Solapas principales

LeBron y PlayOffs: el brusco final a un cuento feliz

  • James pone fin a 13 presencias seguidas en postemporada
  • Los Lakers siguen sin encontrar el camino a PlayOffs

La NBA es una liga cambiante y evoluciona mediante ciclos. Los grandes equipos, incluso los que apuntan a dinastía, se desvanecen rápidamente; un repentino golpe de suerte transforma a una franquicia modesta en aspirante; el estatus de los jugadores sube y baja como la espuma. Es una montaña rusa sin fin, un bucle continuo diseñado para que no haya verdades absolutas. Sin embargo, una constante se ha mantenido inmutable en los últimos años: LeBron James. 13 presencias seguidas en PlayOffs y nueve Finales disputadas, las últimas ocho de forma consecutiva, lo han convertido en una parte indispensable de la postemporada durante la última década.

 

La última vez que LeBron James se perdió los PlayOffs, su actual entrenador, Luke Walton, estaba terminando su segunda temporada como jugador de los Lakers. La barba de James Harden, hoy todo un símbolo, aún no había empezado a salir. Uno de los mejores socios de The King en su época en Miami, Ray Allen, era la estrella de los Seattle Supersonics. Los Charlotte Bobcats acababan de ser añadidos a la liga. YouTube, desde hace años soporte de los highlights de James, había sido creado apenas dos meses antes.

 

Esa temporada 2004/05 fue la de la célebre pelea en el Palace de Auburn Hills; la de los 13 puntos en 35 segundos de McGrady; la del regreso de Steve Nash a Phoenix para inaugurar la última gran época de los Suns. Mucho ha llovido desde la última vez que LeBron se quedó sin jugar en postemporada, pero lo más destacado no ha ocurrido a su alrededor, sino que lo ha tenido a él como protagonista, especialmente desde su llegada a los Heat. Entre 2010 y 2018, LeBron ha jugado sin interrupción todas las Finales de la NBA, imponiendo un reinado en la Conferencia Este que pocos han podido disputar. Pero su primera temporada en Los Angeles se va a saldar con el peor balance posible: los Lakers no van a entrar en PlayOffs y, lo que es más importante, LeBron no va a entrar en PlayOffs.

 

cleveland 2005-2010

Convertido en estrella de la liga prácticamente desde que se estrenó en el mundo profesional, James cambió la suerte de unos Cavaliers que habían ganado 17 partidos el año anterior a su selección en el Draft. Tardó dos años en meter a su equipo en PlayOffs -Cleveland llevaba siete temporadas sin conseguirlo- y ese curso 2005-2006 se convirtió en el jugador más joven de la historia en promediar más de 30 puntos durante una regular season. LeBron tenía solo 21 años, pero fue seleccionado para disputar su segundo All-Star Game y fue incluido en el mejor quinteto de la NBA. Aunque los Cavaliers perdieron en semifinales de Conferencia frente a Detroit, James empezó a dejar huella.

 

Esa huella se hizo más y más grande durante las siguientes temporadas. En la 2006-2007, LeBron lideró a los Cavaliers a las primeras Finales de la historia de la franquicia, pero San Antonio echó mano de su evidente superioridad y no cedió ni un solo partido. El alero siguió mejorando sus prestaciones y ganando madurez: en la 2008/09 se convirtió en el jugador más joven en ganar el MVP de temporada regular (Derrick Rose batió el récord dos años después), galardón que repitió en la 2009/2010.

 

 

Nadie podía parar a LeBron James en su faceta individual, pero sí a unos Cavaliers incapaces de rodear adecuadamente a su estrella. En 2008 perdieron en segunda ronda frente a unos Celtics que a la postre obtuvieron el anillo; los Magic de Dwight Howard fueron los verdugos en 2009; y la historia se repitió en 2010, de nuevo ante Boston y de nuevo en segunda ronda. Las dos últimas temporadas de James en Cleveland la franquicia superó las 60 victorias, finalizando sendas regular seasons como el mejor equipo de la liga. Sin embargo, bajo el calor de los PlayOffs no tenían nada que hacer frente a conjuntos mejor armados. El riesgo de estancamiento era palpable y nuestro protagonista decidió, con unas formas algo controvertidas, cambiar de aires.

 

miami 2010-2014

El traslado a Florida alteró, por un lado, la visión de la Agencia Libre en los años posteriores y, por otro, fue el punto de despegue del idilio de LeBron con el mes de junio. Al juntarse con Dwyane Wade y Chris Bosh, James pasó de ser una superestrella en un equipo mediocre a una superestrella en un equipo aspirante a todo. Y esa condición, la de ser el mejor jugador de la liga en uno de los dos o tres mejores conjuntos de la liga, se mantendría inalterable durante las ocho siguientes temporadas.

 

El Big Three alternó subidas y bajadas en su primera temporada, que terminó con la debacle en las Finales ante la mejor versión de Dirk Nowitzki liderando a los Mavericks. Aprendida la lección, los Heat volvieron a la carga en el curso 2011/12, consiguiendo, esta vez sí, el segundo anillo de la franquicia y el primero en la cuenta personal de LeBron, que además se hizo con el MVP de la temporada y el MVP de las Finales. The King repitió los tres galardones el año siguiente en las Finales frente a San Antonio (especialmente recordadas por el triple de Ray Allen), en el que fue el inicio de una mini rivalidad, corta pero intensa, que nos dejó algunos de los mejores partidos de las últimas temporadas.

 

Esa rivalidad solo duró dos años, pero en el curso 2013/14 derivó en la obra cumbre del baloncesto colectivo: la victoria de los Spurs frente a unos Heat en horas bajas, desplegando un juego en equipo a un nivel nunca antes visto. Esas Finales frente a San Antonio mostraron las carencias de los Heat, sobre todo las escasas prestaciones de Dwyane Wade y la limitada rotación de la plantilla. LeBron James volvió a cambiar de aires en verano, dejando durante su etapa en Miami unos promedios en PlayOffs de 26.9 puntos, 8.4 rebotes y 5.7 asistencias; números y actuaciones notables que, aún así, se quedan cortos comparados con lo que vino en las siguientes cuatro temporadas.

 

cleveland 2014-18

LeBron volvió a casa con una misión muy clara: dar a Cleveland el primer anillo de su historia. Lo consiguió al segundo intento, cuando su equipo remontó un 1-3 en contra a Golden State en 2016 en unas Finales en las que tanto James como Irving brillaron a un nivel superlativo. Un año antes sucumbieron ante los Warriors, sus rivales durante las cuatro temporadas de LeBron en su segunda etapa en Ohio (nunca antes dos equipos se habían enfrentado más dos veces seguidas en las Finales).

 

La llegada de Kevin Durant a Golden State desequilibró la balanza y dejó a LeBron prácticamente solo ante una dinastía plagada de armas ofensivas. Los Cavaliers tuvieron muy pocas opciones en las dos siguientes Finales y en la temporada 2017-18 tuvieron problemas incluso para llegar a ellas -Indiana les llevó hasta el séptimo partido en la primera ronda del Este. Pero los últimos dos años de James en Cleveland, pese a que el estatus del equipo como aspirante al título se diluyera, mostraron su versión más arrolladora. En el primer partido de las Finales de 2018 -el único que los Cavs pudieron haber ganado- anotó 51 puntos y finalizó las series con 34 tantos de media por partido; un año antes, en 2017, se convirtió en el primer jugador de la historia en promediar un triple doble durante unas Finales.

 

problemas en los angeles

 

Con unos Warriors a ese nivel y una plantilla muy limitada, LeBron decidió dar el siguiente paso en su carrera enrolándose en su tercer equipo: Los Angeles Lakers. La expectación era máxima, pero algunas cosas plantearon dudas desde el principio. Los equipos de James se han caracterizado por estar plagados de tiradores que dejasen vía libre a LeBron en sus acometidas al aro, tendencia que se maximizó durante su segunda etapa en Cleveland (en la que actuó prácticamente como único generador). El panorama en los Lakers rompía con este esquema: en vez de fichar a jugadores que abrieran la pista, la franquicia hizo incorporaciones tan extrañas como las de Rajon Rondo o Lance Stephenson, piezas que necesitan el balón en sus manos para producir. Puede que el objetivo, por una vez, fuera que LeBron no hiciera de foco único en ataque sino que delegara funciones en los jóvenes que el equipo debía desarrollar, pero es evidente que el experimento ha estado lejos de funcionar.

 

 

Tras un inicio de campaña prometedor, dos lesiones consecutivas, la del propio LeBron y la de Lonzo Ball, fueron dinamitando poco a poco las prestaciones del equipo, que no dejaba de bajar puestos en la clasificación. La lesión de Lonzo Ball dejó al descubierto uno de los mayores problemas de la franquicia: la defensa. Entre octubre y diciembre los Lakers tuvieron el décimo mejor dato de la liga en defensive rating (106.8); en lo que va de 2019 han bajado hasta la 21ª posición. La defensa interior es la que está dejando peores resultados: son uno de los diez equipos que más puntos conceden en la pintura, el segundo que más rebotes ofensivos permite y  el séptimo al que más puntos le anotan en segundas oportunidades. Las desconexiones también se producen al hacer el balance, pues están en el top 5 de puntos recibidos al contraataque (15.3 por noche). Y el rendimiento atrás de LeBron James, que lleva años sin aplicarse demasiado en defensa en regular season, tampoco ayuda.

 

El lanzamiento de tres puntos es otro de los puntos débiles del equipo. Los angelinos son los segundos con peor porcentaje en triples -32.9%- y ninguno de los jugadores importantes en la rotación de Luke Walton llega siquiera al 38% de acierto, siendo Rondo y Stephenson, dos jugadores que no destacan precisamente por su lanzamiento exterior, los que mejor porcentaje tienen. La incorporación de Reggie Bullock, pensada para mitigar el problema, tampoco está dando resultados -el escolta promedia solo 8.6 puntos con un 31% en triples.

 

Los Lakers han tenido realmente opciones de clasificarse para PlayOffs hasta el pasado sábado, cuando las matemáticas dictaron que dicha hazaña ya no podría producirse, pero las sensaciones dejadas eliminaron a los angelinos de la carrera por la postemporada mucho antes. El final de temporada del equipo está siendo desastroso y solo Dallas y Nueva York han ganado menos partidos desde el parón del All-Star. Los problemas antes mencionados, la defensa y el lanzamiento de tres puntos, también se han visto mermados: un 29.6% -peor dato de la liga- y un 111.6 en defensive rating -en el global de la temporada tienen 109.1- son sus números desde el Partido de las Estrellas.

 

Es el sexto curso seguido que la franquicia se queda fuera de PlayOffs, algo que solo había sucedido cinco veces entre 1948 y 2013, los 65 años que transcurrieron entre el inicio de las andaduras del equipo en Minneapolis y la última temporada de Kobe Bryant antes de lesionarse el tendón de Aquiles. Con un final de temporada que va a servir para poco, los esfuerzos del equipo directivo serán cruciales en verano. El final de la etapa de Luke Walton como entrenador es un hecho, pero ¿qué entrenador asumirá el mando en un equipo que no se parece en nada a los anteriores liderados por LeBron? ¿Qué rumbo tomará el propio James en los últimos años de su carrera? ¿Cómo se desarrollará el desfile de nombres teniendo en cuenta que hasta siete jugadores con presencia en la rotación acaban contrato en verano? Habrá que esperar varios meses para averiguarlo pero, hasta que se hallen las respuestas necesarias, la etapa más negra en la historia de Los Angeles Lakers continuará. Y por el camino se ha llevado, después de 13 años y 8 finales, una etapa que parecía aún más perenne: el idilio entre LeBron James y los PlayOffs.

 

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Comentarios

Las razones de ir Lebron a LA son sencillas. Lebron queria cambiar su carrera y deseaba ir a vivir y jugar en LA y los Lakers( propietarios, d.deportiva,aficionados, medios ,mitos sagrados deLA..........) lo esperaban con brazos abiertos. Otra cosa es si a su entrenador y sus jovenes compañeros les gustó el tema, que creo que no. Lebron ha generado un monton de puestos de trabajo e ingresos en el area de LA y para los Lakers y lo que pensemos los mortales poco importa. Hay que respetarlo pero él deberia cambiar su actitud y ayudar a su equipo y ser un ejemplo para Kuzma, Imgran, L.Ball y lo que pueda llegar . Dificil pero L.J es muy listo y inteligente .

Yo, de verdad,no puedo entender que un equipo con Lebron, Kuzma, Ingram, Rondo, Hart, Caldwell-Pope, McGee, Stephenson, Ball...por más que el "backoffice" no esté al nivel...no entre ni como octavo en playoffs. Eso habla muy mal del nivel de liderazgo de Lebron, que sin un par de estrellazas al lado no ha sido capaz nunca de llevar al equipo hacia arriba. Si queréis seguimos comparándolo con GOAT, pero vamos...

Y ahora me pongo la chaqueta de seguidor NBA, ¿quien puede entrenar a estos Lakers? y por estos Lakers me refiero a LAL+LJ.
Si pensamos en nombres, solo tengo dos, ambos bastante improbables, sino imposibles.
Por prestigio, creo que el único que podría hacer ver a Lebron lo que sería mejor para él y su equipo en los cuatro años que tiene de contrato sería, y ese, obviamente, sería Phil Jackson.
El segundo, por gozar de la absoluta confianza de LBJ, y de una trayectoria lo suficientemente relevante en la NBA como para no crear dudas en la afición al primer revés, sería Eric Spoelstra.
Ambos en mi opinión, son opciones imposibles.
Coach K sería capaz de entrenar a Lakers?, yo creo que si, pero ¿abandonaría su papel de leyenda universitaria? no olvidemos que ganan muchísimo más dinero entrenando a Duke que lo que paga un equipo NBA, y su prestigio en USA es mucho mayor, ya ha abandonado la selección que podía compaginar con Duke, no lo creo.
Y aquí se me acaban los entrenadores capaces de "poner firme" a Lebron, de los otros, tipo Tyron Lue, hay millones, que piensen otros cual es el mejor.
En mi opinión, en el actual desarrollo NBA, Lebron es muy determinante en equipos al estilo de los Bucks de este año, y él en el papel de Antetokoumpo, y para eso necesitan muchas piezas diferentes que no tienen, en primer lugar, un 5 abierto (hola Brook Lopez), un shooting guard (Klay Thompson / Louis Williams), y si mantienes a Lonzo, necesitas un combo suplente al estilo D'Lo, Clarkson, que lidere la segunda unidad.
Esto, unido a Kuzma, un SF para jugar con Lebron de 4 o convinarse con Kuzma, un cuatro stopper y un par de veteranos de calidad que no se arruguen en momentos calientes y que no pidan más minutos de los necesarios, al estilo Tony Parker, o Dirk Nowitzki.

Yo les ponía a Obradovich, solo para poder verle rojo como un tómate dándole un capón a James por no defender y sentarle mientras le grita a lo Rob Halford. XD

Yo, sinceramente, quisiera quitarme la camiseta de hater lebroniano ahora que lleva la mía de seguidor purpura y oro, y durante algún momento entre octubre y noviembre casi pasa, pero llegó Enero y se fastidió todo.
Voy a hablar como aficionado a Lakers. Había puntos fuertes en la plantilla antes de la llegada de Lebron, que con él se han perdido. Había agilidad en ataque, el año pasado al principio y al final de temporada el equipo encontró buen ritmo y buen balance ataque defensa, independientemente de ganar o perder partidos, pero este año eso yo no lo he visto.
Se han ganado partidos pero no ha sido bajo una mentalidad de grupo, sino más bien la suma de las partes. Ese fue mi primer diagnóstico a principio de temporada, pero era un equipo nuevo, y estaba Lebron.
Parecía que habría paciencia para encajar y engrasar piezas, había mucho riesgo con jugadores que fuera de su mejor entorno deportivo, han rendido muy por debajo de su calidad, Rondo, Lance Stephenson, Michael Beasley, Javale McGee. Había que resucitar alguno, aprovechar su rendimiento la pasada temporada y seguir mejorando en un estilo de juego que parecía innegociable a pesar de Lebron, pero eso fueron los primeros meses.
Y luego vinieron las portadas, la trituradora mediática puso el foco en el equipo, y empezaron los titulares de playoffs, de conteder, de que Lebron había resucitado al equipo, y la impaciencia, a algunos (no dire a quienes) les parecía poco con Lebron en el equipo, hacía falta mas estrellas, y tenían que llegar ya, y en ese momento, se acabó la temporada, el proyecto, el futuro, y la plantilla.
Ahora ya no hablamos de reconstruir, porque solo hay cenizas, hay que construir de cero, y hacerlo al estilo Brooklin, sin rondas, sin jugadores a largo plazo, eso si, con dinero y glamour, y con Lebron.

Ufff pues yo creo que McGee sorprendentemente se libra de la quema. Es el único que ha cumplido y con creces cuando le han dado los minutos. Junto a Ingram han sido los mejores del equipo en ambos lados de la cancha.

Nunca entendí su elección por LA. Una reconstrucción alli, con él como único punto fuerte y seguro era suicida a todas luces. Quedarse en Cleveland o vuelta a Miami hubierasido lo suyo (las grandes leyendas suelen ser fieles a un solo equipo) .
Pero su vanidad le está echando a perder...enfundarse la púrpura y amarilla, en el mercado californiano será su perdición.