Solapas principales

sito alonso foto:dani vidaurre

Sito Alonso: “Mi continuidad en Gipuzkoa Basket no depende de la categoría”

  • El todavía técnico donostiarra analiza en profundidad el pasado, presente y futuro del club en descenso y sus propias posibilidades para permanecer en San Sebastián

El Gipuzkoa Basket navega en aguas inciertas en los tiempos que corren. Tras una temporada desilusionante, con grandes objetivos que quedaron en el tintero, el devenir de un club que ilusiona a miles de guipuzcoanos depende ahora de infinidad de factores, con la economía a la cabeza y el futuro de su técnico, su guía, su luz al final del túnel… en una mochila.

“Lo más normal es que yo cumpla mi contrato” ha destacado Sito Alonso en rueda de prensa esta mañana, pero deja claro que las circunstancias en estas dos últimas campañas dejan a la vista que su continuidad no siempre depende de una situación contractual, sino de “una estructura, de un equipo y una idea de proyecto”.

Con la incertidumbre al otro lado de la puerta, la duda está sembrada para un equipo que tiene el descenso deportivo, pero aún cuenta con una baza a jugar en los despachos: la posibilidad de que los ascendidos desde LEB no puedan materializar económicamente el ascenso, y la situación de equipos como Valladolid.

Sea como fuere, Alonso aclara que su continuidad no depende de la categoría en la que jueguen los donostiarras, sino de “las posibilidades de crear un proyecto ilusionante”. “Si tenemos que hacer un equipo sólo de guipuzcoanos o de gente de 19 años son decisiones que tendremos que tomar desde el club, y que yo personalmente, tomaré pensando en lo mejor para el equipo, no sólo para mi persona”.

El técnico se encuentra “muy contento” en la capital guipuzcoana, y se remite al comienzo de temporada para avalar sus palabras, y es que asegura que, “si no quisiera estar aquí, lo más sencillo habría sido marcharme cuando se me presentó un cambio de planes tan drástico a comienzos de temporada”. Alonso alude así a la reducción de presupuesto, a renunciar a la plaza en Europa y a la incertidumbre constante en la plantilla, situaciones complicadas para un equipo, que durante todo el año se ha visto lastrado por estas losas.

San Sebastián está a la espera, y Sito Alonso fija plazos: “dentro de 15, 20 ó 25 días será el momento de hablar. Comprobaremos entonces cual es la situación del equipo y no sólo con respecto a mi, sino a muchas más cosas”. Por el momento, la categoría está en el aire, pero Alonso advierte en base a lo aprendido este año: “no se puede jugar en ACB a cualquier precio”.

La economía manda, más en los tiempos que corren, y el club tendrá ahora trabajo a la hora de buscar apoyos económicos con los que puedan respaldar un proyecto interesante, porque, “Si Sito tiene muchas ganas de continuar pero nadie apoya al Gipuzkoa Basket, el Gipuzkoa Basket no puede hacerse cargo del contrato de Sito”, afirma el propio Alonso. Aunque por su puesto, no es un problema exclusivamente de dinero, afectan otros muchos condicionantes como “encontrar de nuevo nuestro propio camino”.

De errores se aprende

Alonso también ha tenido tiempo para hacer autocrítica y analizar los errores de una temporada para el olvido, empezando por el poco margen de maniobra que la Diputación Foral de Gipuzkoa dejaba a los donostiarras con el tardío recorte en el presupuesto, y es que dice Alonso, “da igual de lo que dependa un club a nivel institucional o a nivel de recursos. Pero da igual siempre y cuando tengas tiempo para reaccionar”. Entonces, dice Alonso, “nos quedamos sin poder competir para fichar a Nacho Martín y a Saúl Blanco, y nuestras dimensiones cambiaron”.

“Nos vimos entonces obligados a renunciar a un jugador que en los años anteriores había sido un buque insignia de este equipo como Jimmy Baron, para poder fichar algo”, cuenta Sito, “y cometimos ciertos errores que yo asumo”. Errores como “Aceptar las condiciones en las que llegó Qyntel Woods, porque en un club con tan pocos medios no deberíamos haber pensado en gastar esfuerzos para rehabilitar a jugadores”. La lesión de Chris Lofton también ha tenido cabida en la charla, y es que el americano sobre el que versaban la mayoría de los sistemas del equipo, dejó al club cojo y, “sin americano durante 56 días, y con el otro rehabilitándose”.

Guille Rubio es otra de las decepciones deportivas del técnico donostiarra, “Estoy acostumbrado a sacar un rendimiento muy alto de todos mis jugadores y no he logrado hacerlo con Guille”, se lamenta Sito, a pesar de que desde el club “se congratulan de haber contado con él esta temporada”, pero esperaban del de Manresa “una sorpresa similar a la que supuso Sergi Vidal el curso pasado”.

Las idas y venidas de otros fichajes efímeros, como Rihards Kuksiks o Jermaine Taylor, también han marcado el resultado de este equipo. “Son buenos chicos, pero no conseguí hacerles entender cómo se adapta uno a una ciudad y un equipo como San Sebastián”, dice Alonso, y continúa, “no podían esperar que fuera el equipo el que se adaptara a ellos y no estuvieron a la altura de las circunstancias”.

El último de los lastres de la temporada, ha estado dedicado a Ekene Ibekwe, jugador al que el técnico asegura “no haber logrado hacer entender que tenía que jugar una posición determinada para jugar en ACB”. Incluso, ante las dudas que mostró de inicio el jugador “deberíamos haber tomado la determinación de no ficharlo”, concluye Sito. 

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
10 años 2 meses
#contenidos: 
146
#Comentarios: 
1,106
Total lecturas: 
724,435

Comentarios

De todos modos este entrenador es un "estómago agradecido" porque si uno no puede desarrollar su trabajo , pues dimite a ver si algún otro sí podía.