No hay ninguna negociación en curso entre Los Angeles Lakers y Dallas Mavericks por P.J. Washington. Jake Fischer y Marc Stein, de Bleacher Report, dijeron en una transmisión en vivo que el nombre circula por el encaje salarial, no por una conversación real de bastidores. Es lo opuesto a lo que se decía dos días antes.
Lo que dijeron los dos insiders
Fischer fue el más directo. “No he escuchado nada sobre que Los Lakers vayan detrás de P.J. Washington. Su nombre solo aparece en boca de los hinchas de Los Lakers y de los Mavericks, por ese encaje de traspaso. Nada que yo haya escuchado realmente en los bastidores“, dijo el periodista de Bleacher Report.
Después cerró la puerta con una frase más corta: “P.J. Washington no es alguien que estén pensando en reunir con Luka Doncic.” La distinción importa. Fischer no dijo que el traspaso sea imposible. Dijo que la conversación no existe.
The Mavericks are shopping PJ Washington in trade talks.
— Evan Sidery (@esidery) August 4, 2026
After Dallas signed Naji Marshall to a long-term extension, plus prioritizing development for Morez Johnson Jr., Washington’s role will change.
Washington is under contract through 2030 averaging $22.2 million annually. pic.twitter.com/ZuI56o8ogH
El elogio que llegó junto con el desmentido
Stein discrepó del mercado, no del jugador. “Creo que el mejor P.J. Washington que hemos visto fue cuando jugaba con Luka“, afirmó. Es una lectura defendible: en Dallas, junto a Doncic, Washington se convirtió en el ala-pívot que lanza desde la esquina y defiende cambiando de marca, exactamente el perfil que Los Lakers buscan para el puesto 4.
El problema es que esa versión quedó atrás. En la temporada 2025-26, Washington promedió 14,2 puntos, 7,0 rebotes y 1,8 asistencias en 56 partidos, con 45,0% de acierto en tiros de campo, y terminó el año fuera por una lesión en el codo. Fischer señaló el número que más duele: 32,5% en triples, frente al 38,1% de la temporada anterior.
Un ala-pívot que acertaba casi 4 de cada 10 intentos desde fuera vale una cadena de primeras rondas. Uno que acierta 1 de cada 3 vale mucho menos, y aun así ocupa el mismo espacio en la nómina.
El contrato es el freno de mano
Washington tiene cuatro temporadas restantes y 88,8 millones de dólares totalmente garantizados, de los cuales 19,3 millones ya corresponden a 2026-27, según un relevamiento de Khobi Price, de The California Post. No es un salario prohibitivo por año. Es un compromiso demasiado largo para un equipo que acaba de gastar en grande.
Vale el contraste. Los Lakers firmaron a Collin Sexton por dos años y 19 millones de dólares, y a Quentin Grimes por cuatro años y 60 millones de dólares. El patrón de la offseason fue valor medio con salida rápida. Washington rompe el patrón en los dos ejes, en el plazo y en el total.
Asumir cuatro años más de un jugador que viene de una caída en el tiro es el tipo de decisión que traba la nómina justo cuando Walker Kessler y el resto del plantel entran en sus años de renovación.
Y no quedó mucho con qué comprar
Hay otro detalle que rara vez aparece en las simulaciones de los hinchas. Según Stein, Los Lakers tienen hoy un único cambio de posición de primera ronda negociable, previsto para 2032. Fue el precio de armar el plantel actual: Kessler costó dos primeras elecciones sin protección, en 2031 y 2033, más cambios de posición en 2028 y 2030.
Sin picks, el paquete se convierte en encaje salarial. Jarred Vanderbilt, Jaden Hardy y Jake LaRavia aparecen en las cuentas justamente porque suman salario, no porque Dallas los quiera. Un traspaso que no mejora al otro lado no ocurre solo porque la matemática cierre.
Dallas tampoco tiene prisa. Washington salió de una temporada acortada por lesión y los Mavericks no han señalado que esté en el mercado. Vender con el valor por el suelo es el peor momento posible para la franquia texana.
Por qué el nombre no muere
La idea no nació de la nada. El 3 de agosto, Marc Jacobs, de Lakers Film, publicó que la directiva había tenido conversaciones avanzadas con los Mavericks por Washington, y que ese interés incluso podría sustituir la búsqueda de Jonathan Kuminga. Dos días después, dos de los periodistas mejor informados de la liga dijeron que no hay diálogo.
Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. Un sondeo exploratorio no es una negociación, y lo que un equipo pregunta por teléfono raramente se convierte en lo que un equipo propone por escrito. La diferencia entre ambas versiones cabe en una palabra: “avanzadas”.
Rob Pelinka tiene hasta el embarque hacia Eslovenia para decidir con quién quiere viajar. Hasta entonces, el nombre de Washington seguirá circulando, porque el puesto 4 sigue abierto y porque el recuerdo de Dallas todavía vende. Lo que hicieron Fischer y Stein fue separar lo que Los Lakers necesitan de lo que Los Lakers están haciendo. No siempre es lo mismo.