Solapas principales

Dominique Wilkins hunde el balón en el antiguo templo de los Celtics (Foto: Miqui Forniés)

Hawks (88-89), Rockets (96-99) y Lakers (03-04): cuando la acumulación de estrellas fracasa

  • La tendencia de los últimos años de las franquicias que buscan el anillo de unir a All Stars en sus plantillas tienen precedentes en las últimas décadas. Y no siempre fueron apuestas ganadoras...

El Big Three (Allen-Pierce-Garnett) de Boston Celtics, los Three Amigos (Wade-James-Bosh) de Miami Heat y ahora el particular Big Four (Nash-Bryant-Gasol-Howard) de los Lakers, la fórmula buscada en los últimos años en la NBA para lograr el anillo es la de la acumulación de estrellas en una misma plantilla y rodearlas de especialistas secundarios. Una apuesta ganadora que ha tenido antecedentes cercanos en la historia de la liga norteamericana, aunque no siempre han sido exitosos. Echemos un vistazo a aquellos proyectos basados en la suma de All Stars que fracasaron en su intento de llevarse el título de la NBA.

atlanta hawks 1988-1989

En el verano de 1988, los Hawks de Atlanta de Mike Fratello llevaban ya tres temporadas por encima de las 50 victorias en regular season y se reivindicaban (con permiso de los Pistons) como una de las principales alternativas a los Boston Celtics en la Conferencia Este. Sin embargo, les faltaba dar un salto adelante en los playoffs, donde habían caído en 2ª ronda en 1986, 1987 y 1988 (dos veces ante los Celtics y otra más ante los Piston). Era hora de tomar decisiones para aspirar a todo.Y los movimientos no se hicieron esperar.

Las dos grandes carencias de la plantilla de los de Georgia se encontraban en los puestos de escolta y pívot titular. Los escoltas que conformaban la rotación eran Randy Wittman, un veterano cumplidor con buena mano desde la media distancia, pero poca cosa más; y John Battle, jugador rápido y eléctrico que se acomodaba bien al estilo de los Hawks pero que no pasaba de ser un buen 2 suplente. En la zona, John Koncak y Tree Rollins aportaban poco más que sacrificio defensivo y cierta intimidación, pero dejaban muy solo a Kevin Willis (e incluso a Antoine Carr) en el aspecto anotador. Si querían ser serios aspirantes al anillo, necesitaban jugadores de mayor entidad en esas posiciones. Dicho y hecho.

Para la posición de escolta se logró la adición de Reggie Theus vía trade con los Sacramento Kings, ofreciendo a cambio a Randy Wittman y una primera ronda del Draft de 1988 (que no sería otro que el malogrado Ricky Berry). Además adquiriría una tercera ronda de aquel draft, nada menos que Jorge González, el gigante argentino (2.31 de estatura) que falleció hace un par de años en unas muy tristes circunstancias. Theus (2.01/1957) era un veterano con diez temporadas a sus espaldas, un elegante anotador con mucha clase cuya carrera había trascurrido entre Bulls y Kings. Dos veces All Star (1981-83),  venía de promediar 21.6 puntos, 3.2 rebotes y 2.6 asistencias por encuentro en la 1987-88. Buenos credenciales para permitir descargar de responsabilidad anotadora a Dominique Wilkins.

Por otro lado, a mediados de agosto de aquel 1988 se fichaba a un agente libre de campanillas. Nada menos que Moses Malone (2.08/1955), todo un MVP de la liga en 1979, 1982 y 1983 y ganador del anillo ese último año con los 76ers. A sus 33 años, ya no era aquel pívot poderoso y dominante de Rockets y 76ers, pero seguía ofreciendo un rendimiento notable y muy sólido (20.3 puntos y 11.2 rebotes de media con los Washington Bullets). El contrato era por 3 temporadas y un montante total de unos 4.7 millones de dólares.

La llegada de Mo Malone hacía subir como el champán las expectativas de los de Georgia. Ted Turner, entonces propietario de los Hawks, no se cortaba ni un pelo: "es la pieza del puzzle que nos faltaba para ser contendientes al título". Y no era para menos. Un quinteto formado por Glenn Doc Rivers, Reggie Theus, Dominique Wilkins, Kevin Willis y Moses Malone, con cuatro All Stars y otro que lo sería en el futuro (Willis en 1992), era realmente un grupo de ensueño. En el banquillo, recambios de garantías Spudd Webb, John Battle, Cliff Levington, Antoine Carr y John Koncak. En definitiva, una plantilla para, por fin, aspirar al anillo con todas las de la ley.

La diosa fortuna quiso que las cosas se empezasen a torcer de forma prematura. En pretemporada, Kevin Willis, un ala.pívot muy atlético y de enorme futuro que en el 1987-88 había firmado 11.6 puntos y 7.3 rebotes, sufría la rotura del quinto metatarsiano de su pie derecho y el diagnóstico era devastador: Willis se iba a tener que perder toda la temporada. Su puesto en el quinteto titular lo tomaría Cliff Levingston.

La regular season de los Hawks no estuvo nada mal. 52 victorias por 30 derrotas, con Nique Wilkins rayando a gran nivel (26.2 puntos y 6.9 rebotes de media), Mo Malone cumpliendo con creces (20.2 puntos y 11.8 rebotes de media) y Reggie Theus actuando de tercer espada (15.8 puntos, 3 rebotes y 4.7 asistencias de media.). Con todo, la enorme competencia en la División Central les llevó a la tercera posición de la misma por detrás de los Detroit Pistons (63-19) y los Cleveland Cavaliers (57-25). Empatados con los Knicks, pero dado que los de Nueva York se habian proclamado líderes de la División Atlántica, los de Mike Fratello quedaban en una peligrosa cuarta plaza de cara a los playoffs que les hacía cruzarse en primera ronda con los siempre temibles Milwaukee Bucks (49-33). Los Bucks habían sido uno de los equipos más talentosos de la década y outsiders de los Celtics, pero su brillo parecía ir remitiendo según estrellas como Sidney Moncrief iban disminuyendo su aportación por culpa de las lesiones. Con todo, eran un rival muy a tener en cuenta.

Tras vencer en el primer partido disputado en el Omni de Atlanta por 100-92, en el segundo también disputado en la cancha de los de Fratello, saltaba la sorpresa. De la mano de Terry Cummings (22 puntos y 8 rebotes) y el microondas Ricky Pierce (20 puntos saliendo desde el banquillo), los de Milwaukee sorprendían a su rival (98-108) empatando las series y dándole la vuelta al factor cancha.Ya en Milwaukee, los Bucks pondrían contra las cuerdas a los Hawks, venciendo en el tercero por 117-113 tras la disputa de una prórroga. Exhibición de Ricky Pierce, con 35 puntos sin salir en el quinteto inicial, que hacía estéril los 30 puntos de Dominique Wilkins. Los Hawks salvarían el matchball devolviendo el golpe a los Bucks. Los de Fratello se llevarían el cuarto partido tras disputar un tiempo extra (106-113), con un monumental Mo Malone (24 puntos y 17 rebotes) y John Battle aportando 19 tantos saliendo desde el banquillo. Las series volvían a Atlanta para el quinto y definitivo encuentro. Y ocurrió la debacle. Los Bucks se llevaban el partido (92-96) y las series con un, otra vez, muy caliente Ricky Pierce (25 puntos) y con secundarios como Paul Mokeski (11 puntos y 6 rebotes, incluyendo un triple anotado) dando un paso adelante. De nada servirían los 25 puntos y 16 rebotes de Moses Malones. Se consuma la sorpresa, un plantilla confeccionada para llegar a las finales se quedaba en la cuneta a las primeras de cambio.

Tras este estrepitoso fracaso, poco duraría el experimento en Atlanta. Reggie Theus sería liberado por los Hawks en el draft de expansión, permitiendo que los recién nacidos Orlando Magic lo eligiesen. Rivers se perdería buena parte de la temporada 1989-90 por lesión y la campaña supondría un sonoro batacazo para los de Georgia. Por primera vez en 5 temporadas los Hawks quedaban fuera de los playoffs tras sumar 41 victorias por otras tantas derrotas.

Hawks frente a los Knicks en aquella temporada 1988-89:

Houston RockeTs 1996-1999

Tras los anillos cosechados en 1994 y 1995 por los Rockets, la segunda mitad de la década de los 90 se puede denominar como la época de "Olajuwon and friends" en la franquicia de Texas. El legendario pívot nigeriano se rodeó durante varias temporadas de una pleyade de jugadores del más alto nivel con los que compartía amistad y también pertenecer a la misma generación (nacidos a principios de los sesenta).

El primer paso para la acumulación de All Stars en torno a Olajuwon se produjo a mediados de la temporada 1994-95, cuando Clyde Drexler regresaba a casa (se formó en la Universidad de Houston, compartiendo equipo con Hakeem) al ser traspasado junto con Tracy Murray a los Rockets a cambio de Otis Thorpe, los derechos sobre Marcelo Nicola y una primera ronda del draft de 1995 (que sería utilizada para elegir a Randolph Childress). Esa temporada, los Rockets acabarían ganando el anillo tras barrer en las finales a los jóvenes e insolentes Orlando Magic de Shaquille O´Neal y Anfernee Hardaway.

En el verano de 1996 se lograba añadir a otro jugador perenne All Star para formar el primer big three de los Rockets durante los 90. Se trataba nada menos que de Charles Barkley, MVP en 1993, que llegaba desde los Suns junto con una segunda ronda del draft de 1999 (que sería utilizada para elegir a Tyrone Washington), a cambio de Sam Cassell, Robert Horry, Mark Bryant y Chucky Brown. Barkley llegaba a Houston pare reunirse con Drexler y Olajuwon en la búsqueda de ese ansiado anillo que se le había escapado de las manos años atras frente a los Bulls. Junto a este majestuoso big three entrado en la treintena (Drexler y Olajuwon con 34 años y Barkley con 33), continuaba el especialista en el trabajo sucio Mario Elie (33) y además llegaban otros ilustres veteranos como el eterno sexto hombre Eddie Johnson (37) y Kevin Willis (34). Los prometedores Matt Maloney (base tirador) y Othella Harrington (pivot) formarían la columna vertebral de aquel proyecto.

Con Olajuwon (23.2 puntos y 9.2 rebotes), Barkley (19.2 puntos y 13.5 rebotes) y Drexler (18 puntos, 6 rebotes y 5.7 asistencias) rindiendo al máximo (los tres llegarían a disputar el All Star de 1997), los Rockets comenzarían la fase regular a todo trapo, sumando 21 victorias por tan solo dos derrotas. El ritmo descendería posteriormente, pero, de todos modos, acabarían la regular season con unos magníficos 57-25. Serían segundos en la División Midwest, solo por detrás de los Utah Jazz (64-18) e igualados a victorias con los vencedores en la Pacific, los Seattle Supersonics (57-25). Tras acabar en primera ronda con los Timberwolves por un expeditivo 3-0, se enfrentarían en segunda ronda a los Sonics de Payton y Kemp en una serie dramática y para la historia. Los Rockets acabaría con los finalistas del curso anterior por 4-3, en un séptimo encuentro donde vencerían por 96-91 y con el Big Three de Houston sumando 66 puntos, 35 rebotes y 10 asistencias. 

Llegaba el momento cumbre, las finales de conferencia ante unos Jazz que se habían mostrado intratables durante la regular season. En los dos primeros asaltos disputados en Salt Lake City, los de Stockton y Malone lograron dos triunfos cómodos (101-86, 104-92) a pesar de los esfuerzos de Olajuwon (30+13, 30+5). Con 2-0 para los Jazz, las series se desplazaban a Houston. En el tercero, los Rockets se estrenaban con una holgada victoria (118-100) con un Eddie Johnson intratable (31 puntos). El propio Johnson sería el protagonista del cuarto encuentro, anotando el triple ganador para los suyos sobre la bocina (95-92). Pero ahí se acabó el crédito de los de Texas; caerían de nuevo en Utah (96-91) y de regreso a Houston volverían a sucumbir (100-103) ante la pareja Stockton (25 puntos y 13 asistencias) - Malone (24 puntos y 11 rebotes). 4-2 y los Rockets eliminados a las puertas de la gran final.

Buzzer beater de Eddie Johnson:

Un año más viejos, los Rockets volverían a la carga en la campaña 1997-98, pero sin suerte. Las lesiones hicieron mella en Olajuwon, que tan solo pudo disputar 47 encuentros de fase regular, bajando sus promedios hasta los 16.4 puntos y 9.8 rebotes por partido. En su lugar, daría un paso adelante otro veterano como Kevin Willis, que sustituiría al nigeriano como miembro del Big Three (16.1 puntos y 8.4 rebotes). Pero no fue suficiente. Acabarían con 41-41 la fase regular, obteniendo la última plaza que daba derecho a disputar los playoffs, teniéndose que enfrentar a los todopoderosos Jazz en primera ronda. La presencia de Olajuwon les permitió ser tremendamente competitivos ante los de Salt Lake City, llegando a forzar el quinto encuentro. Pero ahí la baja de Charles Barkley, renqueante durante todas las series, fue fundamental: caerían por 84-70 en un triste adiós al baloncesto de Clyde Drexler, que acabaría el encuentro con un desastroso 1/13 en tiros de campo.

Pippen-Barkley-Olajuwon, ¡Vaya trío!

Con Drexler colgando las botas y Olajuwon y Barkley entrando en el crepúsculo de sus carreras, parecía que el proyecto de los Rockets tenía los días contados. Pero aún hubo un último intento en la temporada del lockout (1998-99). En enero de 1999, poco antes de comenzar la temporada, los de Texas se hacían con Scottie Pippen (33 años) a cambio de prácticamente nada (Roy Rogers y una segunda ronda del draft del 2000, que sería utilizada para elegir a Jake Voskuhl). Ganador de seis anillos y eterno escudero de Michael Jordan, la llegada de Pippen suponía para los Rockets la presencia de un nuevo Big Three con el que aspirar, tal vez por última vez, al anillo. Además, llegaban los novatos Michael Dickerson y Cuttino Mobley, dos buenos jugadores de perímetro que ofrecerían un buen rendimiento.

La regular season sería bastante mejor que la anterior, sumando 31 victorias por 19 derrotas, pero insuficientes para poder aspirar a ser más que terceros en la División Midwest por detras de los pujantes San Antonio Spurs (37-13) y los siempre competitivos Utah Jazz (37-13). En los playoffs les caerían en suerte Los Angeles Lakers de Shaq y Kobe, que ya comenzaban a apuntar alto. En estas series Shaquille O´Neal se vengaría de la humillación sufrida a manos de Hakeem Olajuwon en las finales de 1995, dominando al poste nigeriano y dando paso al cambio generacional. En el primer choque, el propio Shaq daría la victoria a su equipo taponando un último tiro de Cuttino Mobley (101-100). Ya en el segundo, los californianos tendrían menos dificultades (110-98), apuntándose el 2-0. Los Rockets salvarían el matchball en primera instancia (102-88), gracias a sendas enormes exhibiciones de Barkley (30 puntos y 23 rebotes) y Pippen (37 puntos y 13 rebotes), contrarrestando la nefasta actuación de The Dream (5 puntos y 2/12 en tiros de campo). Pero ya en el cuarto, los Lakers no perdonarían, finiquitando las series 3-1 tras ganar por 88-98, con 37 puntos y 11 rebotes de Shaquille O´Neal. Se ponía punto y final al último intento de asaltar el título de un muy envejecido equipo texano.

Scottie Pippen sería traspasado a los Blazers, llegaría Steve Francis y Cuttino Mobley daría un paso adelante. La decadencia de Olajuwon sería más evidente en la temporada 1999-00 y esta sería la última temporada de Charles Barkley, que se retiraba del baloncesto tras una grave lesión sufrida en diciembre de 1999. La franquicia texana pasaba página.

Exhibición de Barkley y Pippen en el tercer partido de las series ante los Lakers de 1999:

los angeles lakers (2003-04)

Tras ganar el anillo en 2000, 2001 y 2002, los Lakers de la pareja Kobe Bryant-Shaquille O´Neal habían caído en las Semifinales de Conferencia ante los Spurs en los Playoffs de 2003 ¿Estaba agotada la fórmula? Había dudas razonables al respecto en Los Angeles y las decisiones en los despachos no se hicieron esperar. Aprovechando de la imperiosa necesidad de hacerse con un anillo antes de retirarse que acuciaba a varios históricos veteranos, los angelinos se pudieron hacer con Gary Payton (35 años) y con Karl Malone (40 años) a precio de ganga. Ambos firmaban como agentes libres pasando de cobrar 12 millones y medio en Seattle/Milwaukee a menos de 5 en LA (Payton)  y de nada menos que 19 millones de dólares en Salt Lake City a tan solo millón y medio (Malone). A pesar de su veteranía, tanto el base (20.4 puntos, 4.2 rebotes y 6.8 asistencias por partido en la 2002-03) como el ala-pivot (19.6 puntos y 6.8 rebotes de media en 2002-03) habían seguido ofreciendo un rendimiento notable la temporada anterior y su llegada representaba toda una garantía de éxito. Además, a ellos se unían otros ilustres jugadores muy experimentados como Bryon Russell (33 años) y Horace Grant (38 años), a los que había que añadir  a los ya conocidos Derek Fisher, Devean George, Rick Fox, Luke Walton...

Debut de Malone y Payton como jugadores de los Lakers:

El super-equipo de los Lakers comenzó la temporada con un primer mes excepcional (17-3), acabando la fase regular con 52 victorias y 26 derrotas y llevándose la Pacific Division, a pesar de que durante estos meses O´Neal se perdiera 15 partidos, Kobe hasta 18 y Karl Malone nada menos que 40 por culpa de una lesión de rodilla producida en marzo de 2004, algo que jamás había ocurrido a lo largo de la extensa carrera de "El Cartero". Con todo, los Lakers no lograron ser primer cabeza de serie en la Conferencia Oeste, honor que correspondería a los Minnesota Timberwolves (58-24) de los Garnett, Cassell, Sprewell y compañía. En el aspecto estadístico Kobe (24 puntos, 5.5 rebotes y 5.1 asistencias) y Shaq (21.5 puntos y 11.5 rebotes) firmarían los números habituales y los nuevos cumplirían como segundos espadas con 14.6 puntos, 4.2 rebotes y 5.5 asistencias para Payton y 13.2 puntos y 8.7 rebotes de media para Malone antes de su grave lesión.

Momento clave de la temporada, Karl Malone se lesiona ante los Suns:

En primera ronda de playoffs, los Lakers, ya con Karl Malone recuperado, se desharían de los Rockets de Steve Francis y Yao Ming por 4-1, en unas series en los que los Rockets estuvieron muy cerca de dar el susto a los angelinos en el primer partido disputado en la cancha de los californianos (72-71). Las ciertas dudas creadas por los apuros sufridos en algunos momentos ante los de Texas se vieron confirmadas en segunda ronda ante los San Antonio Spurs. Los de Popovich amarrarían sus dos primeros compromisos en casa (con 57-25 habían acabado segundos en la Midwest, lo que les dejaba terceros en el cuadro de playoffs en el Oeste pero con ventaja cancha con respecto a los Lakers por tener mejor bagaje victorias-derrotas) por 88-78 y 95-85 gracias a la extraordinaria labor de Tony Parker y Tim Duncan. Ese toque de atención le serviría a los Lakers para que se pusieran las pilas y sumaran cuatro victorias consecutivas frente a los Spurs para acabar llevándose las series por 4-2. El mismo resultado obtendrían los de Phil Jackson ante los Wolves, cabezas de serie de la Conferencia Oeste. En el primer encuentro los Lakers romperían el factor cancha venciendo en Minneapolis por 88-97, con Shaq y Malone uniendo sus fuerzas para sumar 44 puntos y 29 rebotes. A partir de ese momento, cada equipo amarraría los partidos en su propia Arena, alcanzando los Lakers las finales gracias a su victoria en el sexto encuentro por 96-90. Unos muy sólidos Pistons esperaban en las finales.

En las series finales se vivió la debacle del proyecto Big Four de los Lakers. Kobe Bryant y Shaquille se quedarían completamente solos ante unos Pistons forjados en hierro. Karl Malone se resentiría de su rodilla y jugaría mermado, hasta que fue baja en el quinto encuentro. Por su parte, el rendimiento de Gary Payton cayó en picado, fue un muerto viviente en la pista, la sombra de lo que era (4.2 puntos y 4.4 asistencias con 32 % en tiros de campo). Además, la defensa de los Pistons lograría ajustarse de tal manera que cerraría el grifo anotador a Kobe Bryant a partir del tercer encuentro. Demasiado cuesta arriba para los de Phil Jackson, que acabarían cayendo por un 4-1. Los Pistons se llevarían el anillo con Chauncey Billups como MVP. El proyecto de los futuros cuatro Hall of Famers se quedaba sin el ansiado título. Y el proyecto ya se la había pasado la fecha de caducidad.

En la temporada 2004-05 solamente Kobe Bryant continuaría en los Lakers.... Shaquille sería traspasado a los Heat a cambio de Caron Butler, Brian Grant, Lamar Odom, una primera ronda del draft de 2006 (Jordan Farmar) y una segunda ronda del draft de 2007 (Renaldas Seibutis). Karl Malone, ya dentro de la cuarentena, optarían por dejar el basket por su grave lesión de rodilla. Y Gary Payton sería traspasado también, concretamente a los Boston Celtics junto con Rick Fox y la primera ronda del draft de 2006 (Rajon Rondo), a cambio de Chucky Atkins, Jumaine Jones and Chris Mihm.

Pistons, merecidos ganadores del anillo en 2004:

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Comentarios

Volkov llegó al año siguiente. Fue el año de la llegada de los 5 jugadores europeos despues del Europeo de Zagreb. Divac(Lakers), Petrovic (Blazers), Volkov (Hawks), Paspalj(Spurs) y Marchulenis (Warriors).

Pocas victorias me gustaron tanto como la de los guerreros Pistons jugando siempre en equipo, contra los galácticos. Siempre agradecido a Billups, Rip Hamilton, Prince y los Wallace.

Los Hawks de entonces crearon muchas expectativas. Barkley llegó a decir que necesitaban cinco balones para jugar. Lo que pasó es que en aquella época en el Este había grandísimos equipos, asi como en el Oeste. Por cierto, comentar que en aquel verano del 88 los Hawks eligieron a un tal Darryl Middleton.

Grandioso reportaje, os doy las gracias por ello. Creo que esos Hawks rayaron a gran nivel y Malone y Theus le dieron un plus a ese equipo que venia de caer en la temporada anterior en el septimo partido de las semis del Este.. Vaya partidazo de jugones con Wilkins y Bird pasando de los 60 puntos cada uno... que delicia esa epoca del showtime donde cada equipo tenia al menos dos estrellas, la igualdad era brutal!!!! Nada que ver con hoy dia....yo tambien incluiria a los Kings de Adelman: Williams, Christie, Stojakovic, Webber y Divac, y saliendo desde el banquillo gente como Bobby Jackson, Turkoglu, Keon Clark, Funderburke o Scott Pollard

Creo que es un poco excesivo añadir a los citados Hawks en este artículo. Los Pistons tenían algo así como : Isiah Thomas, Joe Dumars, Vinnie Johnson, Bill Laimbeer, Dennis Rodman, Mark Aguirre, James Edwards, Rick Mahorn, John Salley... Incluso el quinteto de Cleveland casi me gusta mas: Mark Price, Ron Harper, HotRod Williams, Larry Nance, Brad Daugherty. Así que no veo el fracaso de aquellos Hawks. Supongo que el amigo Turner se excedió con sus elucubraciones pero no me extrañaría que sería para buscar más espectadores para la tele por cable.

en el madrid estuvieron juntos bodiroga,bobby martin y lorenzo sanz jr y no hubo ningun tipo de problema de egos por estar jugando en el mismo equipo