que también asume responsabilidades cuando a otros les tiemblan las manos. Por todo ello, sitúo a Pablo por delante de Darren Phillip. Jelovac es talento puro, con una muñeca privilegiada, aunque con unas desconexiones sorprendentes.

Pívot: Henk Norel. Shermadini y Hettsheimer han sido dos piezas importantes en el CAI Zaragoza. Sin embargo, Norel es una de mis debilidades. En el aspecto ofensivo, tiene unos recursos técnicos al alcance de muy pocos. Destaco, también, su capacidad para sobreponerse a las adversidades tras haber superado dos gravísimas lesiones de rodilla. Es un jugador que siempre suma, aunque alejado aún del rendimiento ofrecido en 2013, antes de su segunda lesión. Uno de los mayores activos de la plantilla actual.

Entrenador: José Luís Abós. Su trayectoria, muy sólida, tuvo en Zaragoza su mayor expresión. Se incorporó en 2009, con el club oprimido por las urgencias: lastrado por una importante deuda financiera y con la necesidad de regresar a la élite con inmediatez. Lo consiguió en el primer intento. La andadura de José Luis fue convincente; sus resultados, incuestionables; y su estilo de juego, una propuesta muy atractiva para el espectador, devolvió el entusiasmo al pabellón Príncipe Felipe. Exigente al máximo, no permitía ni una sola desatención en el juego; pero era, al mismo tiempo, un entrenador cercano y afable y muy justo con sus jugadores. Tomó el mando de un equipo modesto y desnortado, y lo impulsó con firmeza a la cima del baloncesto español. Ahí quedan, entre otros éxitos, el ascenso a la ACB, el tercer puesto de la Liga en 2013, las semifinales de Copa de 2014 o la primera clasificación del equipo para las competiciones europeas.         

Jorge Albericio (@albericious_) - Periodista BalonZesto

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5 iIdeal Basket zaragoza Jorge Albericio

Base: Sam Van Rossom. Su inolvidable canasta que dio la primera victoria aragonesa en el Palau Blaugrana, aquel maravilloso SanVanRonazo, ya justificaría la designación. Pero además, es el reflejo del método CAI: jugador con proyección que evoluciona en el equipo zaragozano hasta un rendimiento top que lo pone en ruta por la Autovía Mudéjar. Y mientras, calidad, compromiso total y espíritu de equipo.

Escolta: Jon Stefansson. El islandés representa el carácter aragonés que debería dejar constancia en este '5 ideal' algún jugador zaragozano de la todavía incipiente cantera caísta: tiene un poco del espíritu de los Arcega, la rasmia de los Angulo, el coraje de Zapata. Refleja ese tipo de jugador que siempre ha sido tan querido y respetado en el coliseo zaragozano. La influencia de Thor Stefansson superó el ámbito estadístico: fue la intensidad hecha baloncesto y la demostración de cómo se juega en ambos lados de la pista a este deporte en Zaragoza.

Alero: Damjan Rudez. Llegar a la NBA desde el CAI se ha naturalizado (Antetokounmpo, Marcus Landry) pero es una consecuencia de un trabajo continuado y un progreso que reafirma una proyección aún mayor. Rudez dejó su impronta en el CAI a base de triples imperecederos en los mejores años colectivos, y con el paso del tiempo y desde la distancia ha seguido demostrando que su sentimiento caísta es como uno de sus triples desde la esquina.

Ala-Pívot: Pablo Aguilar. Fue el jugador franquicia del CAI durante 3 temporadas, desde donde alcanzó la internacionalidad absoluta tras demostrar un liderazgo incuestionable que llevó al CAI a su mejor clasificación histórica, a codearse con los grandes e invitó al caísmo a soñar son ser quien fue. En Zaragoza encontró el amor y Zaragoza se enamoró de él.

Pívot: Henk Norel. El capitán actual del CAI fue uno de los pívots ACB más dominantes hace tres cursos. Como también lo había sido Rafa Hettsheimeir, quien también se jugó su físico por el CAI antes de fichar por el Real Madrid. El pívot holandés sacrificó su viaje de novios tras contraer matrimonio para continuar con su recuperación y así comenzar a tope con el CAI: poco más se puede decir sobre su compromiso. Es, como todos los anteriores, mucho más que un one-and-done, lo que los convierte en referentes icónicos de un joven club con apenas 7 años de historia en la élite.

Entrenador: José Luis Abós. Quizá la elección unánime en el puesto de entrenador le haga recordar al Basket CAI Zaragoza que tiene pendiente retirar una camiseta con el dorsal número uno y el nombre de José Luis Abós y exhibirla en el techo del pabellón junto a la de Fernando Arcega, tal como anunciaron hace ya año y medio. Abós, como todos los grandes entrenadores, fue para todos algo más que un coach.

Sergio Pérez (@sergioperezmend) - Periodista El Periódico de Aragón

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5 ideal Basket Zaragoza Sergio Pérez

Base: Sam Van Rossom. Willy Villar fichó en el verano del 2010 a un belga que no había acabado de explotar sus aparentes virtudes técnicas y físicas en Italia. Después de un primer año poco elocuente, Van Rossom se convirtió en Zaragoza en un base total: capaz de anotar, defender, pasar y liderar. De su mano, el CAI alcanzó las semifinales en la temporada 2012-2013. El mejor base que ha tenido el CAI en esta nueva etapa en la ACB y, seguramente, uno de los tres mejores jugadores que han pasado por el club en estos catorce años.

Escolta: Paolo Quinteros. Jugador carismático, muy querido por la afición del pabellón Príncipe Felipe y determinante en los dos ascensos a  la ACB, Paolo Quinteros ha sido hasta ahora el killer por excelencia de este nuevo CAI. Excelente jugador, anotador extraordinario, con una mano privilegiada, listo y hombre de carácter, el argentino llenó los ojos del aficionado y de canastas los aros rivales.

Alero: Bracey Wright Solo estuvo una temporada en el CAI, en la 11-12, y no rindió al máximo de su nivel. Jugando muy despreocupado y en apariencia sin alcanzar nunca su límite, el americano fue capaz de promediar 15 puntos por encuentro. Talento puro y calidad baloncestística en su máxima expresión. 

Ala pívot: Otis Hill. No ha sido el mejor cuatro que ha tenido el CAI. Pablo Aguilar, Stevan Jelovac o Viktor Sanikidze, por ejemplo, están varios escalones por encima en calidad, pero el impacto de Otis Hill en el CAI fue incontestable: llegó con el nacimiento del proyecto y el pabellón prácticamente lleno en la segunda temporada de vida de la institución. Otis Hill fue el primer gran jugador que tuvo el club y uno de los primeros que llenó el corazón de sus aficionados. Pesado, perezoso en defensa y con una ética de trabajo mejorable, pero con una mano en el poste bajo de las que no quedan. 17,4 puntos y 16,3 de media en sus dos años en Zaragoza.

Pívot: Georgi Shermadini. Norel, Hettsheimeir, Kravtsov… El CAI ha tenido buenos cincos en su trayectoria, aunque casi todos de un perfil muy parecido. Por encima de esos nombres está Giorgi Shermadini, al que el club fichó procedente del Olympiakos y donde volvió a mitad de temporada después de firmar 13 puntos, 6 rebotes y 16 de valoración media.

Entrenador: José Luis Abós. De la mano de Abós, el CAI consiguió el segundo ascenso a la ACB de su historia, mantenerse en la élite primero, consolidarse como un club habitual del playoff y la Copa del Rey y tocar el techo de la institución hasta el momento con las semifinales de Liga de la temporada 2012-2013. Bajo su mano prácticamente todos los jugadores mejoraban su rendimiento. Muy preparado técnica y tácticamente, el tándem que formó con Willy Villar y Reynaldo Benito fue determinante en el pausado pero sólido y continuado crecimiento del club. Su recuerdo será eterno.

Sergio Ruiz Antorán (@puertatras) - Periodista Puertatrás 

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5 Ideal Basket Zaragoza Sergio Ruiz Antorán

Base: Pedro Llompart. Sobriedad, presencia, dirección, liderazgo sordo y empatía con su entrenador. Base a la antigua usanza, engarzó con el baloncesto de José Luis Abós para conducir al CAI a una semifinal de Copa y otra de Liga Endesa. Si se repasa la lista de playmakers del CAI da vértigo. Quizá Diego Ciorciari, Billy Keys o Lionel Chalmers tenían más clase, Rodrigo San Miguel o Quino Colom deberían haber marcado una época, Carlos Cabezas o el efímero Gianmarco Pozzecco podían enchufar tiros más calientes, Sam Van Rossom tenía esa electricidad de estrella, Lucas Victoriano nos regaló su templanza o Pedro Rivero, Richi Úriz o Mario Fernández sumaban más intangibles, pero Pedro Llompart fue ese héroe desde el silencio que puso al CAI en su máxima altura.

Escolta: Paolo Quinteros. Antes y después de Quinteros. Así se podría definir la historia del CAI. Algo divino. Su fichaje en el 2008 trazó la línea del primer ascenso y su permanencia en la plantilla evitó el derrumbe y cimentó el despegue hacia el presente. Valiente, tirador y decisivo, con el argentino llegó el carácter ganador y la irrupción en la ACB tras seis proyectos errados. Sólo se equivocó en una cosa: enfrentarse a otro ídolo, José Luis Abós. Un punto por encima de la clase de Bracey Wright, los puntos de Joe Crispin, la bravura de Jon Stefansson o la polivalencia de Michael Roll.

Alero: Joan Sastre. Presente y futuro. Otra 'pesca' de Willy Villar. Lo único rescatable de la actual temporada, si mantiene su progresión el alero balear apunta a la selección española. Muelles y piernas para correr la pista, alta fiabilidad para el triple, mejora defensiva... y la golosa sensación de que le queda un mundo por delante para progresar. Pongo al futuro antes del carácter de David Barlow, la experiencia de Alberto Angulo, los recursos de Txemi Urtasun, la muñeca de Alberto Corbacho, la potencia de Heshimu Evans, el corazón de Pere Tomás o la épica de Matías Lescano.

Ala-Pívot: Pablo Aguilar. El granadino confirmó en Zaragoza que no sólo era una promesa. Las lágrimas  en su despedida reflejan el punto de confidencialidad que le unió con la grada y el club. Maduró en paralelo al equipo abriendo el campo con sus tiros, fortaleciendo el rebote y dejando su marca dentro de un vestuario unido gracias a su química. Delante en la lista de Stevan Jelovac en esa espiritualidad, la potencia de Marcus Landry, la efervescencia contagiosa de Darren Philips, los muelles de Cuthbert Victor y de Damjan Rudez por regularidad.

Pívot: Henk Norel. Epicentro de la zona, acalló su fama de blandito en una primera temporada espectacular. Y ya lleva cuatro sin aflojar. Solo las lesiones deceleraron su dominio interior y mantiene su trascendencia dentro y fuera de la pista. Se merece el título por rendimiento, pero también por fidelidad, por encima de la clase de Otis Hill, la intimidación de Ondrej Starosta, imponente presencia de Gio Shermadini, la energía de Joseph Jones, los pies de bailarín de Rafa Hettsheimeir, la sobriedad de Oriol Junyent o el músculo de Rasko Katic.

Entrenador: José Luis Abós. Si un puesto no puede tener discusión es este. La huella que dejó José Luis Abós en el CAI y en toda Zaragoza es indeleble. Su matrimonio deportivo con Willy Villar rescató a un equipo que vagaba por la mediocridad y lo colocó dónde el pasado colectivo recordaba la grandeza de esa camiseta roja. Con normalidad y trabajo, capeando las dudas iniciales, Abós triunfó en casa, algo extremadamente complicado en la exigencia maña. Su dolorosa ausencia bien merece transformarse en un homenaje eterno. #PabellonJoseLuisAbos
 

Jesús Cubría (@titincu) - Periodista Aragón Televisión

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5 Ideal Basket Zaragoza Jesús Cubría

Base: Sam Van Rossom: Su carácter, su progresión meteórica desde su llegada al equipo y sobre todo su canasta histórica en el Palau, que propició la única victoria de un equipo aragonés de baloncesto en la cancha del Barça, es suficiente aval para considerarle el mejor base de este nuevo CAI Zaragoza. Todo ello a pesar de contar con todo un campeón del Mundo como Carlos Cabezas que también relanzó su carrera en Zaragoza. Imposible no nombrar a André Turner que con 43 años regresó a la capital del Ebro para ayudar en la parte final de la campaña 07-08 a lograr el primer ascenso. El vínculo con la memoria del antiguo CAI, el CB Zaragoza, que estableció el 'Mago de Memphis' fue un símbolo para muchos de los que vivimos el esplendor del club en los '80.

Escolta: Paolo Quinteros: El de Entrerríos dejó su impronta durante 4 años en el CAI (2 en LEB y 2 en ACB). Anotador compulsivo, conectó con la grada y aunque tuvo algún altibajo, su rendimiento fue muy notable y sobre todo decisivo para lograr los dos ascensos. Durante su etapa caísta engrosó las filas de la 'Albiceleste' convirtiéndose en Mundialista y medallista Olímpico en una selección preñada de estrellas. Un peldaño por debajo de Quinteros destacaría a Joan Sastre, que ha vivido en la presente temporada una explosión espectacular, y cómo no a Matías Lescano, un jugador emblemático que fue símbolo del proyecto en sus primeros años durante nada menos que 7 temporadas.

Alero: Damjan Rudez: El alero croata derrochó clase en sus dos años como caísta. De la mano de Pepelu Abós alcanzó un nivel extraordinario que le catapultó a la NBA. Su capacidad para el triple, sobre todo desde las esquinas, fue una seña de identidad del mejor CAI, áquel que logró la tercera plaza de la Liga ACB en la campaña 12-13.

Alapívot: Pablo Aguilar: El alapívot granadino también vivió su explosión como jugador en las filas caístas. Tres temporadas, incluyendo la histórica 12-13, fueron clave en su carrera hasta el punto de acabar alcanzando la internacionalidad absoluta. Su capacidad para abrir el campo con su tiro exterior también fue uno de los principales argumentos de aquel equipo que enamoró a la ciudad. Sus lágrimas en la despedida son otra de las imágenes icónicas de este nuevo CAI. Muy cerca del nivel de identificación de Pablo con la grada y el club estuvo Darren Phillip, que al igual que Paolo Quinteros fue decisivo en los dos ascensos. Permaneció durante cinco temporadas en el proyecto protagonizando momentos míticos como su salida ante la afición tras el primer ascenso con su grito de ¡VAMOS A FIESTAAAAA!

Pívot: Gio Shermadini: El pívot georgiano apenas jugó 17 partidos de Liga, dos de Copa y 16 de Eurocup como caísta (luego fue traspasado al Olympiacos) pero dejó huella en la pintura rojilla. Pepelu Abós trató de convencerle de su papel de estrella pero su carácter quizá no le permitió rendir a un nivel mayor aún. He elegido a Gio pero tanto Henk Norel como Rafa Hettsheimeir podrían ocupar la posición de 5 en esta elección, la que más dudas me ha generado. Henk, por su extraordinario nivel en su primera campaña, la 12-13, cuando estaba dominando la ACB pero se lesionó a dos jornadas para la conclusión de la Liga regular. Y Rafa Hettsheimeir por su colaboración al segundo ascenso y por sus dos años en ACB en los que rindió a un nivel tremendo.

Entrenador: Pepelu Abós: NO hay duda. Convirtió un club deprimido por el descenso en un proyecto ganador en tan solo un curso. Tras lograr el ascenso asentó las bases del club en ACB y lo llevó a cotas inimaginables acuñando la frase 'nos hemos ganado el derecho a soñar'. Construyó un estilo de juego propio con el que la grada se identificó, a pesar de que por factores externos tuvo mucho tiempo a sus propios aficionados en contra. Su tremenda personalidad le llevó a triunfar de forma rotunda en su casa . Sus 5 años como entrenador son un hito nunca antes visto en un banquillo (el de éste nuevo CAI y el del antiguo), que siempre ha sido muy caliente y volátil. Su triste desaparición supuso un mazazo para el proyecto del que aún no se ha recuperado del todo. Su espíritu nunca debería abandonar a un CAI Zaragoza que bajo su tutela recuperó el status que la ciudad merece en el panorama baloncestistico nacional. Su recuerdo y su memoria permanecerán siempre vivos en el corazón del caísmo.

Toño Ruesta (@antonioruesta) - Periodista Cadena SER

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5i Ideal Basket Zaragoza Antonio Ruesta

Base: Sam Van Rossom: El base belga nos descubrió su intensidad, su potencia física y sobre todo una mejoría en la dirección y en el tiro extraordinaria en su última campaña. El Cai echó mucho de menos su frescura cuando se marchó.

Escolta: Paolo Quinteros: Ningún tirador como él. El argentino jugó a un altísimo nivel en LEB y ACB, fue piedra angular del perímetro rojillo y aportó la raza y la clase que hicieron olvidar su estatura. Vino con vitola de estrella y nunca soltó los galones.

Alero: Damjan Rudez Antes de cualquier valoración, perdón al “capi” Lescano, el jugador más longevo del club y por momentos, clave. Pero el croata, que sufría momentos de desconexión, desplegó su halo de escuela balcánica en Zaragoza: fundamentos, mecánica de tiro, potencia física. Siempre fue un gozo verlo saltar a la pista.

Ala Pivot: Viktor Sanikidze: En este caso, el punto de espectáculo también ensombrece a otro grande de los tiempos LEB, Darren Phillip. Siempre que salía la barba del georgiano, saltaba la chispa. Un mate, un triple, un robo… y a pesar de ello nada alocado. El basket es un show y pocos como él para levantarnos del asiento.

Pivot: Rafael Hettsheimeir: el hispano-brasileño fue una apuesta en LEB que acabó fichado por el Real Madrid y Unicaja. Era una joya por pulir y en el Príncipe Felipe le salieron las aristas. Aprendió a moverse, a defenderse de las faltas, a intimidar y a transmitir energía desde el cinco bajo el aro. Incluso contemplamos sus primeros pinitos con el 6,75.

Entrenador José Luis Abós: Más allá del componente sentimental, que también, el zaragozano fue profeta en su tierra, y en Aragón no es nada fácil.  Hizo lo más importante, que jugadores como Van Rossom, Rudez, Norel o Aguilar dieran un gran salto cualitativo sacándoles el máximo partido.

Álex García (@AGarciaBasket) - Periodista Aragón Radio

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5 ideal Basket Zaragoza Álex García

 

  • Base: Sam Van Rossom
  • Escolta: Paolo Quinteros
  • Alero: Damjan Rudez
  • Ala-Pívot: Pablo Aguilar
  • Pívot: Giorgi Shermadini
  • Entrenador: José Luís Abós

Inchas Lleons (@InchasLleons) -  Peña del Basket Zaragoza.

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5 ideal Basket Zaragoza Inchas Lleons
Hace tan solo unas semanas los seguidores más fieles del Basket Zaragoza, los Inchas Lleons, también votaron en Twitter quiénes habían sido para ellos los mejores jugadores de la historia del club. Van Rossom (82%), Paolo Quinteros (68%), Damjan Rudez (82%), Pablo Aguilar (38%) y Giorgi Shermadini (52%), fueron los escogidos por cerca de un centenar de aficionados caistas. 

Tras haber leído a los periodistas que siguen la actualidad del Basket Zaragoza, es tu turno. ¿Te atreves a lanzar tu quinteto ideal? Participa en la Redes Sociales usando el hashtag #5IdealZaragoza. La próxima semana compartiremos los resultados de nuestros lectores y elegiremos el 5 ideal de la historia del Basket Zaragoza.

 

 

Gracias a todas las personas que han colaborado aportando su #5Ideal para este artículo y gracias también a todos los que vais a participar via comentarios y twitter.

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Comentarios

Si tenemos que mirar solo al menos glorioso presente y solo ACB mi elección es:
Van Rossom, el mejor base que ha pasado por Zgz en esta epoca
M.Roll, todo clase el americano. Quinteros en ACB participó activamente en el descenso
Rudez, no por nada juega NBA
Sanikidze, para mi es el mejor jugador de ésta época, al igual que Van Rossom tiene sitio en un grande ACB
Shermadini, duró poco pero marcó las diferencias más que Norel

Andre Turner-Mark Davis-Fernando Arcega-McGee-Bannister

Me sale un equipo bastante móvil, me sabe mal dejar fuera a Pepe Arcega y Leon Wood, pero hay tantos...(Zapata, Indio Díaz, Paddio, Andreu, Toolson...)

Con todo el respeto, no se si tiene mucho sentido elegir un 5 titular histórico del CAI sin tener en cuenta el antiguo equipo, con mucho el mas glorioso.

La serie actual es de los equipos de la Liga Endesa y aunque compartan patrocinador y color, nadie tienen que ver uno con el otro. Pero haremos uno del CBZ más adelante seguro.

¡Claro que nos acordamos! Pero este quinteto es del actual Basket Zaragoza, no del Club Baloncesto Zaragoza, como comentamos en el artículo. Hubiese sido mucho más complicado hacerlo. ¡Más adelante seguro que lo hacemos!

A mi sin duda es la posición que más me ha costado elegir y de hecho he estado a punto de ponerle porque fue pieza fundamental de los dos ascensos del club, pero finalmente me he decantado por Pablo Aguilar porque su compromiso con el club es innegable y su rendimiento el tiempo que estuvo en el club, altísimo.

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