La victoria en la pista de Caja Laboral en partido correspondiente a Euroliga había devuelto el optimismo al seno del Gescrap Bizkaia. Se confiaba que esta hazaña sirviera como punto de inflexión para dejar atrás los sinsabores de comienzo de temporada. Ahora había que confirmar ese cambio de tendencia ganando también en Liga Endesa. Sin embargo, el rival no era precisamente el más sencillo. Se trataba del Cajasol de Joan Plaza. Y a la postre, así se demostró. Gescrap Bizkaia nunca pudo deshacerse de un rival duro, peleón y correoso, que esperó, agazapado, a los últimos minutos para asestar el golpe definitivo a su rival y llevarse una victoria de prestigio de cancha del Gescrap Bizkaia (67-75).

La puesta en escena local parecía presagiar un nuevo rumbo para Gescrap Bizkaia. Volvía la alegría en ataque, el balón circulaba con fluidez… en definitiva, los jugadores de Katsikaris parecían haber soltado lastre y volvían a disfrutar de su juego. Eran minutos en los que Marko Banic daba una lección de movimientos en las inmediaciones de la canasta ante un Cajasol que se encomendaba a Paul Davis como única arma ofensiva. El norteamericano tiraba todo lo que pasaba por sus manos, sumando hasta 7 tiros de campo en otros tantos minutos de juego. La ventaja local rozaba la decena de puntos (16-7, min. 7), renta que disminuía hasta los 5 con Davis en el banco y Luka Bogdanovic tomando el relevo en la ofensiva cajista (18-13, min. 10).

Paso a paso, los de Plaza fueron adueñándose del ritmo del partido. Ya no se jugaba a las mil revoluciones marcadas por Aaron Jackson y los suyos. Cajasol pisó el freno, el tempo del partido decayó y los sevillanos comenzaron a sentirse como peces en el agua en la pista. En este contexto, un triple de Luka Bogdanovic haría posible igualar el marcador (24-24, min. 18), tablas con las que se llegaría al descanso (28-28).

Un triple inicial de Carl English le daría la primera ventaja a los visitantes en el partido (28-31, min. 21). Cajasol empezaba a apretar y los locales lograban mantenerse a base de triples de Kostas Vasileiadis y del empuje de Roger Grimau. Los de casa jugaban a tirones, con momentos de negación total y chispazos de genio. Precisamente en unos de estos chispazos, que tuvo como protagonista al eléctrico Aaron Jackson, Gescrap Bizkaia volvía a ser capaz de coquetear de nuevo con la decena de puntos de ventaja (51-43, min. 29). Pero a los de Plaza no les fallaba el pulso y se mantenían a tiro de piedra de su rival a 10 minutos para el final del encuentro (53-49, min. 30).

Las hostilidades daban inicio en el último periodo con un triple de Kostas Vasileiadis que volvía a lanzar a los suyos (56-49, min. 31). Cajasol no se rendía y lograba cortocircuitar a un rival que se movía por impulsos. Como una buena hormiga, poco a poco, con paciencia infinita, el equipo sevillano fue restando la cuenta hasta que Txemi Urtasun, encadenando varias acciones positivas, ponía a los suyos por delante en el marcador a 5 minutos para el final (58-59, min. 35). A partir de ahí y hasta el final del encuentro, Gescrap Bizkaia tuvo que remar contracorriente ante un rival que tenía la presa en sus garras y no tenía planeado soltarla. A falta de 2 minutos para el final, los de Plaza recolectaban una renta favorable de 6 puntos (62-68, min. 38), que ya fue insuperable para los de casa, que acabarían cayendo por 67-75.

Jarro de agua fría para un Gescrap Bizkaia con intención de consolidar una nueva dinámica positiva. Los bilbaínos empezaron muy bien el encuentro, pero dejaron que Cajasol acabase llevando el partido a su terreno. El equipo funcionó a rachas y eso fue insuficiente ante un rival tan sólido como el hispalense. Además, contó con una de sus habituales lacras, las pérdidas de balón (hasta 17 en el encuentro de hoy). Fotis Katsikaris acabó muy disgustado con el arbitraje, afirmando que esta temporada se está respetando muy poco a su equipo en este aspecto. En el plano individual, Kostas Vasileadis fue el máximo cañonero del equipo bilbaíno con 15 puntos, pero el hombre más destacado fue Roger Grimau. El exterior catalán sumó para el equipo en todos los aspectos del juego. Todo garra en la cancha, fue el alma del equipo, yéndose hasta los 12 puntos, 12 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 8 faltas provocadas para 21 de valoración.

Por su parte, Cajasol mostró todas las virtudes que adornan su juego: solidez y trabajo incansable durante los 40 minutos de juego. Equipo roqueño y muy difícil de superar el formado por Joan Plaza, un equipo con mayúsculas que huele a Copa del Rey y Playoff por el título. Cajasol contó con un Txemi Urtasun inmenso (22 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias). El jugador navarro se ha afianzado en la elite del basket español, lo que supone una gran noticia. También fue determinante la muñeca de Luka Bogdanovic (15 puntos y 5 rebotes), que eligió muy bien los momentos en los que clavar sus 3 triples. Esta vez, Paul Davis se quedó en 16 puntos y 3 rebotes en un encuentro en el que pecó de individualismo.

Fotis Katsikaris en Sala de Prensa (Dpto. de Comunicación de Gescrap Bizkaia):