Solapas principales

El mejor jugador de la historia de los Portland Trail Blazers

  • Clyde Drexler fue la cara de una época en la franquicia
  • Damian Lillard y Bill Walton completan el podio

Elaborar una lista con los mejores jugadores de la historia es tarea ardua y, probablemente, muy polémica. Es muy complicado contar al 100% con una objetividad súper estricta, y nuestro subconsciente siempre hará que nuetsros gustos guíen nuestras elecciones, aunque tratemos de evitarlo. Pero como con todo, cuanto más se reduce el campo a estudiar más se simplifica la hipótesis y la posterior ejecución de la demostración. Lo que nos ha llevado a analizar cada franquicia de manera individualizada, creando un serial con los 30 mejores jugadores de la historia... contando con un individuo por franquicia. Hoy es el turno de los Portland Trail Blazers y de uno de los mejores anotadores de finales de los 80 y principios de los 90: Clyde Drexler.

EL RESUMEN DE SU CARRERA

Clyde Drexler nació en New Orleans en 1962 y pasó su infancia en Houston, donde acudió al Ross Sterling High School -allí empezó a interesarse por el béisbol después de no pasar las pruebas para el equipo de baloncesto en su segundo año. Su senda se enderezó en el mundo de la pelota y la canasta gracias a varias actuaciones destacadas jugando como pívot en su último curso en el instituto, llamando la atención de varios reclutadores que le ofrecieron un sitio en las universidades de New Mexico State, Houston y Texas State. Drexler decidió quedarse en casa y enrolarse en Houston University, formando una dupla dorada con el que más tarde sería su compañero: Hakeem Olajuwon (aunque por aquel entonces se llamaba Akeem). En los tres años de Clyde en la universidad los Cougars desplegaban un juego vistoso aprovechando las capacidades atléticas de sus jugadores y tocaron techo llegando al partido por el título de la NCAA en la temporada 1982-83. Drexler no pudo continuar el show que montó en el partido de semifinales ante Louisville y se quedó en solo cuatro puntos en el partido decisivo ante North Carolina. Dejando unos promedios de 14.4 puntos y casi 10 rebotes a sus espaldas, nuestro protagonista se declaró elegible para el Draft de 1983 y fue escogido por los Portland Trail Blazers en la decimocuarta posición. 
 
Apodado The Glide (se podría traducir por "planeo" o "deslizamiento") por su velocidad en la cancha y por su facilidad para acometer el aro, la atrasada posición con la que la franquicia de Oregon eligió a Drexler hacía pensar que el escolta no iba a tener un impacto inmediato en el mundo profesional, y así fue. En su primera temporada en la NBA se quedó en unos discretos promedios de 7.7 puntos en 17.2 minutos por partido, pero en su año sophomore, como ocurre con un buen puñado de jugadores jóvenes, Clyde explotó aumentando en casi diez puntos su media anotadora además de añadir 2.2 robos a su cuenta estadística, una de las áreas en las que más se prodigó a lo largo de su carrera. Ya convertido en la punta de lanza de los Blazers, sus prestaciones siguieron aumentando y Drexler se subió a la cresta de una ola de la que prácticamente ya no se bajaría: en su tercera temporada fue elegido para su primer All-Star, constelación de la que fue una estrella nueve veces más -entre 1988 y 1997, con la excepción de 1995-. 
 
Portland se instaló cómodamente en puestos de PlayOffs durante los primeros años de Drexler en el equipo, pero la franquicia se topó con la barrera de la primera ronda en cuatro ocasiones consecutivas. La llegada de Rick Adelman como head coach, sustituyendo a Mike Schuler al frente del banquillo, insufló vida a unos Blazers que vivieron sus mejores años desde la época de Bill Walton (del que hablaremos más tarde). En 1990 y en 1992 llegaron a las Finales de la NBA, siendo vapuleados en las primeras por los Bad Boys de Detroit y sufriendo un 2-4 en contra ante los Chicago Bulls en las segundas, resultado que fue uno de los frentes por los que Jordan se burlaba de Clyde -medio en serio, medio en broma- durante las semanas que convivieron juntos formando parte del Dream Team de los Juegos Olímpicos de Barcelona. 
 

Top 10: Clyde Drexler Dunks

 
Frustrado el sueño de conseguir un anillo, Portland volvió a caer en la barrera de primera ronda, esta vez durante seis temporadas consecutivas, y a medio camino del curso 1994-95 Drexler decidió cambiar de aires. Su petición de traspaso a un equipo contender fue recibida y The Glide aterrizó en Houston, la ciudad donde creció, en un equipo que venía de aprovechar la primera de las retiradas de Jordan para hacerse con el primer título de su historia. Era además su reencuentro con un Hakeem Olajuwon que había puesto la guinda a la temporada 1994-95 de su equipo con un MVP de temporada regular. Las cosas no fueron tan bien durante la regular season: acabaron con un 47-35 de balance que les colocó en la sexta posición del Oeste, pero fueron capaces de repetir campeonato ante todo pronóstico. Drexler jugó tres temporadas más con los Rockets a un buen nivel -no bajó de los 18 puntos por partido- hasta que colgó definitivamente las botas en 1998 después de ser superado en primera ronda por los míticos Utah Jazz de Stockton y Malone. 
 

¿POR QUÉ ES EL MEJOR JUGADOR DE LA HISTORIA DE LA FRANQUICIA?

A pesar de llevar clavada la espina de no haber conseguido un título con los Trail Blazers, Drexler se convirtió en toda una institución en la ciudad de Portland tras jugar once temporadas y media en la franquicia y disputar los PlayOffs en todas ellas. The Glide fue uno de los jugadores más espectaculares de su época gracias a sus vuelos sin motor hacia el aro -participó en cinco concursos de mates del fin de semana del All-Star. Manteniendo unos destacados promedios de anotación, Drexler era un jugador versátil que con el tiempo mejoró ligeramente su desempeño desde la línea de tres, además de ser un pasador notable -5.6 asistencias de promedio de carrera, alcanzando su pico con 8 pases de canasta por noche en su tercer año en la liga- y uno de los habituales en la lista de jugadores con más robos de balón, aunque nunca llegó a formar parte de los quintetos defensivos de la temporada. Esos muelles que tantas veces levantaron de sus asientos a los aficionados que copaban las gradas del Memorial Coliseum -situado junto al Moda Center, casa de los Blazers desde 1995- también le sirvieron para ser el guard con mejor promedio de rebotes ofensivos: 2.4 por partido. 

En el curriculum de Drexler destacan sus diez participaciones en el All-Star Game y sus cinco inclusiones en los mejores quintetos de la temporada: una en el primer quinteto (1992), dos en el segundo (1988, 1991) y otras dos en el tercero (1990, 1995). A pesar de que su camiseta con el dorsal 22 haya sido retirada en los dos equipos en los que jugó -también está retirada en Houston University- es en Portland donde tiene un lugar destacado en múltiples categorías estadísticas. Es el máximo anotador histórico de los Blazers con 18.040 puntos, el jugador con más partidos (867) y figura primero en la lista de tiros de campo intentados y anotados y en la de tiros libres intentados y anotados. Esa versatilidad de la que hablábamos le coloca además en el segundo puesto histórico en rebotes y asistencias y, por supuesto, en el primero en robos de balón. Drexler fue la cara de la franquicia durante más de una década y le dio tiempo a hacer méritos suficientes para aparecer en el primer puesto de nuestro podio. 

COMPLETAMOS EL PODIO DE LEYENDAS DEL EQUIPO

Por Portland han pasado grandes nombres y jugadores icónicos a lo largo de diferentes épocas. Terry Porter jugó como base durante 11 temporadas y fue compañero de backcourt de Drexler hasta el traspaso de éste a los Rockets. Antes de reformarse, Zach Randolph dejó también grandes temporadas en aquel equipo conocido como Jail Blazers, al igual que LaMarcus Aldridge actuó como referencia interior entre 2006 y 2015 y escaló posiciones en la lista de anotadores hasta quedarse en tercera posición. Pero también tenemos que señalar que los Blazers han sido tradicionalmente una franquicia con una suerte nefasta en sus elecciones de Draft y con una profunda herida provocada por el martillo de las lesiones. En 1984 escogieron a Sam Bowie por delante de Michael Jordan -también por delante de Charles Barkley y John Stockton- y en 2007 apostaron por un Greg Oden gravemente limitado por las lesiones en lugar de lanzarse a por Kevin Durant. El último "y si" de la franquicia fue Brandon Roy, un jugador de calidad excepcional (fue All-Star entre 2008 y 2010) que solo pudo jugar cinco temporadas con los Blazers antes de retirarse prematuramente en 2013. 
 

Best Of Damian Lillard | 2019-20 NBA Season

 
Varias décadas separan a los dos jugadores que completan este podio. En segunda posición encontramos a la estrella de los Blazers durante el último lustro: Damian Lillard. El base de 29 años estaba completando los mejores números de su carrera esta temporada -28.9 puntos y 7.8 asistencias- y lleva años entre los máximos anotadores de la competición. Con cinco All-Stars a sus espaldas -y si no pasa nada participará en varios más-, si hay algo que convierta a Lillard en un icono es su facilidad para decidir partidos en finales apretados. Para el recuerdo queda su triple ante los Houston Rockets en el sexto partido de la primera ronda de PlayOffs de 2014 y sus 50 puntos para sellar el pase ante Oklahoma el año pasado, también en primera ronda, coronados con un triple desde su casa que sentenció la eliminatoria. A pesar de que Portland es un habitual en puestos de postemporada, Lillard nunca ha estado en posición de pelear por el anillo y necesita un acompañamiento más fiable que el que le respalda actualmente; aún así, y a esperas de ver los siguientes pasos que da en su carrera, Lillard ya se ha colado en el segundo de puesto en la lista de máximos anotadores históricos del equipo solo por detrás de Drexler.
 
Cerrando el podio tenemos a uno de los jugadores más fascinantes de la década de los 70, un gigante que saboreó sus años en la cumbre pero que también vio su desempeño limitado por los fantasmas de las lesiones: Bill Walton. El pelirrojo se perdió una gran cantidad de partidos en sus primeras dos temporadas en la liga y tocó techo en la 1976-77 llevando a los Trail Blazers al primer anillo de campeones de su historia y siendo galardonado con el premio al mejor jugador de las Finales. El año siguiente fue aún más dulce para Walton, que consiguió hacerse con el MVP de la regular season además de ser elegido tanto en el Mejor Quinteto de la Temporada como en el Mejor Quinteto Defensivo. Bill fue traspasado posteriormente a los Clippers y finalmente ganó otro anillo adoptando un rol secundario en los Boston Celtics, pero fue en Portland donde ofreció indudablemente sus mejores años. 

 

 

 

 

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Comentarios

Hombre yo creo que en esta valoración a The Glide le favorece el contexto de los rivales a quien enfrentó. De otro modo no se puede entender ponerle por delante de Walton. Casi que le pondría a la par de Lillard.

p.d: modo nostalgia on. Porter, Drexler, Kersey. Recuerdo a un amigo de la infancia hacerse fan de los Trail Blazers. Y aquí uno que se hizo de los Spurs, sin saber aún el motivo. Tenían cierta rivalidad pero no muy allá. Los Spurs eran un equipo de la cola de la tabla.