Solobasket hace parada en el Olímpic de Badalona para sentarse con Jordi Martí, director deportivo de la Penya. En un encuentro pausado, repasamos la actualidad del club, desde el impacto sísmico de Ricky Rubio hasta la gestión de una cantera que se enfrenta al desafío de la NCAA, sin olvidar la ambición europea con la Final Four en el horizonte.

El balance: entre el “notable alto” y el estrés de la élite

Con un balance de 10-6 en Liga Endesa, el Joventut navega en la zona noble de la tabla pese a algún tropiezo reciente. Martí reconoce que el equipo ha empezado bien, pero advierte que ahora llega la verdadera prueba de fuego con la acumulación de partidos. “Empieza a notarse un poco el estrés. Este va a ser el momento de ver realmente a qué nivel está el equipo”, explica el directivo, quien define al grupo como comprometido y sacrificado.

En estos meses hemos visto un equipo con rostros reconocibles y un juego atractivo. ¿Cuáles crees que están siendo los grandes puntos fuertes del Joventut hasta ahora?

Jordi Martí: “Creo que la vuelta de Ricky Rubio ha generado varias cosas importantes: primero, expectación; segundo, ilusión; y tercero, sobre todo, liderazgo. Es el jefe del grupo, transmite control y motivación, y hace que todos estén muy enchufados. Tener un líder así siempre es clave, porque aporta mucho al equipo en cualquier contexto”.

Objetivos: La Copa de Valencia y el sueño de la BCL en casa

La clasificación para la Copa del Rey ya es una realidad, un hito que Martí pone en valor dada la extrema igualdad de la Liga Endesa, donde “cualquier equipo puede pasarlo mal” y cita los ejemplos de las dificultades de Barça o Unicaja ante rivales de la zona baja. Para el director deportivo, estar en la Copa es la señal de haber hecho los deberes en la primera mitad del curso, pero el camino no termina ahí: el objetivo es mantenerse arriba para asegurar el Playoff.

En el plano europeo, tras una fase regular perfecta en la Basketball Champions League, el equipo afronta un Grupo K de máxima exigencia. Martí analiza el escenario y la presión de ser los anfitriones de la fase final:

P: ¿Qué supone (¿más presión?) organizar la Final Four de la BCL?

J.M.: “Lo comparo un poco con hace unos años, cuando fue la fase final de la Copa del Rey en Badalona. Por suerte, nosotros también nos clasificamos por méritos propios, aunque en ese caso sabíamos que jugaríamos la Copa de todas formas. Aquí la situación es diferente: no te clasificas automáticamente, y eso ha generado un extra de ilusión, pero también, quizás, un poco de estrés para el grupo. Nuestro trabajo ahora será asegurarnos de que esto no se convierta en una presión añadida”.

Dani Miret: Identidad y “nueva generación” en el banquillo

La apuesta por Dani Miret tras la etapa de Carles Duran es, para Martí, una decisión natural y de plena confianza. El director deportivo define a Miret como alguien “muy suyo”, con quien ha compartido toda su evolución desde la cantera hasta el CB Prat.

“Dani es un entrenador de nueva generación, muy preparado para todo lo que implica la liga actual”, afirma Martí. Destaca su capacidad de estudio y el control sobre el grupo, mostrándose muy satisfecho con su bagaje de victorias pese a ser un recién llegado a la ACB. “Vamos paso a paso, haciendo las cosas con calma, sin precipitarnos, y disfrutando del proceso”, añade.

Nombres propios: El factor Tomic, el “reset” de Ricky y el enigma Dekker

La conversación se detiene en los pilares del vestuario. Sobre Ante Tomic, Martí es tajante: “Es fundamental”. Explica que la presencia de Ricky le ha liberado de presión, permitiéndole brillar más. “Evidentemente, Ante se va haciendo mayor y tenemos que aprovechar al máximo su calidad… sigue siendo Ante Tomic: talento, lectura de juego, baloncesto atractivo. Y como persona, es un 10”.

Sobre el esperado regreso de Ricky Rubio, Martí detalla un proceso largo y madurado, que no se dio el año pasado por cuestiones personales del jugador (su paternidad, su salida del Barça), pero que ha cristalizado ahora en un momento perfecto.

P: ¿Se esperaba un rendimiento como el que está ofreciendo?

J.M.: “Es un jugador que, además de estar hecho para competir y ganar, es un espectáculo en sí mismo. Su juego atrae a la gente, y sin duda es un jugador para ver y disfrutar de su magia en la cancha. Eso es muy positivo para la Penya, para Badalona y para el baloncesto en general. Evidentemente, es un jugador con edad y con una carrera intensa, lo que puede generar ciertas dudas, pero nunca respecto a su talento y su control del juego. Lo que sorprende ahora es ver que todavía le queda ‘batería’ para dar mucho más, y esperamos que pueda seguir así durante mucho tiempo”.

En el otro lado de la moneda se encuentra Sam Dekker, un jugador al que el club intenta recuperar para su mejor versión. Martí admite que están reflexionando mucho sobre su situación: “Si tuviéramos que señalar qué pieza falta, esa pieza sería él o, mejor dicho, un Sam Dekker al máximo nivel”.

Planificación y Mercado: Estabilidad en un entorno difícil

A diferencia de otros clubes de la ACB que acumulan numerosos cambios, la Penya ha mantenido el bloque, con la única entrada de Henry Drell por la salida voluntaria de Jordi Rodríguez. Martí señala que el mercado está cada vez más difícil por el bloqueo de la G-League y los mercados asiáticos.

“El error cero es imposible: a veces fichas jugadores buenos que no encajan como esperabas, pero este año hemos logrado que todo encaje muy bien, y eso es fundamental para aprovechar al máximo nuestro presupuesto”, comenta respecto a la planificación estival.

Cantera y el desafío NCAA: “Es un negocio con mucho dinero de por medio”

La salida de figuras como David Jimeno o la fuga de talentos a Estados Unidos (Conrad Martínez, Ian Platteeuw, etc.) marcan la agenda formativa. Martí admite que la salida de Jimeno fue una sorpresa y reflexiona sobre el papel de Pau Ribas en su transición a la estructura técnica, destacando su pasión por la formación pese a la dificultad del cambio de rol.

Sobre la nueva Liga U22 y la competencia con la NCAA, Martí es realista: “Creo que con el tiempo lo iremos viendo. A todos los clubes de la ACB nos ha sorprendido un poco esta situación: en apenas dos meses es muy difícil organizar todo y definir cómo va a funcionar. La premisa de intentar que no se vayan los talentos fuera va a ser prácticamente imposible, porque hay muchísimo dinero en la NCAA. Lo positivo es que creo que la Liga irá creciendo y tendrá atractivo: ver a buenos jugadores jóvenes siempre atrae. Solo necesitamos tiempo para que todo se consolide, pero el objetivo final es bueno para la Liga.”

P: ¿Cómo afectan estas salidas a la planificación deportiva y al desarrollo de la cantera a medio y largo plazo?

J.M.: “De aquí a unos años, veremos qué pasa con todos estos jugadores que han estado fuera. Hay varias cosas a tener en cuenta: muchos volverán tras haber recibido mucho dinero, y su adaptación puede ser complicada. No todos irán a la NBA; solo un pequeño porcentaje lo hará, así que la mayoría volverá. Es un negocio con agentes implicados y mucho dinero de por medio… esto trastoca completamente la planificación, sobre todo en el Joventut”.

Martí pone el ejemplo de Ian Platteeuw y la dificultad de reservar espacios en el primer equipo ante la incertidumbre de cuándo regresarán los jóvenes, quienes además deberán “reciclarse” tácticamente al volver del entorno universitario.

Un futuro ligado al Olímpic

Tras toda una vida en el club desempeñando casi todas las funciones posibles —jugador, delegado, director de escuela, jefe de cantera—, Jordi Martí tiene claro cuál es su motor actual. “Llega un momento en el que quiero que mi energía y mi experiencia realmente sumen al club. No me gustaría quedarme un año de más en ningún rol; mi objetivo siempre es que el club aproveche al máximo a todas las personas”.

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