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Cromo del inolvidable Alex English

Las otras estrellas de la Edad de Oro de la NBA: Alex English, poesía en movimiento

  • No todo en los 80 fue Jordan, Wilkins, Magic, Bird o Dr J. Retomamos la serie sobre los "otros" grandes jugadores de aquella época mágica en la NBA con Alex English, el máximo anotador de la liga en la década de los 80

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En un periodo en la que irrumpieron en la liga jugadores inolvidables como Magic Johnson, Larry Bird, Michael Jordan, Hakeem Olajuwon, Charles Barkley o Karl Malone, resulta que el máximo anotador de la NBA en la década de los 80 fue un jugador que ni siquiera fue elegido entre los 50 mejores de la historia de la competición norteamericana en 1996, coincidiendo con el quincuagésimo aniversario del nacimiento de la NBA. Se trata de un jugador a reivindicar, Alex English, que entre 1980 y 1990 anotó nada menos que 19.682 puntos.

A pesar de la cifra anotadora mencionada, de sus 8 All Stars disputados (1982-89), de su liderazgo en anotación en 1983 o sus tres nominaciones en el segundo quinteto de la temporada (1982, 83 y 86), la memoria colectiva no ha hecho justicia con un nombre imprescindible para entender lo que fue la NBA en su época dorada.

El apodo de English, Poetry in Motion (poesía en movimiento), definía a la perfección el tipo de juego que desplegaba en la cancha este alero de 2.01 de estatura. Alex English era lo que Gonzalo Vázquez definiría como un anotador ligero, un jugador que sumaba canastas con una pasmosa facilidad y una aparente sencillez. Casi flotaba por la cancha, sus movimientos eran suaves, sin desgaste físico superfluo. Siempre estaba dispuesto a recibir la pelota para, en su jugada favorita, recibir de espaldas al aro, un par de botes, media vuelta y dos puntos tras una suspensión marca de la casa en la que el balón salía desde muy arriba merced a una mécanica algo inusual pero muy efectivo con los brazos muy extendidos para tirar. No solo era exquisito en la cancha, sino que además destacaba por sus valores humanos (recibió el J. Walter Kennedy Citizenship Award en 1988 por sus labores humanitarios) y su sensibilidad por las expresiones artísticas, publicando varios libros de poemas e incluso haciendo sus pinitos en el cine y la TV (protagonizó la película Amazing Grace and Chuck en 1987, además de participar en la conocida Eddie de  Whoopi Goldberg, entre otros trabajos en su haber).

Alex English nació el 5 de enero de 1954 en Columbia (Carolina del Sur). Se formó como jugador en la Universidad de South Carolina (1972-76), donde en su año senior llegó a promediar 22.6 puntos y 10.3 rebotes por encuentro. Su elección en el draft no fue excesivamente alta, cayó a la segunda ronda, concretamente a la posición nº 23, siendo elegido por los Bucks de Milwaukee.

Las dos primeras campañas en los Bucks (76-78) fueron muy grises, sin muchos minutos en pista y sin llegar a los diez puntos por encuentro. Firmó posteriormente por los Pacers, quedándose como compensación los de Milwaukee una elección del draft de 1979. En Indiana comenzó a tener minutos de calidad y a ofrecer sus primeras pinceladas como jugador de primer nivel. Sin embargo, tuvo que esperar a llegar los 80 y a ser traspasado a los Nuggets para afianzarse como estrella de la mejor liga del mundo. En una jugada maestra, Denver traspasaba el 1 de febrero de 1980 a un ya decadente George McGinnis a cambio de nuestro protagonista y una ronda del draft. McGinnis era toda una estrella de la ABA y NBA, pero sus mejores años ya pasaron y el cambio fue ruinoso para los Pacers. De hecho, esta transacción es considerada como uno de los peores movimientos de la historia de los Pacers.

En una franquicia que en esos momentos tenía como principales referencias a Dan Issel y a David Thompson, English tendría un impacto inmediato. En esa primera media temporada ya alcanzaría la veintena de puntos de media (21.3 puntos y 9.4 rebotes por encuentro). Su racha seguiría en su primera campaña completa con los Nuggets (la 1980-81), promediando 23.8 puntos y 8 rebotes y formando con David Thompson (25.5 puntos) una pareja exterior realmente atractiva y excitante. Junto con Issel (21.9 puntos), lograrían un dato estadístico muy pocas veces repetido en la historia de la NBA: nada menos que tres jugadores de una misma franquicia por encima de la veintena de puntos en la fase regular de una temporada concreta. Esta circunstancia se volvería a repetir en la campaña 1981-82 con Vandeweghe como tercera pata en sustitución de David Thompson (English ,25.4 puntos; Vandeweghe, 21.5 puntos; e Issel, 22.9 puntos)

Sin embargo, los Nuggets no eran una franquicia precisamente ganadora, muy al contrario, y las ambiciones deportivas de Alex no se podían ver cumplidas. Pero todo cambiaría con la llegada de Doug Moe al banquillo del equipo de Colorado.

En plena campaña 1980-81, el entonces head coach de los Nuggets, Donnie Walsh, fue destituido de su cargo y el elegido para ser el nuevo técnico de la franquicia sería Doug Moe, que ya fue asistente en los de Colorado en tiempos de la ABA y que llegaba de hacer un extraordinario trabajo en los San Antonio Spurs. Con Moe al frente, los Nuggets darian un giro de 180º grados, comenzando un periodo dorado en el que el técnico nacido en Nueva York firmaría una marca de 432 victorias y 357 derrotas (54.8% de victorias).

Además, las victorias vendrían con un juego alegre, vistoso, basado en anotar un punto más que sus rivales. Todo se fundamentaba en un juego ofensivo sin esquemas preestablecidos, donde el balón tenía que moverse con rapidez hasta encontrar al jugador mejor posicionado para lanzar a canasta. Todo lo que fuere retener el balón más de 3 segundos en manos de alguno de sus jugadores suponía romper el espiritu del juego de Doug Moe. El torrente ofensivo de los Nuggets de Moe llegaría a su apogeo en la campaña 1982-83, donde los Nuggets obtendrían una media anotadora de 126.5 puntos por partido en regular season, lo que supone el máximo histórico en la NBA. Los de Colorado no bajaron de los 100 puntos en ningún solo choque de aquella regular season. Precisamente en esa campaña Alex English sería el máximo anotador de la liga merced a sus 28.5 puntos por actuación.

En esta vorágine de puntos y más puntos, Alex English sería protagonista de "La noche más loca de la NBA", en la que Denver Nuggets y Detroit Pistons establecerían el récord anotador en un partido de esta liga, marca que aún está vigente actualmente (y lo estará por muchos años). El escenario fue el McNichols Arena de Denver, un 13 de diciembre de 1983. Ambos equipos se enzarzarían en una lucha épica que se resolvería tras 3 prórrogas y con un marcador de 186-184 a favor de los de Colorado. En aquel choque Alex English anotaría 47 puntos (los mismos que Isiah Thomas para los Pistons), pero no sería el máximo cañonero del encuentro. Este honor le correspondería a otro infatigable anotador de aquella época, Kiki Vandeweghe con 51 tantos, que por aquel entonces formaba una terrible pareja de perímetro con English en los Nuggets.

Con Doug Moe en el banquillo, English y Vandeweghe como pareja de perímetro y Dan Issel ofreciendo sus últimos servicios como profesional, Denver Nuggets comenzaría a convertirse en una franquicia competitiva, con algo que decir en la liga. Pero realmente el salto de calidad de los de Colorado se daría con la llegada, sin hacer mucho ruido, del que sería el mejor socio de English en la cancha. Nos referimos a Lafayette Fat Lever. Este base de 1.91 de estatura había sido elegido en la posición Nº 11 del draft de 1982 por los Blazers, pero en la franquicia de Oregon no había logrado los minutos necesarios para explotar como jugador. En 1984 era incluído por Portland en un pack junto con el alero anotador Calvin Nutt, el pívot de corte defensivo Wayne Cooper y una primera ronda del draft de 1985 y una segunda ronda del draft de 1984 camino a Denver en una transacción que tendría como contrapartida la llegada de Kiki Vandeweghe a los Blazers. No parecía, a primera vista, un gran negocio para los de Colorado, pero con el tiempo se vería como el movimiento clave para el salto de calidad de Denver Nuggets. Nutt y Cooper estarían a la altura. La primera ronda del draft de 1985 se utilizaría para elegir a Blair Rasmussen, un hombre alto con buena mano que ofrecería un rendimiento mñás que aceptable durante sus años en Colorado. Y lo de Lever, lo de Lever no se o podía esperar nadie.

Los mejores años de Fat Lever en Denver fueron espectaculares. Un base de 1.91 sin tiro, pero con unas condiciones físicas envidiables y una polivalencia pocas veces vista en la NBA. Fue una especie de "beta" de lo que sería posteriormente Jason Kidd, un base capaz de rozar el triple-doble durante varias temporadas en la liga, con mención especial a la campaña 1986-87, donde firmaría unos extraordinarios 18.9 puntos, 8 rebotes y 8.9 asistencias de media.

Con la llegada de Lever se le daba coherencia a la locura de los Nuggets. Este ya era el equipo de English, que tenía a un surtidor de balones de primera fila y buenos especialistas a su alrededor, como los mencionados Nutt, Cooper o el bigotudo Bill Hanzlik o el enorne defensor TR Dunn. Y los resultados se vieron pronto en la cancha. En la campaña 1984-85, los de Denver acabaría la fase regular con 52 victorias y 30 derrotas, con English sumando 27.9 puntos, 5.7 rebotes y 4.2 asistencias por encuentro, Lever repartiendo 7.5 asistencias por noche, y Calvin Nutt cubriendo el puesto de Vandeweghe de manera muy efectiva (23.3 puntos por partido).

Líderes de la Mdwest, irían eliminando rivales de su camino en los playoffs: en primera ronda sufrirían ante los San Antonio Spurs de los veteranos George Gervin y Artis Gilmore, yéndose la serie hasta el quinto encuentro. En semifinales de conferencia, habría menos problemas para batir a los Utah Jazz de Adrian Dantley por 4-1. Así, los de Doug Moe se plantaban en la finales de conferencia ante los mejores Lakers del showtime. Sería una serie espectacular, con anotaciones altísimas y con los Nuggets poniendo puntualmente en apuros a los de Pat Riley. Tras caer en el primer partido de la serie por 139-122, en el segundo, los Nuggets darían la sorpresa venciendo en el Forum por un claro 114-136 con 40 puntos (17/31 T2 y 6/8 TL), 10 rebotes y 6 asistencias de un Alex English que completaría uno de sus partidos más recordados como profesional. La serie se iría a Colorado, donde los Lakers recuperarían el factor cancha al vencer en el tercer partido de las series por 118-136 y repetirían en el cuarto por un apretado 116-120 en un choque en el que English caería lesionado en el tercer periodo cuando llevaba ya anotados 28 puntos. Con 3-1, las Finales de Conferencia regresaría a Los Angeles, donde los Lakers rematarían su labor devastando a unos Nuggets que echaron de menos a su líder en el quinto encuentro por un bestial 153-109. Ahí se acababa el camino de la mejor temporada de los Nuggets en la década de los 80. English acabaría esos playoffs promediando 30.2 puntos, 6.6 rebotes y 4.5 asistencias por encuentro, mejorando sus números de fase regular, una circunstancia que sería una constante durante toda su carrera (21.5 puntos de media durante su carrera en regular season y 24.4 en playoffs), lo que habla muy bien de su capacidad competitiva.

English endosándole 40 puntos a los Lakers en las Finales de Conferencia de 1985:

No volverían a repetir semejante hazaña los Nuggets en las siguientes temporadas. Los de Moe seguirían siendo un equipo competitivo, con varias temporadas por encima de las 50 victorias, pero teniendo como techo en la post-temporada la segunda ronda de playoffs. Lever continuaría coleccionando triples-dobles, Alex English anotando y ya establecido como perenne All-Star, llegaría jugadores de refresco como el pequeño Michael Adams (inolvidable su lanzamiento de tres puntos sacando la pelota desde la altura del pecho) y el público de Denver disfutaría de un basket entretenido y vistoso. Ya entrado en la treintena, la leyenda del anotador de seda se haría ampliando. La última gran temporada en la NBA de English sería la 1988-89, en la que aún promediaría, ya cumplidos los 35 años, 26.5 puntos, 4 rebotes y 4.5 asistencias. Este sería su último año promediando por encima de los 20 en anotación. Aún jugaría una temporada más en los Nuggets, pero el crepúsculo de su carrera estaba coinciendo con el final del ciclo de los mejores Nuggets de la historia. En 1990, acababa contrato con los de Denver, que, en un gesto que no fue muy bien entendido por los seguidores de la franquicia de Colorado, no pujó para firmarle un último contrato. Serían los Dallas Mavericks los que se harían con sus servicios por una temporada, en la que apenas aontaría 7.9 puntos por encuentro.

Con 37 años y finiquitado su ciclo NBA, Alex English apuraría, como otros dinosaurios NBA, un año más su dilatada carrera, tomando las maletas y aterrizando en Italia. Durante la campaña 1991-92 jugaría en Napoli, formando primero pareja con Cliff Robinson y más tarde con otro extraordinario anotador, Walter Berry. Mientras que el joven Berry promediaría por encima de los 30 puntos por encuentro, English se quedaría en unos más modestos 14.3 puntos y 4.7 rebotes.

Berry y English jugando juntos en Napoli:

En 1992 colgaba las botas definitivamente de forma discreta y silenciosa este auténtico dandy del basket. Afortunadamente, Denver Nuggets pronto decidiría realizar un acto de desagravio por su salida por la puerta de atrás de una franquicia en la que lo fue todo durante prácticamente una década. Los de Colorado retirarían ese mismo año la camiseta de Alex English, que colgaría para siempre de la cancha de los Nuggets.

Infravalorado por su falta de espectacularidad, por su carácter tranquilo y alejado de las polémicos o por defender la camiseta de una franquicia alejada de los grandes mercados, lo cierto es que los agravios se seguirían cometiendo alrededor de la figura de Alex English. La NBA le dejaría fuera de los 50 mejores jugadores de la historia de la liga cuando celebró el cincuenta aniversario de su nacimiento en 1996. Este olvido sería también compensando años más tarde, cuando en 1997 sería inducido al Basketball Hall of Fame.

La relación con el basket de Alex English no acabó cuando dejó las canchas a principios de los noventa. Durante estos años ha sabido transmitir su magisterio como asistente en 76ers, Hawks, Raptors y, actualmente, en los Sacramento Kings.

Discurso de Alex English en la gala en la que fue nombrado miembro del Hall of Fame

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Comentarios

La primera frase de Turaco lo dice todo. Las diabluras de los Nuggets anotando a destajo con el, Vandeweghe, Lever y Adams en primera línea eran incriebles. Ataque total, y marcadores de 120, 130 o 140 puntos casi todas las semanas. Eran lo contrario de los Detroit Pistons de la época.

Me acuerdo que participó en el Open Mc Donalds de Roma. Era el año 89, Denver ganó facilmente en semifinales al Barça, y en la final ya le costó ganar a la Jugoplastika. El hizó dos grandes partidos, aunque al final el trofeo de MVP fue a parar a manos de Walter Davis (el ídolo de Michael Jordan)

Clase en estado puro, English era un tipo de jugador de los que ya no se ven en la NBA de hoy en día. Todo talento, te podía matar poco a poco...no debió hacer pesas en su vida...