El comisionado de la NBA, David Stern, debe estar contento. El famoso The decision de Lebron James, el culebrón del trade/no trade de Carmelo Anthony, la irrupción en la liga de Blake Griffin o la renacida rivalidad Lakers-Celtics parecen buenos titulares para estar en primera plana en los medios de comunicación. Como se suele decir, lo más importante es que se hable de ti, sea bien o mal. Y los efectos no se han hecho esperar en este gran negocio que se llamaba National Basketball Association. Según publica el prestigioso USA Today, los encuentros de la liga norteamericana de baloncesto están obteniendo unas audiencias récord en medios audiovisuales como la TNT o la ESPN, alcanzando niveles de share que nos retrotraen a la temporada del regreso de Michael Jordan a las canchas tras su aventura en el Baseball profesional (temporada 1995-96).

Muchos son los motivos que se aducen para explicar esta subida en las audiencias. La igualdad y la emoción que presente este año la competición sería una de ellos. La llegada de Griffin también le ha sentado muy bien a la liga. Por no mencionar la nueva edad de oro que vive la rivalidad entre las históricas franquicias de Boston y Los Angeles. Pero periodistas como el mítico Marv Albert (TNT) la razón principal no es la igualdad existente actualmente en la liga, sino en la presencia de un "villano" reconocible, de una franquicia que propicia un sentimiento de animadversión por parte de buena parte de los aficionados al basket, los Miami Heat. La franquicia de Florida no deja indiferente a nadie por la presencia del trío más mediático de la NBA (Bosh-James-Wade) y, sobre todo, por todo el circo montado este pasado verano en torno a la decisión sobre su futuro deportivo de Lebron James.